Epigramas del encubrimiento de Américas de Tomás Castro¹ viola indudablemente las leyes del epigrama clásico, aunque parte para su elaboración de la definición propia del epigrama, y el tono epigramático de la estructura establecida. La inscripción de Tomás Castro pretende unificarse desde la sátira, escritura y literalidad de un mensaje mordaz cuyo final, aunque satírico, no deja de ser en este caso, trágico. Pues eso quiere decirnos Tomás Castro, a través de su poética dialéctica: el descubrimiento de América es el encubrimiento de la razón dominante y la huella de un poder avasallante en el sueño de cinco siglos de inexperanza.

El epigrama² funciona entonces, en el libro de Tomás Castro como una lección, repertorio de lanzas y dirigidos desde un discurso oprimido hacia el discurso de la dominación. Sus motivos son claros y la historia del encuentro no es más que un desencuentro a través de las diversas escrituras y posibilidades agresivas del texto de la conquista. En este sentido ya no se trata de producir una lírica personificadora de la presencia "civilizadora", sino, una épica espacio-temporal donde el sujeto histórico legitime el descontento y la ruptura con la oficialidad que legaliza la nueva embestida, el pretexto para nuevas finanzas despilfarros, ganancias, usos económicos justificadores del valor de cambio, la moneda manchada, el nuevo capital y la nueva economía de mercados.

La poesía de Tomás Castro no niega su anterior producción poética⁴, sino, más bien la confirma en estructura y función, creando un nuevo espacio para nuevas figuraciones del lenguaje poético. De esta manera, lo que puede tomarse como un resquebrajamiento de la poesía, no es más que una invitación a comprender, intuir la presencia como crítica del lenguaje ordinario de la rebelión y de la poesía misma.

La novedad de esta poesía no es solamente el uso de la ironía como figura, sino, la aceptación en su recorrido de la vivencia crítica y satírica, dispuesta sin vacuidad ni pedantería. El poeta desacraliza una inscripción, un discurso administrativo de la violencia, oponiéndole a éste el discurso de la poesía abierta encarnada en la visión de lo irreparable:

"Más que esta fortaleza mucho más que las cadenas dios es mi fortaleza mayor me sostiene en los tiempos sombríos ayer quise que inundaran de cruces los caminos de las indias para que lo divino iluminara estas tierras este verde reposo yo el gran almirante el dador de luz el plantador de estelas en el mar siento los grillos en mis brazos me duele la cruz en este calabozo"

(Plegaria del engrillado),

El engrillado aquí no es Colón, sino el humillado por la omnisciencia del poder, símbolo de la manumisión y espectro del imperio, la mirada que no cesa y permanece en la misma dirección del desencuentro y el horror. La travesía es la misma de un pueblo:

"para llegar aquí

dios no debió mendigar

un puesto en las carabelas

ni precisó de una tardía

bula papal para reconocer

alma a ningún ser humano

"cuando colocaron cruces en esta tierra

ya hacía milenios

que dios habitaba estos lugares

desde el corazón de cada indio

él dejó que los conquistadores lo mataran

sólo encarnaba la profecía". (Dios los vio descender),

El poeta en su expresión/inscripción épica, prepara el drama del recorrido realizando una cronoescriptura de los símbolos teologales personificados en la heredad de la palabra:

"la fe podía tener

la forma de un ídolo

de piedra o de madera

la fe podía ser

la adoración del aguacero

o de la puesta de sol

damos fe que podía poseer

todo menos el malagüero

que desembarcó en el 1492″. (Antes)⁶

El abigarramiento de una épica insular solicita una lectura, a la vez que una determinabilidad significativa del elemento cultural revelador, situado no en la ideología del signo poético, sino en el ritmo intrasintagmático del texto mismo que organiza su propio movimiento:

"No nos dejaron escoger

entre su dios de armadura

y nuestros dioses de barro

nos impusieron su cruz

nuestros ídolos rodaron

por el paisaje ensangrentado

es imposible arrancarnos

sus latidos de barro. (Declaración jurada),

Este realismo de la expresión evoluciona hacia la estridencia, el llanto, la risotada de un absurdo que tiene su cimiento en la  estructura del poema:

"Cenizas sólo cenizas hallarás (Toña la Negra pide un minuto)

⁸de todo lo que fue Colón"

y en un tiempo mucho más recobrado, la

definición del personaje

post mortem persevera:

"Aún en la muerte navego

aún persisto en la odisea

entre las sombras el agua

renueva mi rosa de los vientos

el mar y yo somos uno

dios se ha dado por vencido

ha dicho que me dejen

navegar todo el más allá

que me hunda en el olvido

(Perseverancia del almirante)⁹

Ciertamente, Tomás Castro nos presenta, desde un desmontaje de la ideología del signo poético impuesta por la literatura protocolar, otro registro que desea des-instituir desde la metáfora viva la temática de la crisis cultural, sus contravalores y toda la telaraña de una documentación histórica muchas veces incierta e impuesta por un lenguaje-control de vertiente solapada, lo que puede leerse en el epigrama POSIBILIDAD:

"Aprendamos del sol

que todos tenemos

algo por descubrir

aunque no la suerte

de tropezar

con un continente

tal vez el mar

nos deje

arribar a islote

en donde no tengamos

que sacrificar

sueño de ningún mortal". (10)

El sueño de la primera parte logra una inflexión poética determinada por un ritmema histórico y el simbolismo que se vierte como unidad de símbolos temporales y espaciales de la Colonización:

Un cronista de indias

un marinero de segunda

navegando nuevos mundos

la historia oficial me llamaría

el encubridor de América". (Cronista de indias) (11)

La noción de encubrimiento es, en este poemario Tomás Castro, un traductor textual de segundo orden, mediante el cual, lo poético ensancha su nivel connotativo mediante una suma expresiva de lexemas iniciales, metaenunciativos y terminales, asimilados, construidos y unificados en el texto poético. Guía marginal para turistas es un conjunto de señales que a la vez sirve de radiografía poética del Santo actual:

"procura poseer

siempre a mano

una lámpara

unos fósforos

objetos imprescindibles

para recorrer

la ciudad

más oscura de América" (señal para visitante) (12)

"En realidad no va conmigo la mentira

por eso al rastrear

la zona colonial de Santo Domingo

hago la tristísima salvedad

de que no todo lo antiguo que verán

es tan añejo como lo pintan

buena parte de lo original

de estos monumentos se ha perdido".

(señores turistas) (13)

La desestructuración de un significante público adquiere su función en el significante poético posicional:

"He aquí el alcázar

de Diego Colón

sus paredes recuerdan murmullos

de oidores repartiéndose la isla" (El alcázar) (14)

La descripción realizada se enmarca en la línea brechtiana del verfremdung o extrañamiento. Este recurso utilizado por la poesía llamada de la objetividad que tuvo su época de gloria en la etapa post-expresionista del poeta alemán Bertold Brecht (recuérdese su libro Poemas y Canciones y El manifiesto) pero también por George Kaiser y otros, adquiere en este poemario una dimensión espacio-temporal específica:

"Ha aquí aguas legendarias del Ozama

allí galeones españoles

anclaron su áurea avidez

irrumpiendo la paz de estas riberas" (El ozama) (15)

"Estamos frente a la torre del homenaje

sus piedras se avergüenzan de vivir

sin las manos que moldearon

su arquitectura en un pasado que no

duele

las piedras rememoran la amargura". (La torre del Homenaje) (16)

Todo lo anterior prepara y motiva inconscientemente El faro de las lamentaciones mediante pretextos, recortes de prensa y el uso de estrategias poéticas neo-objetivas que violentan lo que tradicionalmente se ha entendido como inspiración, intuición, sentimiento poético y otros mecanismos del lenguaje. "El agradecimiento de Colón es una ironía mordaz, reflexión post-morten de otra voz, otra canción:

"Os tome en cuenta dios

esta generosa luz

muestra de amor

hacia vuestros verdugos

no quedó en estas tierras

ni el aliento de indios

nuestras espadas perforaron

hasta la sombra de sus niños

sé que no podéis poner

como ayer la otra mejilla

habría que resucitar

alguno de nuestros indios

ah debimos dejar vivo

uno para nuestra". (Colón agradece el faro) (17)

Y más adelante, y en el mismo encadenado crítico-poético se lee lo siguiente:

"La noche es más pesada

millones de hombres cargan una cruz".

(Cuando el faro ilumina) (18)

"Este es el faro

más imponente de américa

cuentan que lo culminó

un hombre a oscuras

quizás en venganza

a la naturaleza

que lo despojó

de paisajes vivos en su memoria".

(Estampa de América) (19)

La infusión de la temática en el contexto de una socialidad abierta de los signos, estructura los tipos reales de una realidad efectual que prohija subórdenes tipológicos en la problemática urbana actual:

"No por pura coincidencia

pido frente al faro limosna

lo levantaron con el pan

de millones de hambrientos

la levadura se transformó

en dolor de dos cabezas

me hizo mendigo este monumento

su luz es la ceguera de mis días". (Mendigo frente al faro) (20)

El devenir del sujeto conduce a determinaciones tragicómicas virtualmente asentadas en el universo histórico y poético dela travesía aceptada. Los hilos de la interpretación textual revelan tamaño y función de la historicidad política, en un imaginario cultural que no es solamente dominicano, sinocaribeño y americano.

Desde el punto de vista semántico-textual, los connotadores poéticos forman el significado del universo creado por Tomás Castro en su último poemario. Estos connotadores P se representan en el orden textual a partir de las siguientes expresiones o textemas poéticos:

CP……en TXP:| La luz de este faro

brillo voraz

blancura indomable

ciertos argumentos

lubre de sombras

vergüenza al descubierto

| una ojeada nadie

escapa del paisaje

Universo.         | parpadeando pobreza

Poético

| ante la luz

| luz crucificada

| no tiene forma el dolor

|se le ve de todas

Formas

| infinitas gracias

Alicia si la luz del

faro

| lejos de la tierra

la cruz del faro

en medio de la

Multitud

| clara condición

faro al encubridor

intentos de ternura

contra la noche

amar es conspirar

roces de labios

muertos de amor

desenterrar sus deseos

momificar las ganas

junto al faro

ser un faro

luciérnagas urbanas

cruz en el aire

los días de nadie

diario mirar

Todos los textemas configuran el orden de connotadores poéticos (CP) en el universo elegido por el autor. Como en las partes anteriores el redescubrimiento de américa es la memoria política de un deseo invertido, manchado por la mirada del poder. Así, el encubrimiento de américa es el redescubrimiento de américa como se puede observar en Redescubriendo américa:

"En el cementerio de la caleta

nos contemplan esqueletos

la muerte con cara taína

danzando su areito a la vida" (Esplendor mortal) (21)

"Las del quinto centenario

fueron pompas de jabón". (Ante la filosa realidad) (22)

"América es

alquimia de la sangre

cómo sacarnos de las venas

lo africano

lo inglés

lo aborigen

lo francéslo español

lo portugués

lo que domina en nuestro ser… (Más allá de las divergencias) (23)

En definitiva, la poética de Tomás Castro en tanto que poética renovada y renovadora, integra los elementos epocales de una visión crítica del signo poético, instruido por una alteridad-otredad cuyo anclaje es el imaginario poético y cultural de América Latina y sus travesías abiertas al lenguaje.

Notas

  1. Tomás Castro: Epigramas del encubrimiento de américa, Editorial Mambrú. Col. Nueva Poesía Latinoamericana, Impresión ed. Buho, Santo Domingo. 1992. 135pp.
  2. El término epigrama viene del griego epigramma, que significa inscripción. De epigrama se derivan por formación sufijal epígrafe, epigramático, epigramatista, epigramista, epigramatorio. El epigrama es una pequeña composición poética en verso que termina con un mensaje satírico. El epigrama expresa una crítica viva y mordaz.
  3. Tomás Castro: Vuelta al cantar de los cantares, col. Orfeo Biblioteca Nacional. Andrés Alvarez y asociados. Santo Domingo 1986; Entre la espada y el espejo, Ed. Taller Santo Domingo, 1990, 1era. ed. c. Biblioteca Nacional, Colección Orfeo, 1986.
  4. Amor a quemarropa y entrega inmediata y otros incendios. Ed. UASD 1986. Volumen doble: Bodas de tinta. Ed. Mambrú, N/Y Estados Unidos, 1987. y ahora Epigramas del encubrimiento de américa. ver, nota 1. de donde citaremos a continuación:
  5. 21
  6. 25.
  7. 27
  8. 29
  9. 33
  10. 34
  11. 35
  12. 49
  13. 63
  14. 64
  15. 65
  16. 68
  17. 69
  18. 83
  19. 84
  20. 86
  21. 89
  22. 128
  23. 130
  24. 135

Odalís G. Pérez

Escritor

Miembro de número de la Academia Dominicana de la Lengua

Ver más