La guerra continúa golpeando a Ucrania. Este martes 7 de abril, las autoridades del país aseguraron que al menos ocho personas murieron y unas dos docenas más resultaron heridas por ataques rusos contra dos ciudades en el sureste del país.
Uno de los puntos más afectados fue la ciudad de Nikopol. El gobernador de la región de Dnipropetrovsk, Oleksandr Ganzha, indicó que un dron ruso tipo FPV se estrelló contra un autobús que se aproximaba a una parada en el centro de la urbe.
Por su parte, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, confirmó las muertes en sus redes sociales y publicó imágenes del lugar que mostraban el autobús incendiado y con las ventanas destrozadas.
“Cuando un terror así contra las personas se produce a diario, bloquear nuevas sanciones contra Rusia, intentar debilitar las existentes y comerciar con Moscú resulta extraño”, escribió en X.
El mandatario también condenó los bombardeos deliberados de Rusia contra civiles en zonas cercanas al frente y criticó a varios países por flexibilizar sanciones contra Moscú, mientras las fuerzas del Kremlin continúan causando víctimas. En particular, aludió a la decisión de Estados Unidos de aprobar una moratoria sobre sanciones al petróleo ruso para contener el alza de precios derivada de la guerra con Irán.
Por otro lado, en la ciudad sureña de Jersón, que ha vuelto a ser blanco de ataques rusos en los últimos días, murieron tres adultos mayores y otras siete personas resultaron heridas, según informó el gobernador regional, Oleksandr Prokudin, en Telegram.
Al respecto, Zelenski también hizo referencia a los llamados “safaris” contra civiles que Rusia lleva a cabo con drones en zonas bajo control de Kiev en la región de Jersón, donde los ataques causan muertes prácticamente a diario.
Por otra parte, las defensas aéreas ucranianas neutralizaron 77 drones rusos, mientras otros 31 impactaron en catorce ubicaciones distintas del país, según la Fuerza Aérea.
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Rusia confirma la muerte de cameruneses que combatían por Rusia en Ucrania
Las autoridades rusas confirmaron la muerte de al menos 16 cameruneses que participaban en la invasión rusa a Ucrania. Así lo dio a conocer el Gobierno del país africano, en lo que constituye el primer pronunciamiento oficial de esa nación sobre la presencia de sus ciudadanos en el conflicto en suelo europeo.
En un comunicado difundido por medios estatales en la noche del lunes 6 de abril, el Ministerio de Relaciones Exteriores hizo un llamado a las familias de los fallecidos para que se pusieran en contacto con funcionarios en la capital, Yaundé.
La agencia de noticias Reuters tuvo acceso a una nota diplomática de Camerún en la que se refería a los fallecidos como “contratistas militares de nacionalidad camerunesa” que operaban en una “zona especial de operaciones militares”, un término utilizado por Rusia para describir la invasión que inició hace más de cuatro años en Ucrania. Sin embargo, no se ofrecieron detalles sobre las circunstancias de su muerte.
Las autoridades ucranianas ya habían advertido el pasado febrero que más de 1.700 africanos estaban combatiendo para Rusia, aunque analistas consideran que la cifra real podría ser mayor.
El pronunciamiento es relevante debido a que Moscú ha negado haber reclutado ilegalmente a ciudadanos africanos para la guerra.
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Vance y Orban se reúnen en Budapest
El primer ministro húngaro, Viktor Orban, se reunió este martes en Budapest con el vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, en un encuentro que tuvo lugar a pocos días de unas elecciones legislativas clave en Hungría. La visita del número dos de la Casa Blanca se interpretó como un respaldo político explícito al mandatario nacionalista, que enfrenta una contienda más reñida de lo habitual tras 16 años en el poder.
Tras la reunión, Orban aseguró que las relaciones entre Hungría y Estados Unidos atraviesan una “edad de oro” desde la llegada de Donald Trump a la Presidencia. En la misma línea, el canciller húngaro, Péter Szijjártó, ya había anticipado que la visita reflejaba un nuevo momento de alineación política entre ambos gobiernos.
Por su parte, Vance lanzó duras críticas contra la Unión Europea y acusó a los “burócratas en Bruselas” de intentar perjudicar la economía húngara y su independencia energética. Según el vicepresidente estadounidense, estas acciones responden a una oposición política directa contra Orban, en lo que calificó como un caso de injerencia externa en el proceso electoral del país.
El encuentro también sirvió para avanzar en temas de cooperación económica y energética. Medios como 'Bloomberg' señalaron que la petrolera húngara MOL estaría evaluando la compra de hasta 500.000 toneladas de crudo estadounidense, en una operación valorada en unos 500 millones de dólares, lo que reforzaría los lazos comerciales entre ambos países en un contexto de reajuste energético en Europa.
La visita de Vance, que incluyó su participación en actos de campaña junto a Orban, se produce en un momento de alta tensión política en Hungría. Con las elecciones del 12 de abril en el horizonte, el respaldo de Washington podría influir en un escenario electoral incierto, en el que el liderazgo del primer ministro ultraderechista enfrenta uno de sus mayores desafíos en años.
El encuentro se produce además en un contexto de controversia por la relación de Orban con Moscú. Según 'Bloomberg', el mandatario húngaro ofreció en 2025 ayudar al presidente ruso, Vladimir Putin, “de cualquier manera”, incluso proponiendo organizar una cumbre en Budapest para abordar la guerra en Ucrania. Orban ha mantenido vínculos estrechos con el Kremlin durante el conflicto y ha sido uno de los líderes europeos más críticos de las sanciones contra Rusia.
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Con Reuters y EFE
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