Lo que está pasando en El Salvador con la industria inmobiliaria, es digno de un estudio más profundo, y sé que ya lo están realizando, y no de un simple artículo, que más que otra cosa, reseña el fenómeno que ocurre y que está cambiando el panorama de esta capital centroamericana. La OPAMSS (Oficina de Planificación del Área Metropolitana de San Salvador) estima que la industria de la construcción cerró el año pasado-2025- con un crecimiento promedio del 27 %. Y lo que está ocurriendo en este 2026, superará con creces, al año anterior en planificación de la inversión y en proyectos que ahorita mismo van surcando los cielos de esta ciudad que lleva el nombre del Salvador del Mundo, Jesucristo. Por algo será.
“La inversión en construcción alcanza $5,651 millones en El Salvador”. Esa cantidad, única de dinero, “se traduce en una inversión en proyectos de construcción equivalente al 30 % del PIB”, según datos de la OPAMSS. “Logramos $5,000 millones en inversión privada liberada; esto significa que los proyectos han superado cerca del 80 % del proceso, la etapa más compleja, que incluye análisis previos, como los hidráulicos”. Tras completar estos pasos, prácticamente están listos para iniciar la ejecución de obras. El 2025, según la OPAMSS fue sido designado como “el año de la inversión”, cuyo crecimiento de la industria de la construcción marcó el ritmo de la economía salvadoreña. Si en 2025 se estima que la inversión ejecutada rondó los $3,000 millones, además de una generación de empleo cercana a los 168,000 puestos de trabajo, “en 2026 se está observando un cambio marcado en el perfil urbano, especialmente en las zonas periféricas”. Actualmente, la OPAMSS atiende 587 proyectos, entre habitacionales, turísticos, industriales y logísticos”.
Entonces, dígame usted, si esto no es una hazaña de una institución que antes, si apenas trabajaba lo netamente del Gran San Salvador, ya que no tenía alcance nacional, además de no cumplir el rol de empuje del desarrollo inmobiliario y logístico del país de cara a su crecimiento sostenido y dinámico como se respira ahorita. Faltaba la mano gerencial que ayudara a permear un cambio visible y una relación de socios verdaderos con el sector inversor en infraestructura (torres, viviendas para la clase media, infraestructura en logística e industrial, sector turismo, etc.), porque no es solo dar permiso, sino es tener conciencia de que esa inversión, que se aprueba técnica y presupuestariamente, va a transformar la vida de una ciudad y no va a ser un lastre más con el devenir de los días y años. Y eso es lo que está haciendo la labor gerencial y de soporte estratégico del Director Ejecutivo del organismo, Lic. Luis Rodríguez.
Pero hay algo más: y es quizás, lo más importante de toda esta ecuación. La confianza en unas autoridades que se han puesto el traje de la capacidad y que no le ha quedado grande, muy por el contrario, esta ajustado a las expectativas de los sectores inversores, tanto nacionales como extranjeros que ya ven a El Salvador como el espacio buscado para que sus inversiones prosperen y crezcan. Y esto es una noticia que está corriendo por el mundo de los negocios a nivel mundial.
Como ejemplo, me acaba de decir un amigo inversionista que, en su país, España, hay un gran grupo de inversores del área de la construcción y los negocios de bienes raíces, que están alistando las maletas paras llegar a este país y empezar los trámites para, sino mudarse definitivamente aquí, por lo menos instalar una sucursal de sus empresas que allá son muy rentables, pero que los impuestos gubernamentales les están ahogando, eso me ha dicho esta semana mi amigo inversionista. Y lo mismo está ocurriendo con muchos, quizás cientos de empresas que ven a El Salvador como el espacio buscado para que sus inversiones por fin echen raíces en estas tierras.
De acuerdo con el Banco Central de Reserva (BCR), “la industria de la construcción creció 17.66 % en el primer trimestre de 2025, continuó en el segundo con una tasa de 34.01 % y en el tercero alcanzó un 27.15 %”. Aunque aún falta conocer el resultado del producto interno bruto (PIB) del cuarto trimestre, la OPAMSS estima que el año cerró con un crecimiento promedio del 27 %. “En general, el año pasado el crecimiento fue de doble dígito”, dijo Rodríguez, quien agregó que este desempeño arrojó datos “históricos” sobre una reactivación general de la industria de la construcción y de las actividades inmobiliarias.
“La reactivación del sector construcción impulsó otros rubros clave de la economía, como el logístico. Rodríguez aseguró que el 67 % de la inversión en San Salvador Oeste” —en los distritos de Nejapa y Apopa— correspondió a esta actividad, que aprovecha la infraestructura pública, como carreteras y la cercanía con aduanas, para consolidar un corredor logístico como “punto medio” con San Salvador. Y es que el gobierno del Presidente Bukele le está apostando al crecimiento de la infraestructura logística en el país, habiendo trazado una hoja de ruta para en un tiempo menor, posicionar al país como el HUB logístico de Centroamérica por su posición geográfica.
A la velocidad que va la dinámica del sector inmobiliario en El Salvador, se puede decir que falta poco para que supere en ese rubro a Panamá que en su tiempo fue la meca del crecimiento de ese sector en la región centroamericana, sin desmeritar el desarrollo de ciudades como Guatemala capital. A saber: el sector privado construye 87 edificios de altura en el área metropolitana. “A estas edificaciones se sumarán seis que superan los 35 niveles”, confirmó el director ejecutivo de la OPAMSS, Luis Rodríguez. Esa segmentación de la construcción está estructurada de la siguiente forma: es la construcción en simultáneo de 87 edificios de altura en diferentes tamaños en el Área Metropolitana de San Salvador (AMSS), a los que se suman seis torres arriba de 35 niveles. En cuanto a la distribución por tipologías de proyectos el 50.2 % es habitacional, el 20.5 % usos mixtos, un 12.2 % logística, el 11.7 % turismo y 5.5 % comercio. Cabe destacar que el total de proyectos siendo ejecutados y proyectados a ejecutarse en el AMSS (Área Metropolitana de San Salvador) supera los 680.
Pero donde está la mayor estrategia de crecimiento, a parte de la innegable proliferación de construcciones para la vivienda elevada en los sectores de clase alta, media alta y hasta en zonas que antes era imposible pensar eso (Soyapango, Mejicanos, Apopa, Santo Tomás) y algunos distritos de La Libertad como Antiguo Cuscatlán, San José Villanueva, Comasagua, Nuevo Cuscatlán-que es donde más se ha construido-, Quezaltepeque, Zaragoza, entre otros.
Pero, ¿qué se espera que pase al final de este año 2026, que ya está casi terminando y donde ese dinamismo se ha hecho más palpable con el crecimiento inusitado del sector? Según el Director Ejecutivo de OPAMSS, “este año también entran los proyectos de «gran escala» de uso mixto, cuyo piso ronda los $900 millones y el techo en $2,600 millones”.
Obviamente, todo este dinamismo en el sector no hubiese sido posible sin el acceso al crédito de la banca por parte de los inversionistas que han podido hacer realidad sus proyectos gracias a que el sector bancario ha confiado en lo que se ve por delante en los próximos años y la confianza de los compradores por asentarse en el país, gracias al momento que está viviendo ahorita mismo.
“Se registra un 32 % crecimiento del crédito al sector construcción ($334 millones solo en 2026), un 29 % de crecimiento de importaciones de hierro y acero, así como un 60 % de crecimiento de importaciones en el puerto de Acajutla (el más grande y dinámico del país) con materia prima de construcción”, ha detallado Luis Rodríguez en una comparecencia en los medios.
Según la OPAMSS, El Salvador es uno de los países de Centroamérica con los costos de materiales de construcción más bajos, con reportes del 50 % de crecimiento de los servicios agregados a la construcción. Entonces, claro está, este solo hecho por sí solo ha contribuido al crecimiento del sector y su dinamismo único en la región. Otro hecho que hay que resaltar, y no menos importante, es el que tiene que ver con el trabajo de imagen país que se ha estado ofertando a lo largo y ancho del globo. Hoy El Salvador, es lo que muchos quisieran ser, y se reafirma cada vez que se realiza una encuesta a nivel mundial de la confianza país. Se acaba de anunciar que ya se consolida como el país número uno en crecimiento del sector turismo en la región, y segundo a nivel mundial. Eso hace que muchos inversores pongan sus velas hacia aquí que hay mar calmo y con mucho que pescar.
«Los resultados de la seguridad en el país, que han cambiado absolutamente todo, nos han facilitado liberar el territorio, lo que permite dinamizar las actividades sociales y económicas, además de todo el portafolio de inversión pública que impulsa el Gobierno del presidente Nayib Bukele, lo que se convierte en ancla para el desarrollo y lo capitalizamos junto con el sector privado», puntualizó el señor Rodríguez.
Para que se tenga una idea del dinamismo que la OPAMSS le ha impreso a este boom de la construcción, gracias su estrategia gerencial de no parar nada a menos que no cumpla con los guides lines necesarios, “el 41 % de los permisos de construcción aprobados se concentran en San Salvador en 2025”
Además, la entidad reguladora, aprobó más de 200 permisos de construcción de enero a agosto de este año. Un 36.9 % de los proyectos aprobados en la capital corresponden a viviendas unifamiliares. Cuatro de cada 10 permisos de construcción aprobados en los primeros ocho meses de 2025 corresponden al Distrito de San Salvador, según datos publicados por la institución.
Las estadísticas, liberadas al público y los sectores concurrentes, apuntan a que, entre enero y agosto de 2025, la institución aprobó 205 permisos de construcción en 17 de los 28 distritos que forman parte del Área Metropolitana de San Salvador (AMSS).
La OPAMSS confirmó que durante este período no se denegó ningún permiso de construcción y se dio luz verde a todas las solicitudes.
Dentro de los proyectos aprobados en San Salvador, un 36.9 % corresponde a viviendas unifamiliares, un 13.1 % condominios habitacionales en altura y un 9.5 % habitacionales.
Entre los más solicitados está un 4.8 % para obras de comercio y servicios, un 3.6 % para ventas o intercambio de productos, un 3.6 % para oficinas profesionales y un 3.6 % para estaciones de combustibles.
Si lo vemos desagregados por Distritos, este es el resultado final de un trabajo de un solo año, 2025, que ha cambiado el panorama de la ciudad y el Gran San Salvador, a llevarlo a ser una metrópolis en camino a un crecimiento como jamás fue imaginado, todo gracias al trabajo único de un equipo liderado por Luis Rodríguez, donde lo que importa son los resultados país y la visión holística de largo plazo. A saber:
La segunda ciudad con mayor número de aprobaciones fue Santa Tecla, con 26 proyectos autorizados, correspondientes a un 12.7 % del total.
Apopa fue el tercer distrito con más autorizaciones, tras acumular 16 casos, un 7.8 %; seguido de Antiguo Cuscatlán y Mejicanos, que reportaron 15 aprobaciones cada uno.
La OPAMSS aprobó 13 proyectos de construcción en Soyapango, nueve más en Nuevo Cuscatlán, cinco en La Libertad y otros cinco en San Marcos, mientras que Nejapa, San José Villanueva y Tamanique tuvieron tres casos cada uno.
Según el gobierno, Ilopango, San Martín y Zaragoza reportaron solo dos aprobaciones por distritos, mientras que en Cuscatancingo y Tonacatepeque se avaló una solicitud por cada uno.
Si el 2025 fue un año récord en proyectos de infraestructuras y viviendas, ¿qué se espera al final de este 2026 como parte de la planificación estratégica y sus resultados? La proyección del Director Ejecutivo, Luis Rodríguez, es cerrar este 2026 con $8,000 millones en inversión privada. Ya a inicio de año, se había invertido unos $5,505 millones solo en el AMSS, en febrero se superaban los $5,100 millones, 100 millones más que al cierre de 2025.
Para junio de este año, la inversión privada había sobrepasado los $6, 101.5 millones de dólares acumulados, superando la barrera propuesta de los $6,000 millones de dólares. Todo este dinamismo en el sector le ha generado al Estado salvadoreño unos $811.2 millones en impuestos. Según el Director Rodríguez,” el crecimiento se mantiene estable: la inversión habitacional: 53%, es el rubro principal de crecimiento; el sector logístico aporta un 12.9% y el sector turismo un 12.4%”.
Volviendo al BCR del país, y estas son estadísticas que ayudan a entender la dinámica del por qué este sector de la inmobiliaria ha crecido tanto en estos últimos 5 años de gobierno del Presidente Nayib Bukele, según el Banco Central de Reserva (BCR), entre enero y abril de 2026, El Salvador recibió $3,286.72 millones en remesas familiares, un incremento del 6.8 % respecto al mismo período de 2025. Estas divisas representan alrededor del 24 % del Producto Interno Bruto (PIB) y constituyen la principal fuente de ingresos del país. Además, durante 2025 El Salvador registró un récord histórico de $9,987.9 millones en remesas familiares, un aumento del 17.7 % en comparación con 2024.
Ahí está la clave del crecimiento del sector: los salvadoreños de la diáspora han vuelto a su lar nativo, no de vacaciones, sino a invertir a comprar su anhelado retiro con un apartamento en su terruño o en el mar y alquilar y vivir de su esfuerzo de tantos años de trabajo. Ese es el milagro de la seguridad que se respira en el país y que otros extranjeros también llegan a invertir para su retiro o para hacer negocios de corto y largo plazo.
Y los lugares en donde está el grueso de la inversión, según los especialistas en el sector están: City Max El Salvador, además de estas áreas, enlista otras como el circuito Surf City y Santa Elena, las cuales figuran entre las más exclusivas y solicitadas para quienes buscan propiedades de alto nivel.
En la costa, los destinos más atractivos son El Tunco, El Zonte, Tamanique y Puerto de La Libertad, donde el crecimiento turístico ha impulsado la demanda de propiedades para alquiler vacacional y proyectos de inversión.
Mientras tanto, en el oriente del país sobresalen San Miguel, Morazán y La Unión. Estas zonas están captando cada vez más interés por parte de la diáspora debido a las oportunidades de desarrollo y al fuerte vínculo emocional que muchos salvadoreños mantienen con sus lugares de origen. Y más ahorita que está en fase casi terminal la construcción del Aeropuerto del Pacífico, por donde se le hará más fácil regresar a sus espacios de vida a los de la diáspora.
“El migrante ya no solo envía dinero para subsistencia; ahora busca construir patrimonio transnacional, asegurar retorno futuro y consolidar identidad familiar mediante la propiedad”, explicó el especialista.
También en el sector turístico se ha operado ese milagro, y es que, a falta de habitaciones para el visitante, en tiempo atrás, hoy ahora, se están levantando, según MITUR, la OPAMSS y APLAN, de tener hoy 3,074 habitaciones hoteleras formales más 250 apartamentos de renta corta, la meta es crear 10,000 habitaciones adicionales con lo que se cubriría la demanda de crecimiento sostenido del sector.
La inversión turística medida por la OPAMSS representa 11.7% de los 6,101 millones acumulados a junio de 2026, lo que es igual a más de 713 millones solo en el Área Metropolitana de SS. Solo en Surf City (la niña bonita y mimada del gobierno, igualmente con el Centro Histórico, donde sí ha habido un cambio radical) se proyectan más de 300 millones adicionales en hoteles, restaurantes y centros comerciales. Según Luis Rodríguez, “desde el 2019 que llego Nayib Bukele a la presidencia del país, la institución ha gestionado y aperturado más de 5,000 millones para proyectos estratégicos de turismo y viviendas”.
712 habitaciones, es el resultado del trabajo que se ha hecho para que ese sector tenga por fin qué ofrecer a los turistas que realmente están llegando en masa para ver qué es lo que se ha hecho con el país en materia de seguridad, inversión, diversión y todo lo demás. Pero fuera de la capital hay un inusitado crecimiento. En San Miguel se construyen 96 habitaciones y sumando. En resumen, lo que se ha prometido y está en camino es la construcción de 1,000 habitaciones en obras confirmadas para este 2026, y según el MITUR, la ruta es hacia las 10,000 habitaciones.
Hoy en día, esta semana 1 de octubre 2026, el BCR acaba de lanzar sus nuevas estadísticas para el consumo público y en las misma han revelado que, la economía salvadoreña creció 5.1%, manteniendo su dinamismo durante el segundo trimestre de 2026, gracias a la construcción, llegando el PIB alcanzó los $10,060.6 millones entre abril y junio. La construcción encabezó el crecimiento, con una variación interanual de 11.2%. Le siguieron salud, con 8.7%; electricidad, con 8.1%; explotación de minas y canteras, con 7.9%; esparcimiento, con 7.8%; y servicios profesionales y técnicos, con 7%.
También reportaron resultados positivos hoteles y restaurantes, con 6.3%; servicios del Gobierno, 6.1%; actividades inmobiliarias, 6%; enseñanza, 5.7%; información y comunicaciones, 5.2%; y servicios financieros y de seguros, 5%. Comercio y transporte y almacenamiento avanzaron 4.2% cada uno.
El desempeño de la construcción estuvo relacionado con el desarrollo de proyectos inmobiliarios, comerciales, turísticos y logísticos, además de obras de infraestructura pública. El movimiento del sector también se reflejó en el financiamiento. A junio de 2026, el crédito destinado a construcción registró un incremento interanual de 30.9%, mientras que el financiamiento para vivienda aumentó 65.1%.
Pero hay la otra verdad, la que podría explotar en la cara debido a la saturación del sector inmobiliario en este momento de “bonanza”. Y es que podría darse el caso de que la oferta supere a la demanda. Solo en el Distrito San Salvador capital se están construyendo 24 condominios en altura con permiso vigentes ahorita, concentrados en las colonias de: Escalón, San Benito, San Francisco, La Macota y san Antonio Abad. Cada proyecto es de 1 y 2 torres, o sea, 30 a 40 torres solo en la capital. En todo el AMSS (Gran San Salvador) la OPAMSS administra 684 proyectos y de esos 89 a 180 proyectos en altura vigentes para el 2026. Estamos hablando de 80 a 120 torres de apartamentos levantados en todo el AMSS, con un promedio de 105-120 apartamentos por torre, mayormente de 1, 2 y 3 habitaciones, saque usted su ábaco y mátese usted mismo.
Ya hay especialistas en bienes raíces que están augurando una recesión aguda en la compra y adquisición de estos bienes, porque con la que se viene en el mundo no son buenos augurios y esas inversiones están casi paradas, o mejor, terminan los proyectos y no hay que digamos, las grandes ventas, vacíos la mayoría. Aunque tú pregunta y te dicen “ya está todo vendido”, mentiras, solo para especular cuando ven que alguien está interesado. Pero de tanto decir, que ahí viene el lobo, llegará a comernos vivos y “hasta el gato va a correr”. Podría darse una situación parecida al Crack de 2008 en la economía de los Estados Unidos, ya que las hipotecas, bien no podrían ser pagadas por los adquirientes y los bancos entonces empezarían las ejecuciones. Y ahí no valdrá la magia gerencial de Luis Rodríguez, que solo ha hecho su trabajo, y por cierto, muy bien dondequiera que el Presidente Bukele lo ha designado. Pero se nos vienen tiempos de mucha incertidumbre. Dios nos coja con mucho pisto, billetes, para hacerle frente… y confesao jajajaj. ¡¡¡Lo que será casi imposible!!!
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