La Corte Suprema de Estados Unidos se mostró escéptica ante los argumentos de la Administración del presidente Donald Trump sobre la legalidad de la destitución de la gobernadora de la Reserva Federal, Lisa Cook, lo que sugiere un posible giro en la posición de la mayoría conservadora de la corte, que con frecuencia ha fallado en favor del republicano.
Durante la audiencia, a la que asistió el presidente de la 'Fed', Jerome Powell, la mayoría de los jueces —incluidos varios de la mayoría conservadora nominados a la Corte por Trump, como Brett Kavanaugh y Amy Comey Barret— expresaron su escepticismo ante la afirmación del presidente de que tiene poder absoluto para destituir a los miembros de la junta de la Reserva Federal sin el debido proceso. Las intervenciones sugieren que la Corte podría inclinarse por bloquear de momento el despido de Cook.
Trump y su administración, concretamente el director de la Agencia Federal de Financiación de la Vivienda (FHFA), William Pulte, alegan que Cook falseó información en solicitudes para préstamos hipotecarios en 2021. Cook supuestamente designó una casa en Michigan y un apartamento en Atlanta como su “residencia principal” en un plazo de dos semanas para asegurarse tasas de interés más bajas.
Algunos críticos del presidente, incluida la propia Cook, afirman que su despido tiene motivaciones políticas y busca influir en la independencia de la Reserva Federal con fines a controlar la política monetaria, en un momento en el que Trump ya ha afianzado su control sobre otras agencias gubernamentales, además de desatar una guerra comercial contra países aliados y adversarios en todo el mundo, con la imposición de aranceles o impuestos a productos y materias importadas.
El mandatario también ha criticado en duros términos a la Reserva Federal y a su presidente, Jerome Powell, por no recortar los tipos de interés con la suficiente rapidez. La destitución de Cook, quien fue designada por los demócratas y cuyo mandato se extiende hasta 2038, permitiría al republicano nombrar a un sucesor afín y hacerse con la mayoría en la junta de gobernadores.
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El miércoles, los jueces parecieron abrazar la idea de que la independencia del banco central para establecer la política monetaria debe preservarse y que erosionarla presentaría riesgos económicos. Además, los magistrados de la Corte Suprema elogiaron el diseño del Banco Central estadounidense, creado por el Congreso con una estructura y funcionamiento que protege su independencia y autonomía de otros poderes, entre estos la Casa Blanca.
Un diseño que la Corte parece inclinada a conservar y no alterar, según se desprende de las intervenciones de sus miembros, que consideraron que permitir el despido de Cook sería abrir la puerta para que los presidentes destituyan a los responsables de la política monetaria y perturben la doctrina establecida durante más de un siglo para que los jefes del banco central tomen decisiones sobre las tasas de interés libres de presión política.
El conservador Brett Kavanaugh resumió estas preocupaciones durante un intercambio con el procurador general, Dean John Sauer, encargado de argumentar por la Administración Trump por qué se le debería permitir al mandatario destituir a Cook por supuestas declaraciones erróneas hechas en solicitudes de créditos hipotecarios antes de que siquiera fuera designada para la Reserva Federal.
"Su postura de que no existe revisión judicial, de que no se requiere de ningún proceso, de que no hay remedio [o alternativa] disponible… y de que solo el presidente determina —debo decir que eso debilitaría, destrozaría la independencia de la Reserva Federal", afirmó Kavanaugh. "Tenemos que ser conscientes de lo que estamos haciendo y de las consecuencias de su posición para la estructura del gobierno", dijo a Sauer.
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En agosto de 2025, Trump afirmó que despediría a la gobernadora de la Reserva Federal, Lisa Cook, si no renunciaba al cargo, después de criticarla duramente y acusarla de haber cometido fraude hipotecario. Una acusación que no ha encontrado sustento y de la cual los jueces de la Corte Suprema escucharon con cierto escepticismo.
Ante la pregunta de un reportero sobre la posición de Cook, Trump declara a los periodistas en Washington que “la despediría” si no abandona el cargo por voluntad propia: “La despediré si no renuncia, sí. Lo que hizo estuvo mal, así que la despediré si no renuncia”, afirmó.
Los abogados defensores de Cook niegan “rotundamente” estas acusaciones, y afirman que la propiedad adquirida en Atlanta (Georgia) estaba claramente listada como una “residencia con fines vacacionales” en otros documentos del préstamo y formularios de autorización.
“Este es uno de los casos más importantes sobre el poder presidencial y las agencias administrativas. Quizás más importante que la otra decisión que la corte tomará este año sobre la Comisión Federal de Comercio (FTC) y la independencia de sus comisionados. Porque la Reserva Federal es la agencia administrativa más importante de Estados Unidos”, afirma John Yoo, profesor de Derecho de la Universidad de California (UCLA) en Berkeley.
El enfrentamiento con Jerome Powell por el control de la política monetaria
Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, dijo el 11 de enero que el Departamento de Justicia había abierto una investigación criminal contra él por supuestamente engañar al Congreso sobre el proyecto de renovación de edificios en la sede del banco central.
La acusación contra Powell llega en medio de una escalada en la campaña de presión de Trump contra el principal organismo encargado de formular políticas para la economía estadounidense. El mandatario mantiene una batalla verbal contra Powell, para el que no se ha guardado insultos y al que acusa de no bajar las tasas de interés lo suficientemente rápido.
Trump se ha referido con frecuencia a Powell como "Sr. Demasiado tarde", un apodo por su supuesta lentitud para recortar las tasas de interés, pero también le ha dicho "imbécil", “payaso" "completo idiota", "corrupto", "incompetente", "obstruccionista", "mula testaruda”, "odiador de Trump" [Trump hater] y dicho que Powell es una "vergüenza estadounidense".
Aunque su mandato como presidente de la Reserva Federal finaliza en mayo, su cargo como gobernador en la junta se prolongará durante dos años más. Los observadores externos dicen que las acciones de Trump podrían erosionar la independencia del banco central más importante del mundo y reducir la confianza en la economía estadounidense.
La Reserva Federal tiene la tarea de mantener la inflación bajo control, el desempleo bajo y el buen funcionamiento del sistema financiero. Lo logra estableciendo la base para el costo del crédito. Si bien la Fed solo controla la tasa de fondos federales (la tasa de interés que los bancos se cobran entre sí por los préstamos a un día), esta también sirve de base para determinar el costo de otros tipos de préstamos, como las hipotecas y los consumos pagados con tarjetas de crédito.
Si la Reserva Federal fija un tipo de interés demasiado alto, puede desincentivar el endeudamiento, lo que a su vez puede lastrar el consumo y la inversión, y ralentizar la economía. Si la Fed fija tipos de interés demasiado bajos, la economía puede sobrecalentarse, lo que provoca una mayor inflación.
Con Reuters, AP, AFP, EFE y medios locales.
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