Cada martes, a las cuatro de la tarde, Adriana Guzmán de Estrada, de Montecristi, se monta en un pequeño barco y se dirige hacia la desembocadura del río Yaque del Norte.
La jornada comienza al caer la tarde. Equipados con chalecos salvavidas, los pescadores navegan hasta el punto donde el río desemboca en el mar.
Cada grupo tiene asignado un día específico de pesca. En su caso, sale los martes junto a unas 20 personas, distribuidas en un grupo de hombres y otro de mujeres que trabajan en embarcaciones separadas.
Allí pasa toda la noche pescando anguilas y regresa a tierra entre las ocho y las nueve de la mañana del día siguiente. Los ingresos dependen del volumen capturado. “Puede ser que un día me gane RD$ 50,000; otros días RD$ 25,000 o RD$ 20,000”, contó.
Cuando la pesca es favorable, cada integrante puede capturar entre 15 y 20 kilogramos de anguilas. Posteriormente, la producción es entregada a una cooperativa local que compra el producto para exportarlo a mercados internacionales.
El Consejo Dominicano de Pesca y Acuicultura (Codopesca) regula la pesca de anguila mediante la Resolución 02-22, que establece la obligatoriedad de contar con un permiso.
La normativa también dispone el pago de una fianza. En el caso de la comercialización de anguilas, el monto es de RD$ 200,000 o más, mientras que para la exportación la garantía asciende a RD$ 1 millón o más, cifra que, según la resolución, se ajusta conforme a la inflación.
De acuerdo con el Centro de Exportación e Inversión de República Dominicana (ProDominicana), las ventas al exterior suman US$ 822,500, de los cuales US$ 697,500 tuvieron como destino Hong Kong y US$ 125,000 fueron comprados por Canadá, en lo que va de 2026.
Durante 2025, las exportaciones alcanzaron US$ 4.8 millones. Hong Kong volvió a ser el principal mercado, con compras por US$ 4.2 millones, seguido de Estados Unidos, con US$ 587,200.
El mayor valor exportado en los últimos años se registró en 2024, cuando las ventas totalizaron US$ 10.6 millones. De ese monto, Hong Kong adquirió US$ 9 millones, mientras que Canadá y Estados Unidos importaron US$ 690,000 cada uno. Corea del Sur también figuró entre los principales destinos, con compras por US$ 230,000.
- 2023: US$ 7.3 millones.
- 2022: US$ 4.8 millones.
- 2021: US$ 2.7 millones.
- 2020: US$ 1.7 millones.
- 2019: US$ 2.8 millones.
Las mujeres que conquistaron la pesca de anguilas en Montecristi
Codopesca señaló que la anguila tiene una veda desde el 1 de abril al 14 de octubre, situación que de acuerdo con la fémina, hace que dependa de otros ingresos como emplearse en una banca.
Para Adriana, la pesca no es una tradición heredada ni un pasatiempo. Es el sustento de su familia, pensamiento que también lo avala la Oficina Nacional de Estadística (ONE), el 44.7 % de los hogares tienen como mujer a una jefa del hogar.
Contó que en el sector Salomón Henríquez, en Montecristi, gran parte de la población vive de la pesca y de la producción de sal.
En la comunidad operan grupos organizados a través de una cooperativa integrada por alrededor de 200 pescadores, entre hombres y mujeres. De ese total, unas 70 son mujeres, quienes hoy desempeñan una actividad que durante años estuvo reservada exclusivamente para los hombres.
“Primero pescaban los hombres y luego aceptaron a las mujeres”, relató a Acento, y dijo que nunca sintió que ser mujer fuera una limitación para desempeñar este oficio. De hecho, las mujeres desempeñan un papel clave en la sostenibilidad y el desarrollo de la pesca y la acuicultura en América Latina y el Caribe.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) destaca que señala que las mujeres representan cerca del 24 % de la fuerza laboral del sector en la región, porcentaje que aumenta hasta el 62 % en las actividades de procesamiento de productos pesqueros.
No obstante, gran parte de ese trabajo se desarrolla en condiciones de informalidad y precariedad, concentrándose en los eslabones menos rentables de la cadena de valor. A ello se suma la carga del trabajo doméstico y de cuidados no remunerados, que continúa recayendo mayoritariamente sobre ellas.
“No”, respondió cuando se le preguntó si alguna vez pensó que ese trabajo no era para ellas.
La pesca también le permitió acceder a un préstamo
Gracias a los ingresos obtenidos por la pesca, la mujer logró cumplir puntualmente con el pago de un préstamo destinado a mejorar su vivienda. Ahora su próximo objetivo es terminar la construcción de su casa. “Quisiera que me facilitaran otro préstamo para poder terminar mi casa”, expresó.
A quienes dudan de acceder a un financiamiento, les envía un mensaje de confianza. “Le recomendaría a todo el que pueda hacerlo que lo haga. Yo nunca me he atrasado gracias al Señor”, afirmó.
Durante años sacó adelante sola a su familia. Hoy está casada, pero recuerda que durante mucho tiempo enfrentó sola la responsabilidad del hogar. Para ella, la principal barrera no está en el trabajo ni en el mar.
“Todo es la limitación que tú te pones en tu mente. Si tú piensas que todo es difícil, todo es difícil. Pero si quieres sacar tu familia adelante, tiras para adelante”, reflexionó.
Su mayor prueba llegó con dos pérdidas que marcaron su vida: primero falleció el padre de sus hijos y, tiempo después, perdió a uno de ellos.
Lejos de detenerla, asegura que ese dolor le dio fuerzas para continuar. “Perdí al padre de mis hijos y luego a un hijo. Pero eso me ayudó porque tenía una familia que dependía de mí. Me agarré de Dios y seguí para adelante”, concluyó.
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