Haití amaneció este lunes bajo el nivel de alerta militar y policial más alto de su historia reciente. Las Fuerzas Armadas de Haití (FAd’H) y la Policía Nacional de Haití (PNH) se encuentra desde hoy oficialmente bajo la "Condición D", el máximo estado de preparación operativa, en lo que constituye el preludio de una ofensiva de gran escala contra las bandas armadas que controlan cerca del 90 % de la región metropolitana de Puerto Príncipe.
La decisión fue oficializada mediante un memorándum del Gran Cuartel General, firmado en nombre del teniente general Derby Guerrier, y emitido por instrucción del ministro de Defensa, Mario Andrésol. y se conoce hace tres días, cuando se anunció que regiría desde este lunes.
Ante este escenario, República Dominicana reforzó sus seguridades, especialmente en la frontera.
Movilización total: lo que implica la Condición D
El memorándum del Alto Mando establece medidas de carácter inmediato y obligatorio:
- Acuartelamiento general de tropas: todos los militares se presentaron en sus cuarteles antes de las 8:00 a.m. de este lunes, con un efectivo disponible al 100 %.
- Suspensión de permisos: todos los permisos, licencias y dispensas quedaron cancelados hasta nuevo aviso.
- Uniforme completo obligatorio para todo movimiento dentro de las instalaciones militares.
- Refuerzo de seguridad: control sistemático de vehículos y personal en todos los puntos de acceso a las bases.
El documento hace referencia a "operaciones militares inminentes sobre el terreno", aunque sin revelar los objetivos ni el alcance de las intervenciones previstas, lo que ha alimentado la especulación sobre una posible ofensiva coordinada con la nueva fuerza internacional.
La PNH en el terreno: balance de operaciones y estrategia de "reconquista"
Mientras las FAd’H se preparan para la ofensiva, la Policía Nacional de Haití (PNH) ya se encuentra en pleno combate, aunque sus últimos reportes son de finales del pasado mes de marzo.
La Dirección de Comunicación de la PNH (DICOP) presentó el 26 de marzo un balance detallado de las operaciones recientes en Tabarre, uno de los focos de violencia en la zona metropolitana de Puerto Príncipe. Según los datos oficiales, las intervenciones arrojaron resultados significativos:
- 43 presuntos pandilleros abatidos durante los enfrentamientos.
- 46 fusiles y 19 pistolas incautados.
- 6 drones confiscados a las bandas armadas.
- 10,659 cartuchos de munición interceptados.
- 5 radios de comunicación, un stock de cócteles Molotov y 2 vehículos blindados recuperados.
El 30 de marzo, la PNH también confirmó la muerte de un poderoso jefe de pandilla durante una operación en el barrio Tijo de Puerto Príncipe, en la intersección de la calle 4 y la avenida N.
La intervención fue desencadenada tras un ataque de hombres armados contra una base policial, y durante la ofensiva se recuperó un fusil M16.
En el departamento de Artibonito, la PNH reportó avances en los enfrentamientos con pandilleros tras la masacre de Jean-Denis del 29 de marzo.
El CSPN valida la estrategia de "reconquista"
El 1 de abril, el Consejo Superior de la Policía Nacional (CSPN) se reunió en sesión ampliada en la Primatura, bajo la presidencia del primer ministro, Alix Didier Fils-Aimé.
Las principales autoridades de seguridad del país acordaron acelerar la coordinación de las operaciones y adoptaron formalmente una estrategia de "reconquista territorial", con el objetivo de imponer la presencia efectiva de la institucionalidad.
En esa misma sesión, el CSPN dio la bienvenida a la llegada del representante especial de la Fuerza de Represión de las Pandillas, Jack Christofides, y de los contingentes internacionales como "una etapa suplementaria" en el dispositivo de seguridad.
Además, la PNH graduó este domingo 5 de abril a 30 policías especializados tras una formación táctica en Morne Casse, en el norte del país, como parte del esfuerzo por reforzar las capacidades operativas de las unidades de élite.
La masacre de Artibonito: el detonante
La escalada militar se produce en un contexto de violencia sin precedentes. El domingo 29 de marzo, al menos 70 personas fueron masacradas en la localidad de Jean-Denis, departamento de Artibonito, al norte de la capital, en un ataque atribuido a la pandilla Gran Grif, una de las organizaciones criminales más letales del país, hecho confirmado por la ONU.
El miércoles 1 de abril, la PNH informó de enfrentamientos armados con pandilleros en el marco de una "gran operación" en Artibonito, en lo que constituyó la primera respuesta de las fuerzas de seguridad a la matanza.
La Fuerza de Represión de las Pandillas (FRG): qué es, quién la integra y qué hará
En paralelo a la movilización de las FAd’H y las operaciones de la PNH, Haití recibió el pasado miércoles 1 de abril las primeras tropas de la Fuerza de Represión de las Pandillas (FRG) —conocida en inglés como Gang Suppression Force (GSF)—, creada por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas mediante la Resolución 2793 (2025), a propuesta de Panamá y Estados Unidos.
La FRG reemplaza a la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), liderada por Kenia, que operó durante casi dos años en Haití con resultados ampliamente considerados como insuficientes.
Los últimos 215 policías kenianos se retiraron el 17 de marzo, dejando un vacío de seguridad de aproximadamente dos semanas antes de la llegada de los primeros contingentes de la nueva fuerza y, además, denuncias contra algunos de sus miembros de agresiones sexuales contra jóvenes haitianas.
Un equipo de avanzada de más de 50 policías y gendarmes chadianos aterrizó en Puerto Príncipe el 1 de abril. Chad se comprometió a enviar un total de 750 agentes —policías, gendarmes y militares— que fueron previamente entrenados en Estados Unidos.
Junto a las tropas chadianas llegó Jack Christofides, funcionario sudafricano de la ONU designado como representante especial de la FRG, encargado de dirigir las operaciones sobre el terreno.
La FRG prevé desplegar un total de 5 mil 550 efectivos procedentes de África, Asia, América Latina y el Caribe, que se incorporarán de forma paulatina entre abril y octubre de 2026, según informó la propia fuerza en su cuenta de X.
La misión se llevará a cabo en colaboración directa con la Policía Nacional de Haití (PNH), el Ministerio de Defensa y las FAd’H, en lo que se perfila como una operación conjunta nacional-internacional sin precedentes.
La Oficina de Apoyo de las Naciones Unidas en Haití (UNSOH) confirmó que ha cumplido con el cronograma para brindar soporte logístico y operativo completo a la FRG, en cumplimiento de la Resolución 2793.
El subsecretario general de Apoyo Operativo, Atul Khare, viajó a República Dominicana y Haití esta semana y se reunió con el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé y la canciller Raina Forbin, según informó el portavoz del secretario general, Stéphane Dujarric.
Miami Herald advierte: "Se repiten errores del pasado"
En un artículo de opinión publicado este mismo lunes 6 de abril, el Miami Herald advirtió que el despliegue de la FRG "corre el riesgo de repetir los errores del pasado" en Puerto Príncipe.
El análisis recuerda que las pandillas controlan alrededor del 90 % de la región capitalina, donde vive un tercio de la población, y que un enfoque exclusivamente militarista no será suficiente para establecer la paz.
El artículo subraya la necesidad de complementar la acción militar con estrategias de desarrollo, gobernanza y justicia transicional, una advertencia que cobra relevancia ante la magnitud de la crisis.
Crisis humanitaria y de derechos humanos
La situación en Haití trasciende lo militar. Según datos del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, más de 1.6 millones de haitianos han sido desplazados por la violencia de las pandillas, con familias refugiadas en escuelas y edificios abandonados en Puerto Príncipe.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó además su preocupación por la intensificación de la violencia, en tanto que Human Rights Watch documentó que los ataques con drones por parte de fuerzas de seguridad haitianas y contratistas privados —presuntamente vinculados a la firma Vectus Global— han dejado al menos 1,243 personas muertas en 141 operaciones entre marzo de 2025 y enero de 2026, incluyendo 43 adultos civiles y 17 niños.
Amnistía Internacional también alertó que la crisis de derechos humanos en Haití "no puede ser normalizada ni ignorada", instando al gobierno a implementar un plan integral de protección infantil
Haití lleva años sumido en una espiral de violencia, inestabilidad política y colapso institucional. Las pandillas armadas —entre ellas Gran Grif, Viv Ansanm y otras coaliciones— han expandido su control territorial más allá de Puerto Príncipe hacia departamentos como Artibonito, mientras el Estado carece de capacidad efectiva para responder.
¿Qué sigue?
La jornada de este lunes marca un punto de inflexión. Con las FAd’H en alerta máxima, la PNH en plena ofensiva, las primeras tropas internacionales de la FRG en el terreno y una estrategia de "reconquista" validada al más alto nivel del Estado, Haití enfrenta una semana decisiva.
La comunidad internacional observa con cautela: la resolución del Consejo de Seguridad extiende el mandato de la BINUH hasta enero de 2027, pero el éxito de la FRG dependerá de la velocidad del despliegue completo de los 5 mil 550 efectivos, la coordinación con las fuerzas locales y, sobre todo, de que la respuesta no se limite a lo militar.
Como advirtió el Miami Herald: las botas en el terreno no bastan si no van acompañadas de un plan integral para un país que lleva demasiado tiempo al borde del colapso.
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