- La geopolítica como determinante del valor empresarial
Amigo Lector:
Los acontecimientos geopolíticos pueden afectar significativamente el valor empresarial de las multinacionales, tanto positiva como negativamente. En algunos casos, estos cambios abren nuevos mercados o impulsan la demanda, beneficiando a las empresas que logran ajustar rápidamente sus volúmenes de producción y precios.
Un ejemplo claro ocurrió tras la invasión rusa de Ucrania: los esfuerzos europeos por asegurar gas no ruso transformaron el mercado del gas natural licuado (GNL). Las empresas estadounidenses que redirigieron su oferta aumentaron su participación en las importaciones europeas de GNL del 27 % en 2021 al 48 % en 2023. De igual forma, la noruega Equinor se consolidó como principal proveedor de gas natural de Europa, incrementando sus ingresos en más de un 60 % entre 2021 y 2022.
- Riesgos y oportunidades para las corporaciones multinacionales
Los rápidos cambios geopolíticos exponen a las corporaciones multinacionales (CMN) a riesgos bien documentados, pero también abren oportunidades cruciales para el crecimiento. Esto plantea a los directores ejecutivos un doble desafío:
–Aprovechar oportunidades en nuevos mercados y corredores comerciales.
–Gestionar la exposición geopolítica y los riesgos asociados, producto de alianzas y acuerdos.
Las empresas que actúen con rapidez podrán expandirse en economías en crecimiento como India y Vietnam y acceder a miles de millones de dólares en subsidios industriales e incentivos a la inversión. En otras palabras, ganar cuota de mercado a costa de competidores más lentos. Por el contrario, las CMN que no respondan a los cambios, impulsados por la geopolítica, pueden ver mermado su valor debido a aranceles, interrupciones en la cadena de suministro y otros choques operativos.
- Cuando la geopolítica erosiona valor
Las mismas fuerzas que impulsan el crecimiento pueden destruirlo. Muchas empresas redujeron sus previsiones de ingresos para 2024 luego de que el Departamento de Comercio de EE. UU. revocara sus licencia para vender ciertos productos a empresas “castigadas” de Asia. La volatilidad geopolítica ya no es episódica: es la nueva norma operativa.
NOTA 1.: El margen EBIT (Earnings Before Interest and Taxes) o Margen Operativo, refleja la eficiencia de una empresa para generar beneficios a partir de sus operaciones principales, sin considerar la estructura de financiamiento ni los impuestos. Se calcula dividiendo el EBIT entre los ingresos netos y expresándolo como porcentaje: Margen EBIT = (EBIT / Ingresos netos) × 100%
- Dos pasos estratégicos para los directores ejecutivos
La evidencia sugiere que dos pasos pueden otorgar ventaja competitiva:
- Cuantificar el valor en juego vinculado a los acontecimientos geopolíticos, para orientar estrategias de crecimiento y gestión de riesgo.
- Desarrollar agilidad organizacional, para responder rápidamente a nuevas oportunidades y amenazas.
Para ello, herramientas como el Índice de Distancia Geopolítica del McKinsey Global Institute (MGI) permiten medir la alineación política entre países. La investigación muestra que la distancia geopolítica promedio entre socios comerciales ha disminuido, pero más del 90 % de las CMN están expuestas a países cuyas posiciones políticas divergen significativamente de las de sus gobiernos de origen.
En Europa, la proporción de empresas expuestas a contextos geopolíticos distantes aumentó del 78 % al 95 %. En Asia, del 85 % al 90 %.
- Cómo cuantificar el valor geopolítico en juego
La cuantificación combina:
-Distancia geopolítica
-Exposición financiera por mercado
-Probabilidad de divergencia política
-Factores estabilizadores (acuerdos comerciales, preferencias arancelarias, controles de exportación)
El resultado permite a los directores ejecutivos identificar dónde proteger valor y dónde generarlo mediante una respuesta geopolítica proactiva.
¿Qué deberían hacer los empresarios dominicanos?
En este nuevo entorno global, los empresarios dominicanos deben asumir que la geopolítica ya no es un ruido externo, sino un componente estructural de la estrategia empresarial.
Esto implica mapear su exposición internacional, identificar dependencias críticas (energía, insumos, logística, financiamiento), y anticipar cómo los realineamientos globales de Estados Unidos, China, Oriente Medio, India, Sudeste Asiático, pueden afectar sus cadenas de suministro y sus mercados.
Al mismo tiempo, deben aprovechar las oportunidades que surgen de la reconfiguración productiva mundial: nearshoring hacia el Caribe, incentivos industriales estadounidenses, y la creciente demanda de proveedores confiables en sectores como manufactura ligera, agroindustria, dispositivos médicos y servicios digitales.
La clave para el empresariado dominicano es moverse antes que los demás, desarrollar capacidades de análisis geopolítico dentro de sus organizaciones y actuar con la agilidad que exige un mundo donde la política internacional se ha convertido en un determinante directo del valor empresarial.
SOBRE EL ROL DEL GOBIERNO
En este contexto, el Gobierno dominicano debe asumir un rol facilitador que permita al sector privado adaptarse y prosperar en medio de la reconfiguración geopolítica global.
Esto implica.
– Fortalecer la inteligencia diplomática y económica del Estado,
– Mejorar la capacidad de anticipación de riesgos externos y ,
-Crear mecanismos de apoyo que incentiven la diversificación de mercados, la modernización tecnológica y la resiliencia de las cadenas de suministro.
Además, es de suma importancia , alinear la política industrial y comercial con las oportunidades emergentes del nearshoring, los incentivos estadounidenses y la creciente demanda de proveedores confiables en manufactura, agroindustria y servicios digitales.
Un Estado que provea información estratégica, reduzca fricciones regulatorias y promueva alianzas público‑privadas permitirá que las empresas dominicanas se posicionen con ventaja en un mundo donde la geopolítica se ha convertido en un determinante directo de la competitividad. Lo demás, es Vacuencia Administrada.
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