Si nos vamos a la memoria institucional del MIREX, en los 12 años que fue presidente el Dr. Leonel Fernández, desde que el Dr. Eduardo Latorre Rodríguez, su primer Secretario, ocupó el Ministerio, (antes Secretaría de Relaciones Exteriores), podemos colegir que siempre hubo una preferencia hacia la diplomacia pública orientada a potenciar los acuerdos educativos, culturales, el diálogo entre instituciones, entre otros asuntos, de carácter humanístico que tenían mucho que ver con su condición de educador y académico.
No fue fácil, pues el Estado Dominicano siempre estuvo de espalda al mundo, en un entramado de mudez, de negación a ver lo que pasaba más allá de sus fronteras de agua, porque Haití, era y es, su dolor de cabeza de siempre. Pero más allá de eso, los gobiernos del Dr. Fernández, abrieron de par en par las fronteras imaginativas de la isla para que se viera que había mucho más que contar en el horizonte esperado por una generación de intelectuales y personas que soñaban con un país abierto a la trascendencia de un mundo que ofrecía mucho más que conflictos con el vecino más cercano.
Nos vimos con las puertas abiertas y dispuestos a trabar relaciones con un mundo que fuera de nuestras cortas miradas, hasta entonces, se podía ver que “era ancho y ajeno”, y que prometía que había mucho más allá de la puesta de sol. Y así nos abrimos al Gran Caribe, a la Vieja Europa, la África nuestra de los ancestros tantas veces negados y vilipendiados. Asia estuvo al alcance de nuestras manos y vinieron mil banderas y una oleada de pájaros voló en nuestros sueños y soñamos que podíamos soñar más allá de lo que nos habían permitido soñar.
Salieron miles de jóvenes a hacer realidad ese sueño de estudiar y empezar a creer que la República Dominicana era más grande que los 48 mil y pico de kilómetros cuadrados que tenemos. Y se firmaron los acuerdos para que eso fuera una hermosa realidad. Y nunca como en ese instante, las relaciones diplomáticas estuvieron a la altura de las circunstancias: congresos, cumbres, reuniones ministeriales, intermediación en conflictos de amigos y países hermanos, visitas del presidente a otros jefes de Estados, firmas de acuerdos bilaterales y multilaterales; el país saboreó la entrada a tener una mirada hacia el Sur Global, y la arquitectura Sur-Sur y un mundo multipolar fue una hermosa y tangible realidad, para no seguir de lacayos del norte que nos seguía asfixiando los sueños y la reciprocidad se hizo posible, porque los jefes de Misiones entendieron que nunca más podríamos seguir aislado en nuestras imaginarias cuatro paredes de agua.
Con el Dr. Leonel Fernández, la diplomacia nuestra, podríamos decir que, empezó a tener un modelado de inteligencia con una gestión de indicadores que nos hizo pensar a todos los dominicanos, que, por fin, se abrieron las puertas para que por siempre entrara el sol de las relaciones con otras naciones vedadas hasta entonces, pero de igual a igual, no con una relación de subsunción como hasta entonces teníamos con “los amigos del norte”.
Las iniciativas estratégicas que se sucedieron en esos 12 años, alternados los 4 primeros y seguidos los restantes 8 de gestión, hicieron posible que en relaciones exteriores se estructurara un entramado táctico y estratégico, que hizo posible que nuestro país saliera por siempre del anonimato en que discurrió por casi el siglo XX entero.
Muchos acontecimientos estratégicos sucedieron para que el país tuviera un protagonismo de primera: la entrada a los Acuerdo de Cotonú, (Lomé), apertura de las relaciones ampliadas con la Unión Europea, llegar a varios eventos de Cumbres, (la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estados), vínculos con el MERCOSUR, unas veces como observadores, otros como miembros de pleno, acercamiento al Caribe anglófono y francófono, (CARICOM), ser miembro de Petrocaribe, de la CELAC, las relaciones de primera con el arquitecto de toda esta armadura geopolítica: Hugo Chávez.
El liderazgo en el Sistema de la Integración Centroamericana, SICA, y mucho más, mucho más. Eso hizo que nuestro país de verdad entrara a las grandes ligas de las relaciones diplomáticas y que la diplomacia pública se activara con todas sus apuestas discursivas.
Después que el Dr. Leonel Fernández salió del poder en 2012, mucha agua ha corrido por el rio de la historia política y operativa del Estado Dominicano. Danilo Medina ocupó 8 años la primera magistratura de la Nación, con sus altos y bajos, pero siguió operando en mucho los aportes dejados por la gestión del Dr. Leonel Fernández, ya que eran el mismo partido, hasta que ocurrió la ruptura. Digamos, que se mantuvo su legado.
Con los gobiernos del presidente Luis Abinader y el PRM, mucho de los logros dejados por el Dr. Fernández, se han minimizados o matizados de acuerdo con los intereses de éstos, algo que hay que valorar, es que se siguió priorizando la diplomacia pública en el renglón de enviar a nuestros jóvenes a prepararse en Maestrías y Doctorados a otras naciones, un logro indiscutible de los gobiernos del Dr. Fernández. Pero de ahí, a seguir ampliando las relaciones entre naciones, ha sido un retroceso, ya que han seguido el guion de Washington, adhiriéndose a iniciativas que coartan la democracia y minimizan el protagonismo del país, lo que hasta entonces había sido un logro de los gobiernos del Dr. Leonel Fernández, Danilo Medina y el PLD. El ltimo capitulo de esta saga, la ruptura con la patria de Sandino y Gregorio Urbano Gilbert: Nicaragua.
¿Y en dónde nos encontramos en este momento de nuestra historia respecto a la diplomacia pública? ¿Qué esperar de un nuevo gobierno de Leonel Fernández en iniciativas que potencien lo que de verdad ayuda a una buena gestión diplomática?
Puntualicemos un poco: Sí, la diplomacia pública forma parte directa de las relaciones internacionales entre Estados. A diferencia de la diplomacia tradicional, que se enfoca en las relaciones de gobierno a gobierno, “la diplomacia pública se dirige a la sociedad civil y a los ciudadanos de otros países para generar simpatía, proyectar una imagen favorable e influir en sus percepciones hacia la nación que la ejerce”.
Cumple funciones claves dentro de las sociedades modernas y desde antes, solo que no estaba signada como tal, antes que los teóricos hablaran de ella como tal. Objetivo principal: busca construir confianza, reputación e influencia externa a mediano y largo plazo mediante el poder blando (soft power). Los mecanismos comunes en que se manifiesta son: intercambios culturales y académicos, becas internacionales, presencia en medios de comunicación, eventos deportivos y difusión del idioma o la gastronomía.
Tiene un impacto político que casi nunca falla si se trabaja como deber ser. Veamos: Al moldear favorablemente la opinión pública de un país extranjero, se crea un entorno que presiona indirectamente a los líderes de ese gobierno a cooperar de forma más amigable con el Estado emisor.
A continuación, voy a enumerar lo que he estado consultando con especialistas y mi visión como diplomático que he estado trabajando la diplomacia pública en las misiones que me ha tocado servir, estructurando un acabado de aplicación operacional con la idea de que sean puestos en práctica en un seguro gobierno del Dr. Leonel Fernández y la Fuerza del Pueblo en Centroamérica, a partir de agosto de 2028. Veamos:
Pilares estratégicos de diplomacia pública:
Liderazgo regional y mediación (Diplomacia del Intelecto): Reivindicar a la República Dominicana como un Hub geopolítico de diálogo e integración en el Caribe y Latinoamérica (como la Cumbre de Río en 2008 y o los diferendos de Hugo Chávez y Álvaro Uribe Vélez). La estrategia proyectaría al país no solo como destino turístico, sino como un actor capaz de mediar en crisis y liderar debates regionales (como en el SICA en donde tendría que encabezar todas las discusiones regionales con el Istmo y El Gran Caribe).
Multipolaridad pragmática: Mantener a Estados Unidos como socio prioritario de la opinión pública, mientras simultáneamente se fortalece la narrativa y relación estratégica con potencias emergentes (China, el Sudeste Asiático, África) bajo el prisma del beneficio mutuo e intercambio cultural/tecnológico. Es un ganar-ganar en estos momentos de la geopolítica mundial, sabiendo que nuestro país lidera El Gran Caribe en demasiados aspectos.
Vinculación con la Diáspora (Comunidad Global Dominicana): Tratar a la diáspora (EE. UU., España, etc.) como embajadores naturales de la diplomacia pública, integrando programas culturales, becas de formación e intercambios académicos internacionales para fortalecer la identidad e influencia dominicana en el exterior. Claro, todo a través del Viceministerio para esos fines en cancillería.
Marca País integral (Cultura, Ciencia y Educación): Promoción agresiva de la cultura dominicana (cine, gastronomía, literatura y deportes) junto con foros académicos internacionales organizados desde el Estado para colocar a la República Dominicana en las conversaciones globales sobre desarrollo, tecnología y cambio climático. El presidente Fernández, desde FONGLODE lo ha estado haciendo y ésta, ya lo estableceré, jugará un papel determinante en su nuevo gobierno.
Posicionamiento multilateral y de agenda global: Reactivar iniciativas en organismos como la ONU (similar a la campaña contra la especulación en los mercados de commodities que impulsó en el pasado), proyectando al gobierno como un promotor de la estabilidad económica y social mundial. Ahora que está trabajando educación e Inteligencia Artificial como lo nuevos paradigmas que cambiaran a la humanidad en los años y siglos por venir.
De cara a los países del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), la diplomacia pública de un eventual gobierno del Dr. Leonel Fernández y la Fuerza del Pueblo, se enfocaría en reivindicar a la República Dominicana como el puente estratégico entre el Caribe y Centroamérica, proyectando un liderazgo de articulación regional y cooperación pragmática que nos lleve a un esfuerzo de codificación capaz de signar una verdadera estrategia de inteligencia operacional.
Pero veamos cómo podemos articular un modelado de integración en este particular vinculo del país dominicano con los países del SICA y la región:
Estrategia de Diplomacia Pública hacia el SICA y Centroamérica
Puente caribeño-centroamericano: Promover a la República Dominicana no solo como un socio observador/integrante del SICA, sino como un eje articulador de alianzas interregionales (SICA-CARICOM), utilizando el prestigio de su política exterior para dar mayor peso geopolítico al bloque frente a potencias e instituciones multilaterales.
Diplomacia académica y del conocimiento: Impulsar intercambios de pensamiento a través de universidades y foros multilaterales sobre economía global, innovación y tecnología, la IA en el nuevo modelo de conocimiento del mundo, posicionando a Santo Domingo como la capital de debates estratégicos para la región. Obviamente, esto ya se está haciendo a través de FUNGLODE, pero hay que accionar desde el Ministerio de Relaciones Exteriores, donde se potencie tanto esa sinergia de FUNGLODE con todos los vínculos de gobierno que se manejan en la Integración. Habrá que de entrada firmar acuerdos con, por ejemplo, la nueva Universidad Tecnológica: Instituto Kriete de Ingeniería y Ciencias, creado por el Sr. Roberto José Kriete Ávila, empresario salvadoreño, presidente de Kingsland Holdings, el mayor accionista minoritario de Avianca Holdings, presidente de Aeroman e inversionista de Applaudo Studios.
Integración económica y empresarial (Marca Región): Fortalecer la narrativa de encadenamientos productivos regionales, nearshoring y turismo multidestino, proyectando una imagen de certidumbre jurídica e inversión compartida para posicionar el bloque como un mercado integrado y competitivo. En un trabajo anterior hable de la creación de un clúster de esa magnitud donde todos seamos protagonista de esa potenciación de nuestras capacidades.
Cooperación técnica e institucional: Desarrollar programas de diplomacia pública en materia de gestión de riesgos ambientales, cambio climático, seguridad alimentaria y gestión migratoria, visibilizando la solidaridad y el trabajo conjunto entre los Estados miembros del SICA. El SICA, a través de la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD), su componente ha estado ofreciendo unos diplomados sobre diplomacia climática. Tuve la oportunidad de realizar el primero de lo que se ofrecieron en 2021 y años subsiguientes.
De cara a las academias y centros de pensamiento (think tanks) de Centroamérica, se crearía un eje de aproximación, donde la estrategia gubernamental se articularía a través de una Diplomacia del Conocimiento, aprovechando el capital acumulado por la plataforma institucional del Dr. Leonel Fernández (como la Fundación Global Democracia y Desarrollo, FUNGLODE y el I-Global) y la red universitaria del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA). Solo habrá que firmar los protocolos, porque ya en la práctica, el Dr. Fernández, está trabajando todos estos ejes de saberes. Educación, la IA como enseñanza de saberes infinitos, entre otros.
Pilares de la estrategia con las academias centroamericanas: la diplomacia pública de cara a la estrategia educativa. A saber:
Red Interregional de Centros de Pensamiento (Caribe–SICA): Creación de un consorcio de think tanks entre instituciones dominicanas y centros clave centroamericanos (como la Flacso, INCAE o la CSUCA) para generar investigaciones conjuntas, datos regionales e insumos en políticas públicas sobre desarrollo económico, inteligencia artificial, logística y transición energética.
Corredor de Movilidad Académica y Becas Compartidas: Establecimiento de un programa estatal de becas de postgrado e investigación orientado a formar cuadros técnicos y diplomáticos de la región, fomentando el intercambio directo de investigadores entre universidades públicas y privadas de República Dominicana y Centroamérica. Se podría trabajar un acuerdo con el Instituto Diplomático «Doctor José Gustavo Guerrero» (IDG), que maneja la Vicepresidencia de El Salvador y la Cancillería salvadoreña, aunque ya hay un protocolo firmado, pero nunca ha sido llevado a la práctica, solo hay que reactivarlo. También, habrá que acercase al Vicepresidente Dr. Félix Ulloa, y firmar un protocolo de entendimiento y trabajo con la Escuela Superior de Innovación en la Administración Pública (ESIAP), que es una iniciativa de la Vicepresidencia de ese país para la formación de los cuadros en la administración pública de El Salvador.
Cátedras de Integración y Geopolítica Multipolar: Promoción de seminarios internacionales sostenidos sobre gobernabilidad, democracia y adaptación económica frente a las tensiones globales, posicionando al país como el epicentro del debate intelectual de la cuenca del Caribe y América Central. Con la Universidad de El Salvador, (UES), desde 2018 se firmó un acuerdo académico y la Universidad Autónoma de Santo Domingo, (UASD) con la Embajada nuestra como testigo y firmante de garante. En ese acuerdo se estableció la Catedra en Humanidades y Ciencias Políticas: Profesor Juan Bosch, a la que en un gobierno nuevo del Dr. Fernández, habría que darle vida, ya que solo se ha hecho una actividad y fue el día de la firma con una conferencia del Embajador Dr. Fernando Pérez Memén, sobre el pensamiento político de Don Juan Bosch.
Plataforma Virtual de Publicaciones y Transferencia Tecnológica: Digitalización y coedición de estudios científicos y de ciencias sociales sobre problemas compartidos (como el cambio climático, la seguridad alimentaria y la gestión de riesgos) para alimentar la toma de decisiones del Consejo de Ministros del SICA y los gobiernos de la Región.
La estrategia cultural de un eventual gobierno del Dr. Leonel Fernández y la Fuerza del Pueblo, articulada con el sector privado y las organizaciones de la sociedad civil en Centroamérica y el Caribe, buscaría transformar la cultura en un motor de integración regional, desarrollo económico y diplomacia pública. Veamos:
Clúster Cultural e Industria Creativa Regional: Creación de un clúster de industrias creativas (cine, música, literatura y gastronomía) en alianza con el sector privado y Cámaras de Comercio de la región SICA. Promovería acuerdos de incentivos fiscales compartidos, coproducciones cinematográficas y la exportación conjunta del talento caribeño y centroamericano. Y aquí tendría el gobierno del Dr. Fernández mucho que aportar: la ley de Cine, algunos ministerios de cultura de países como Honduras y El Salvador se acercaron a las Misiones pidiendo información sobre esta Ley aventajada de Cine) y se las ofrecimos cuando yo trabajaba en esas misiones. Y la introdujeron con modificaciones en las discusiones de sus parlamentos con el fin de ser aprobadas, Costa Rica también lo hizo.
Alianzas Público-Privadas para la Mecenazgo y Fondos de Innovación: Promoción de una Ley Regional de Mecenazgo Cultural junto al empresariado para crear fondos mixtos de inversión destinados a industrias culturales, economía naranja y preservación del patrimonio histórico. Una iniciativa así ayudaría sobre manera para ayudar a potenciar las capacidades creativas individuales y colectivas de artistas de la región SICA.
Foros e Intercambios con la Sociedad Civil Cultural: Acuerdos con ONG, fundaciones comunitarias, colectivos artísticos y gestores culturales de Centroamérica para desarrollar redes de itinerancia artística, festivales regionales compartidos y programas de residencia para creadores. Todo esto con el apoyo de los Ministerios de Cultura de los países SICA y el sector privado. Ya en unos insumos que nos pidió el Secretario de Cultura de la FP, para la creación de la propuesta de Programa de Gobierno, le hicimos los aportes que creemos ayudaran a estos fines, en mi condición de Vicesecretario de Cultura para Centroamérica del Partido.
Marca Cultura Centroamérica–Caribe: Unificación de narrativas turísticas y culturales de la mano del sector privado (agencias, cadenas hoteleras y aerolíneas) para promover itinerarios turísticos multidestino y posicionar las expresiones culturales locales en mercados de Europa, Norteamérica y Asia. Ya lo expresé más arriba, la creación de un clúster cultural ayudaría sobremanera a esta iniciativa que dejamos aquí plasmada.
Roles clave de FUNGLODE en la diplomacia pública
La Fundación Global Democracia y Desarrollo (FUNGLODE) jugaría un papel central como el brazo ideológico, analítico y ejecutor no gubernamental de la diplomacia pública en un nuevo y seguro gobierno del Dr. Leonel Fernández. FUNGLODE, funcionaría como un "puente giratorio" (revolving door) entre el Estado, la academia internacional y el sector privado.
Laboratorio de Políticas Públicas (Think Tank del Estado): Generación de datos, estudios geopolíticos, análisis prospectivos y borradores de propuestas de integración (como el clúster turístico o acuerdos comerciales) para alimentar la toma de decisiones del Ministerio de Relaciones Exteriores y del SICA.
Plataforma de Paradiplomacia y Track II Diplomacy: Coordinación de diálogos no oficiales con actores que el gobierno formal no siempre aborda directamente (ONG, corporaciones, universidades extranjeras y centros de pensamiento globales como Brookings Institution, Chatham House o la Red de Pensamiento de Centroamérica y las demás academias que les he mencionado en párrafos arriba).
Organización de Foros Cumbres y Debates Globales: Posicionamiento de Santo Domingo como sede permanente de seminarios de alto nivel sobre inteligencia artificial, gobernabilidad, economía global, cambio climático y Desarrollo Sostenible, trayendo a expresidentes, premios Nobel y académicos internacionales. Esto no es nada nuevo, ya que la FUNGLODE, lo ha estado realizando desde su fundación y puesta en marcha. De lo que se trata, es de que todo este accionar lo trabajemos en sinergia con los sistemas y gobiernos de los países SICA, aportando su know-how de años y capacidades.
Red de Movilidad y Formación de Cuadros: Articulación con su institución hermana en EE. UU. (GFDD) y universidades centroamericanas para coordinar becas, publicaciones conjuntas, intercambios de investigadores y programas de capacitación para diplomáticos y funcionarios públicos del área SICA-Caribe. Aquí nuestras misiones tendrían un papel fundamental al igual que los jefes de Misiones, pues tendrían que liderar este nuevo renacer de la cultura diplomática en la región.
Canalizador de Alianzas con el Sector Privado: Articulación de mesas de trabajo mixtas (empresariado, academia y sociedad civil) para diseñar estrategias de inversión y Marca País, actuando como un espacio neutral de concertación para proyectos de alcance regional.
Lo que he querido en este artículo, último de una serie que he denominado: Aproximaciones a una estrategia de política exterior en un gobierno nuevo del Dr. Leonel Fernández, es poner ideas en circulación, que ayuden al diseño de lo que creo, son algunos guidelines en esta área que de seguro, el Presidente Fernández, priorizará desde el primer día de su nueva gestión, por lo que significa para el país y su relación con el mundo circundante y de cómo van las relaciones entre nuestro país y los Estados vecinos de Centroamérica, del cual formamos parte de las mayorías de los acuerdos que se han ejecutado en el Sistema de la Integración Centroamericana.
Claro está, para que este nuevo esfuerzo de configuración de una estrategia diplomática en el área de la diplomacia pública tenga éxitos, lo primero que hay que hacer, es pasar por el cedazo a los que ostentan estas funciones de embajadores en los países del SICA, pues la mayoría no van a tener la certeza ni conocimientos para activar una estrategia de la naturaleza y alcance que estamos proponiendo. Hay que amar el país, no llegar a esos puestos “a buscar lo mío”, porque si no hay amor en lo que se hace, difícilmente habrá resultados. La geometría de aproximación a un esquema de trabajo como este, solo se consigue, si se está en la misma sintonía que una persona como el Dr. Leonel Fernández, que trabaja cada día por engrandecer el legado de conocimiento en lo cultural, científico y educativo del país. Cada día, sin descanso, y aun, sin ostentar la primera magistratura de la nación.
Resumiendo, entonces: la estrategia de diplomacia pública en un seguro nuevo gobierno de Dr. Leonel Fernández y la Fuerza del Pueblo, se estructuraría bajo el concepto de soberanía inteligente, pragmatismo multipolar y la proyección del soft power dominicano. A diferencia de administraciones convencionales. Su perfil de estadista y pensador global marcaría un enfoque muy volcado hacia la diplomacia de ideas y reputación, que no es más que la diplomacia pública. Que así sea.
Compartir esta nota