Las tres candidatas latinoamericanas que aspiran a suceder a António Guterres como secretario general de las Naciones Unidas coincidieron este martes en que el organismo atraviesa una crisis de credibilidad y funcionamiento que exige reformas profundas, durante un debate celebrado en Ginebra en el que expusieron sus propuestas para el futuro de la organización.
Michelle Bachelet (Chile), María Fernanda Espinosa (Ecuador) y Rebeca Grynspan (Costa Rica) participaron en un foro público en el que defendieron la necesidad de fortalecer el multilateralismo y adaptar la ONU a un escenario internacional marcado por conflictos armados, tensiones geopolíticas, crisis climática y una creciente desconfianza hacia las instituciones multilaterales.
Bachelet promete una Secretaría General independiente y presente en los conflictos
La expresidenta chilena Michelle Bachelet reiteró que, de llegar al cargo, ejercerá una Secretaría General independiente, con presencia activa sobre el terreno y capacidad de mediación en los principales conflictos internacionales.
Afirmó que acudirá a las zonas donde surjan crisis para promover el diálogo y defender el respeto del derecho internacional, al tiempo que impulsará una reforma destinada a hacer más ágil, eficiente y responsable a la organización mediante la construcción de consensos.
Su propuesta mantiene como ejes centrales el fortalecimiento del multilateralismo, la protección de los derechos humanos y una mayor capacidad preventiva frente a las crisis internacionales.
Bachelet llegó al debate tras reunirse con el canciller ruso, Sergey Lavrov, con quien conversó, dijo, "sobre los desafíos que enfrenta el sistema internacional y el papel que deben seguir desempeñando las Naciones Unidas en la promoción de la paz, el diálogo y la cooperación entre los Estados. El mundo necesita una Secretaría General que sea neutral, independiente e imparcial, alineada con la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional".
Grynspan advierte sobre el deterioro de la paz mundial
La costarricense Rebeca Grynspan justificó su candidatura al señalar que la paz internacional enfrenta uno de sus momentos más delicados y que la confianza en la ONU y en las instituciones multilaterales se ha debilitado.
Durante el debate recordó que sus padres fueron refugiados de la Segunda Guerra Mundial acogidos por Costa Rica, experiencia que definió su visión sobre el valor de la cooperación internacional.
"Sé lo que la guerra quita y lo que la paz hace posible", expresó al explicar las razones de su aspiración.
Espinosa plantea un liderazgo transformador
La excanciller ecuatoriana María Fernanda Espinosa afirmó que la organización necesita un secretario general dispuesto a impulsar cambios y no simplemente a administrar las dificultades que enfrenta.
"En este momento no podemos permitirnos un secretario general que simplemente gestione el declive; necesitamos uno lo suficientemente valiente para transformar la organización", sostuvo durante su intervención final.
También aseguró que la ONU requiere una conducción que combine firmeza y capacidad de escucha para reconstruir un propósito compartido entre los Estados miembros.
Experiencia en el sistema de Naciones Unidas
Las tres candidatas destacaron sus trayectorias dentro del sistema multilateral.
Bachelet fue alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y directora ejecutiva de ONU Mujeres; Espinosa presidió la Asamblea General de la ONU entre 2018 y 2019, mientras que Grynspan dirige actualmente ONU Comercio y Desarrollo (UNCTAD).
Las tres sostuvieron además que ha llegado el momento de que una mujer latinoamericana ocupe por primera vez la Secretaría General, un cargo que desde la creación de las Naciones Unidas en 1945 ha sido ejercido exclusivamente por hombres.
Cinco aspirantes buscan suceder a Guterres
Además de las tres candidatas latinoamericanas, la contienda incluye al argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), y al expresidente de Senegal, Macky Sall.
La elección del próximo secretario general definirá el rumbo de una organización que enfrenta crecientes desafíos en materia de paz y seguridad, cambio climático, desarrollo sostenible y protección de los derechos humanos, en un contexto internacional marcado por una mayor fragmentación política y diplomática.
Cuándo se elige
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