El presidente de la FIFA dijo el miércoles que los visados para asistir al Mundial 2026 salen de su control, en respuesta a la polémica por el árbitro somalí y parte del equipo técnico de Irán a quienes Estados Unidos les negó la entrada.
El Mundial 2026 arranca el jueves en lo que Gianni Infantino llamó una "catedral del fútbol": el estadio Azteca de Ciudad de México, único en recibir por tercera vez en la Historia un partido inaugural de esa competición.
"Es el estadio donde Pelé y Maradona ganaron la Copa del Mundo, es el estadio donde el partido del siglo se jugó, donde Italia le ganó a Alemania en la semifinal en 1970″, dijo Infantino en rueda de prensa en ese recinto el día antes de la inauguración.
El Mundial se disputa en México, Estados Unidos y Canadá. Es la primera vez que tres países lo organizan en 96 años de historia, y también la primera vez que el torneo contará con 48 países participantes y un total de 104 partidos en casi mes y medio de competición.
Infantino agradeció a los tres gobiernos, en especial al del presidente Donald Trump: "Sin su compromiso y su implicación (…) habría sido imposible".
Por la tarde, el jefe de la FIFA fue recibido en el Palacio Nacional, en el centro de la capital, por la presidenta Claudia Sheinbaum.
En vísperas del Mundial, el gobierno mexicano enfrenta una ola de protestas sociales, principalmente de maestros y familiares de desaparecidos por la violencia.
Un millar de activistas, la mayoría personas que buscan a sus allegados en paradero desconocido, se manifestaron hasta entrada la noche del miércoles en una avenida que conduce al estadio Azteca, que el jueves al mediodía albergará el partido inaugural México-Sudáfrica.
Sheinbaum "nada más ve por su fútbol", dijo a la AFP María de Jesús Soria Aguayo, madre de un joven desaparecido.
La policía capitalina implementó un cerco para impedir el paso de la marcha.
"Lamentable"
En su rueda de prensa, Infantino se refirió también a lo que consideró como tres aspectos que han eclipsado este Mundial: "Irán, boletos y visados. Nada que ver con fútbol".

"Nos enfrentamos a desafíos que preferiríamos no tener que enfrentar, y cuando toca hacerlo, los afrontamos", dijo. "A veces podemos resolverlos y otras veces no".
La emisión de visados por Estados Unidos se convirtió en un obstáculo de la Copa, en medio de la política antimigración de Trump.
El árbitro somalí Omar Artan y parte del cuerpo técnico de la selección de Irán no recibieron autorización para ingresar a territorio estadounidense.
"Intentamos encontrar soluciones, pero debemos respetar que no somos los reyes del mundo que pueden imponer su voluntad a gobiernos y fuerzas policiales; somos una organización deportiva", respondió a una pregunta sobre si la FIFA había "perdido el control" del torneo.
Somalia es uno de los países cuyos ciudadanos están afectados por una prohibición de viajar a Estados Unidos impuesta por Trump.
Por su parte, la selección de Irán, país con el que Washington está en guerra en Oriente Medio, está concentrada en Tijuana, en el norte de México, pero sus tres partidos de la primera fase se disputarán en territorio estadounidense.
El representante de Trump ante el Mundial 2026, Andrew Giuliani, dijo que se emitieron visas a jugadores y entrenadores de la selección iraní, pero fueron negadas a otros miembros de la delegación "por muy buenas razones".
Giuliani señaló vínculos de algunos con los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de la república islámica.
Infantino también se defendió de las críticas por los altos precios de los boletos, con algunos rondando los 30.000 dólares: "Permítanme decir que nuestro precio de entrada, que es de 60 dólares, es el más bajo de cualquiera de los deportes estadounidenses en las fases de play-off".
"Nuestro precio medio, que está por debajo de los 500 dólares, es nuevamente el más bajo de los deportes estadounidenses en promedio", añadió.
"Bajo control"

El martes, miles de profesores en huelga también intentaron llegar al Azteca, pero desistieron ante el cordón policial que les impidió el paso.
La presidenta Sheinbaum dijo que "está todo bajo control" para el torneo, aunque asomó la posibilidad de que las protestas impidan por ejemplo que el juego inaugural pueda verse en el "fan fest" dispuesto en el Zócalo, la plaza central capitalina.
La mandataria tenía previsto ver el partido allí, después de anunciar que no acudiría al Azteca para la ceremonia de apertura.
"Se va a llegar al estadio y va a ser una muy buena inauguración", aseguró Sheinbaum.
Cerca de la medianoche del miércoles, cientos de los manifestantes que aún reclamaban por la crisis de desapariciones que golpea al país amagaban con pasar la noche en las cercanías del estadio Azteca, constató la AFP.
Messi apto
Los fanáticos del Mundial pueden respirar: Lionel Messi está apto para participar.
Desde que el astro argentino se lesionó en un partido con el Inter Miami, sus hinchas han estado tres semanas en vilo, esperando que el capitán pudiera llegar a tiempo para liderar la operación reconquista: conservar el título ganado hace cuatro años en Catar.
Fueron sólo 20 minutos en el amistoso contra Islandia con el que Argentina puso punto final a su preparación, pero Messi respondió: marcó un gol de penal y participó en el tercero, anotado por Thiago Almada. Valentín Barco abrió el marcador (3-0).

Con este tanto en su partido 199 como internacional, el astro llegó a los 117 goles con la Albiceleste, de la que es el máximo artillero histórico y se convirtió en su goleador de mayor edad, con 38 años, 11 meses y 18 días.
A partir del 16 de junio contra Argelia, Messi disputará su sexto Mundial, un récord que también marcarán en este torneo el portugués Cristiano Ronaldo y el mexicano Guillermo Ochoa.
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