Al estallar la guerra, la enfermera Margot, quien cuidaba a una señora enferma de cáncer en un lugar de provincia, la quinta Villa Francia, viaja a Santo Domingo en busca del combatiente constitucionalista Efraín, su amante. Poco tiempo antes había quedado embarazada. Durante meses de búsqueda regresa al campo resignada, dando a su hombre por desaparecido para siempre.

1

"Ella había estado en la ciudad no se sabe cuántas veces. Conocía el lugar, sabía caminar por las calles. Sabía que debía llegar a casa de la tía Ivelise, de donde comenzaría la búsqueda de Efraín. Pero el mundo se le había vuelto extraño. El barrio, como que no era el mismo" (30).

2

"Todo el barrio estaba revuelto. Había gente armada en las esquinas, atrincheradas en las bocacalles y los callejones. Se habían levantado barricadas en las intersecciones. Las casas estaban cerradas y la ciudad entera tomada por las armas. Gritos y bulliciosos esporádicos irrumpían de sitios convertidos en pastos de los combates. Era un continuo disparar de armas de fuego; un retumbar de ráfagas. Un continuo forcejeo en las inmediaciones" (31).

3

"Fue inesperado el cambio. Verse como combatiente, aunque sea por otro motivo; llegar del campo a la ciudad; dejar la quinta por un lugar que no sabía que era. Todo eso era como trasladarse de la Tierra a otro planeta. Margot estaba muy impresionada, confundida. No se acostumbraba. Solo le daba por pensar, buscando entender su situación, en el prontuario de los tiempos que le enseñó el padre Angello. En la vida hay tiempo para todo. Ella quería saber en ese momento cuál tiempo describía mejor su vida. La imagen de Efraín, sepultado en las sombras de la guerra, le hizo brotar la expresión: "Tiempo de amar, tiempo de odiar". En su nueva morada, después de visto y oído lo que era menester, ella decidió que debía nombrar al lugar Comando-Cabaré La Culebra. Los nombres mixtos, compuestos, le daban esa tranquilidad. Eran fronterizos y zanjaban cualquier dilema, cualquier discusión. ¿Cómo se llama? ¿Pera o piña? No. Perapiña, y ahí está" (45).

4

"Un joven con el torso desnudo cruzó velozmente una calle y se colocó en una esquina. Con el fusil Máuser aún humeante en la mano, le gritó con voz de trueno a la mujer extraviada. ― ¡Sálgase de la zona! ¿No ve que esto es un combate? El CEFA está en el cementerio. En el combate divisó la silueta de una mujer con una herida en la pierna, armada de una carabina. Era una combatiente ambulante. Recorría las esquinas y las trincheras, sin ubicarse en ningún sitio. Ella había visto a esa mujer en otros momentos. La llamaban La China. De ella se narraban historias legendarias sobre su don de ubicuidad. Se le veía en varios combates al mismo tiempo" (67).

5

"Ella comunicaba al padre Angello asuntos ríspidos y desagradables de la guerra en la ciudad (…). En una carta le narraba: "Los acontecimientos de la guerra son cada vez más violentos, y esta no da visos de terminar. En estos días solo se habla de grandes crímenes, de muertes terribles. Días atrás, asistí al sepelio de una valiosa combatiente. Cayó en el enfrentamiento armado más cruento y prolongado. Durante dos días las tropas dispararon su fuego mortífero. Hubo que amputarle las dos piernas. El entierro fue en la mañana, en el antiguo cementerio de la ciudad. Una multitud comentaba las virtudes intelectuales y heroicas de La Patrona" (99).

6

"Hay una atmósfera tenebrosa de contienda bélica que no cesa; que se observa y respira en cada esquina, donde trincheras de obstáculos anidan a los muchachos que combaten, lanzando metrallas y consignas, desafiando a las tropas enemigas casi desarmados; algunos con fusiles, revólveres, granadas, arrebatados a sus adversarios; la mayoría sin nada, o apenas con hierros y palos inservibles, en espera de conseguir un arma cuando cayeran soldados; o asaltando cuarteles o patrullas militares en toda la ciudad y en los campos" (134).

7

"El malestar del embarazo se acrecentaba con la incomodidad de la ciudad. Apenas podía andar libre de escombros. Los edificios estaban destrozados, las paredes, los troncos de los árboles, los contenes, todo había sido desquiciado. Y un ruido ensordecedor de gente y motores, de disparos y de estertores; un ruido confuso se iba desplazando junto a ella, de un barrio a otro, a medida que se iba alejando del recinto infernal" (135).

8

"Hubo un genocidio, luego de un levantamiento en la fortaleza de la zona. Un viajero contó la espeluznante escena de doce cadáveres tirados en la tierra, en la puerta del cementerio. Entre los muertos fue reconocido el loco del lugar, a quien capturaron en una casa desarmado y paralizado de un golpe de furia" (141).

9

"La devastación campeaba en la comarca. La gente se veía triste, desamparada, buscando cómo subsistir luego de meses de calamidad. El campo estaba mustio, lleno de rastrojos. Las brisas del otoño doblegaban la vegetación pajiza, cubriendo de amarillentas briznas y de hojarascas la quinta Villa Francia." En la casa de retiro el padre Angello recibió a Margot, poniéndola bajo su cuidado personal, como a otros necesitados de ayuda espiritual. Ella necesitaba ese apoyo, sentía que su primavera había sido destruida en la gestación de las flores" (145).

10

En la infructuosa búsqueda Margot compartía dolor y lágrimas con otras mujeres que también estaban tras las huellas de los amantes, como ella a Efraín. "Elogiaban a sus amantes; pronunciaban el vacío que la guerra había dejado en ellas; narraban el sentimiento de amor y lucha que las unía a esos combatientes como un matrimonio que la vida no alcanzó a materializar; pero con el que, como diría el padre Angello, el tiempo de la guerra les premió para siempre."

(De mi novela Los amantes de abril*, Cocolo Editorial, 2004)*

Extrañas y desgarradoras miradas de Margot en la Guerra de Abril

Manuel Matos Moquete

Manuel Matos Moquete. Fecha de nacimiento: 6 de abril de 1944. Lugar: Tamayo, provincia Bahoruco, República Dominicana. Profesor, escritor, investigador. Escritor-Docente-Investigador. Doctor en Literatura, Universidad París VIII, París, 1982. Especialidad: análisis del texto literario: poética, temática, fantasmática. Orientación científica: Translingüística y Análisis del Discurso. Miembro de Número de la Academia de Ciencias de República Dominicana, 1992. Miembro de Número de la Academia Dominicana de la Lengua, 2000. Premio Nacional de Literatura 2019.

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