Si el grupo de personajes estigmatizados de que institucional y técnicamente embistieron recientemente el Plan Estratégico de Santiago (PES), hace meses que hubiese asumido la iniciativa de apoyar la masificación de la arborización de la ciudad de no estar en su asunto.
Se comportan bajo la auto-consideración de que su descrédito es tan mayúsculo que tienen miedo escénico de salir con la moralidad, que supuestamente perdieron, a gestionar proyectos.
A todo lo que esta “cofradía” le pone la mano, lo retarda, difiere o demora. Así ha sucedido con la vialidad que deberá unir a Cienfuegos con el límite oeste del parque de Zona Franca y continuar vía el río Yaque, hacia la Otra Banda y los distritos municipales de La Canela y Hato del Yaque.
Por eso no se les ocurre y habrá que hacerlo sin ellos. La innovadora construcción del monorriel de Santiago implicó la eliminación de más de 200 mil árboles. Unidades verdes que deben ser resembradas por todos y todas, bajo la coordinación del Ayuntamiento exitoso del alcalde Ulises Rodríguez.
Se ha sustituido una parte de la base verde de la ciudad por cientos de columnas grises para sostener con calidad y seguridad las modernistas ferrovías elevadas. Estas estructuras de concreto harán ascender 3-4 grados la temperatura de los entornos de cada parada del monorriel.
El monorriel, la obra cumbre del presidente Luis Abinader en Santiago, implica exitosamente, la confortable movilización costo-eficiente de más de 250 mil personas día. Pasajeros que deben caminar para accesar a las 15 estaciones de origen y destino de este sistema. Los nuevos árboles a sembrar por todas y todos se sumarían a la energía alternativa planificada para movilizar los trenes. Esta arborización fortalecerá la adaptación al cambio climático de Santiago.
También reducirá los mismos 3-4 grados de temperatura callejera que aumentarán las columnas, para que la gente al bajar del monorriel, camine saludablemente, por una ciudad fresca, rellena de sombra, verde y plena de oxígeno (O2). Si el Ayuntamiento siembra más árboles autóctonos y menos palmeras, en las vías del entorno del monorriel, más saludable será la ciudad.
Se espera que al año 2050 de 3.3 toneladas per-cápita de CO2 equivalente que se generan adversamente, en este 2026, se reduzcan a menos de 2 toneladas por persona. De acuerdo a los estudios que realizamos con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), una ciudad llena de árboles atraerá más inversión privada e internacional directa, vía los llamados bonos de carbono.
El Ayuntamiento, Monorriel y Sociedad civil en la Arborización de Santiago es iniciativa estratégica de regeneración urbana y metabolismo virtuoso. Consolida la capacidad de la ciudad de proyectar el atractivo paisaje Cibaeño y asegurar la reducción de gases efecto invernadero (GEI). Se vincula a las conquistas del sistema verde, entre estas, el Parque Central, el Jardín Botánico, el rescate verde del río o arroyo de Gurabo y más de 100 parques urbanos remozados, reconstruidos y relanzados por el Ayuntamiento de Santiago en los últimos 10 años.
Incluso con el área este de la ciudad, el presidente Luis Abinader declaró de utilidad pública más de 244,505 m2 para la construcción del parque ecológico que recibirá por nombre «Su Santidad Papa Francisco». El decreto impone desarrollar un espacio que lleve el nombre de unas de las autoridades máximas de la Iglesia Católica promulgador de la Encíclica «Laudato Si», que más promueve el cuidado del ambiente. Vía el decreto 55-22 del 7 de febrero 2022, el presidente establece que la Fundación Scholas, fundada por el Papa en 2013, instale en el referido terreno, su sede en República Dominicana.
En los considerandos del decreto, el ejecutivo indicó que el crecimiento demográfico y notable expansión del área urbana de la ciudad de Santiago demandan la existencia de parques de recreación, esparcimiento, zonas verdes y bosques que contribuyan a preservar el ambiente y a garantizar el equilibrio ecológico.
Por su parte, la arborización del entorno verde del Monorriel y todo el sistema verde de Santiago, es un componente de reverdecimiento de Santiago y debiera gestionará la definición de un plan de arborización en vías primarias de la ciudad en coherencia con un crecimiento urbano armónico con el medio natural.
Esta iniciativa supone:
i) la aprobación de normativas y un manual del arbolado urbano del Municipio a validar y aprobar por el Concejo de Regidores;
ii) relanzar la ordenanza 2764-06 de Parques, coherente con la ley de urbanización, ornato y construcciones 165-44 y el mantenimiento y la ley y el reglamento de ordenamiento territorial 368-22 y decreto 396-25;
iii) concertar acciones para formular y operar un programa de intervenciones graduales de arborización de todas las vías y calles.
Asimismo, iv) movilizar sectores clave para relanzar un nuevo concepto y accionar del verde urbano y una arborización que reconquiste la calle, eleve la permeabilidad, procese gases y genere sombra promotora de reducción de temperatura viaria; que prohíba la arborización con palmas o matas de coco-palmeras de ningún tipo. Un asunto es la arborización y otro es el paisajismo.
Como parte de esta iniciativa se deberá organizar un Foro Permanente de Arborización vial como Observatorio generador de crítica como oportunidad para convocar y comprometer actores clave en la puesta en operación de esta iniciativa. Son claves los polígonos donde el patrimonio arquitectónico, la visual norte del Pico Diego de Ocampo y la centralidad del Monumento a los Héroes de la Restauración de la Independencia, adquieren la importancia y las dimensiones para consolidar las visitas locales y turísticas.
Igualmente, se apuesta a una elevación de la permeabilidad del suelo urbanizado reduciendo la cantidad de asfalto gris y aumentando los espacios verdes en vías primarias, parques y jardines urbanos. Para ello se propone: i) soterrar el cableado de polígonos urbanos concretos en común acuerdo con las telefónicas y empresas de cable; y ii) formular un plan operativo y programa de ejecución de la arborización urbana de Santiago, que aumente la huella verde vía el saneado de los árboles existentes y el acceso a especies seleccionadas para tales fines.
Hay que realizar al menos 540 plantaciones en 10 años en áreas urbanas seleccionadas. Estas acciones serán reguladas vía una nueva Normativa de Arborización Urbana y una Edición impresa y virtual de los árboles de Santiago y el Cibao. Las acciones propuestas tienden a reducir a menos de 2.0 las toneladas per cápita de gases efecto invernadero (GEI) que se producen en la ciudad de Santiago, formados principalmente por Dióxido de Carbono Equivalente (CO2e).
Hay condiciones propicias para que cientos de empresas de la Asociación de Comerciantes e Industriales ACIS y Corporación Zona Franca, juntos al Ayuntamiento, gobierno central, legisladores y FITRAM, recuperen el verde de las áreas y vías afectadas. Desde Cienfuegos hasta la avenida Estrella Sadhalá, la arborización urbana ha sido afectada en 14.5 km lineales de vías, que si se suman otras calles concurrentes pueden llegar a 20km lineales de afectación.
El monorriel de Santiago comprende un sistema de transporte ferroviario, con un primer recorrido en kilómetros, desde Cienfuegos hasta Las Carreras. Del total de 15 estaciones de pasajeros, unas 9 comprenden la primera etapa, desde Santiago Oeste hasta el edificio sede «Cuqui Batista», donde estará la estación central. Se destaca, que, con el acceso a las áreas verdes del Parque Central, Jardín Botánico y otros espacios ecológicos, la ciudad de Santiago alcanza 51 Hectáreas (0.51 Km2) de verde cada 100,000 habitantes lo que está ligeramente por encima del umbral de 50 Hectáreas/100,000 hab. (0.50 Km2) que recomienda Naciones Unidas (PNUD).
Si aportamos masivamente, más de 200 mil unidades de árboles, Santiago podría alcanzar las 73.2 hectáreas (0.73 km2/100 mil), haciéndose más atractivo para el turismo urbano cultural y de salud, generando más gastos rentables directos en empresas, comercios y torres de apartamentos.
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