¡Cómo te recuerdo!, Amaury: tu pequeño libro bajo el brazo
los poemas de Neruda, don Pedro, Walt Withman
tus botas de hombre-niño, tu pantalón de fuerte azul

tus gruesos lentes que cubrían casi todo tu rostro
no me gustaban, recuerdo
porque estorbaban tus hermosos ojos claros
Recuerdo tu paso lento de adolescente por la calle El Conde
tus primeras manifestaciones y discursos
tu "visita" a la "Casa Albergue"
reformadora de conciencias limpias, claras, transparentes,
tu saludo desde la mugrosa ventana
y los gritos desde las rejas de menores que tú
Ahí empezaste a cambiar de nombre
a “burlar al enemigo”
Y te llamaste Porfirio
¿Por qué ponerse tan serio a los 16 años?
Eras demasiado sobrio para estar con los chiquillos,
chiquillos dueños de callejones, harapos, polvo y asfalto.
Acaso fue tu infancia, tus juegos a las escondidas
con la miseria campesina en las espesuras de Monte Bonito?
O acaso fue Constanza del 59
y los campesinos
arrastrados
masacrados?
O el oír las noticias a escondidas
en viejos y desvencijados almacenes
en campos cafetaleros?
O tus intentos vanos
de niño pulpero
en tu pequeña y polvorienta aldea?
Fuiste creciendo, Amaury
Y Manuela preocupada por el porvenir de sus hijos
“…. Te lo dije, Manuela, en la capital se perderán todos”
¿Hablaría la experiencia
o acaso fue una sentencia?
Te movías por todas partes, Amaury
¿Estabas acaso esperando abril?
Abril llegó en la parte Norte
Y, Homero, Orlando, Moisés.

Tus dieciocho años
Tu primera herida en combate
Rescatando compañeros
Luego de tu partida en airosa formación
con tu brazalete
que reventaba de emoción
como tu pecho,
y después el dolor…
demasiado dolor
Juan Miguel
El coronel Fernández
Euclides.
¿De dónde sacabas tanta firmeza
Paciencia, Serenidad, Confianza
en tan difíciles momentos?
¿Recuerdas a Euclides
en la calle Cambronal…
su estatura de gigante en las azoteas
enfrentando al invasor?
La Academia y las primeras clases…
Y no precisamente de inglés, sino de Historia
Estábamos tejiendo la historia:
pequeños artesanos con un telar en manos
como arañas pacientes que protegen su hogar
Y en abril nació el amor
amor apasionado y tierno
de adolescentes en guerra
En septiembre
siempre septiembre gris
septiembre
empezaron a guardarse las armas
y los sueños
y a extender un poco la esperanza

De pronto todo cambió
no lo percibíamos
no nos dábamos cuenta, éramos jóvenes
demasiado jóvenes para entenderlo
necesitábamos crecer
crecer aun fuera a golpes de dolor
Entonces volvió la sangre
no aquella que tiñó
las gloriosas trincheras de abril
sino la de las cárceles
contenes
calles y exilio
Y fuiste creciendo, Amaury
estás en “La Victoria”
ya no tienes edad para la “Casa Albergue”
De “La Victoria” a la victoria
Y luego agregaríamos siempre
De tu tierra a otras patrias
a la patria grande de Martí, de Román y tuya
Intentaste romper el cerco
asumir tu papel de hombre joven
de cometer la osadía
de querer para todos
la vida,
la alegría
Miércoles 12: atardecer de invierno
que llenaste de calor once años atrás
entrando con tus menudos 24 años
a poblar con risa de cascada transparente
de espuma de ola y llovizna matinal
cada rincón y puerta
Cada puerta y casa de este pueblo
para dejar sobre las mesas manos y memorias
tu desnudez, tu cuota de miel
de savia, de fuego, de raíces, de estrella
de alegría, de enero
siembra de flor

Así te recuerdo aquí, Amaury
constructor de la risa
perennidad de la alegría
eterno perseguidor del alba
artesano de la vida, poeta inmenso
Pequeño.
Sagrada Bujosa Mieses
Enero 1983
Periódico El Sol
Página “Por la vida”
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