Completada la operación de extracción y apresamiento de Nicolás Maduro y su esposa, desde su bien protegida guarida en Caracas, lo que no está claro es el proceso que seguirá la transición política en ese país.

Comenzó el proceso judicial en Nueva York contra Nicolás Maduro y Cilia Flores, y se decidió que continúe el próximo 17 de marzo. Ambos se declararon inocentes de los cargos de narcotráfico, y lo que se vaticina es un aprovechamiento político por parte de MAGA de este suceso, que a su vez ha venido acompañado de múltiples amenazas a países de la región por parte del gobierno norteamericano.

¿Qué capacidad de resistencia tendrá Nicolás Maduro? ¿Cuánto resistirán él y su esposa para denunciar a sus compañeros que los expusieron o los entregaron a los Estados Unidos?

¿Cómo será la transición entre los chavistas y maduristas, a partir de ahora, en Venezuela?

¿Se mantendrá el Partido Socialista Unido de Venezuela unificado y defendiendo la figura de su líder Nicolás Maduro?

¿Diosdado Cabello y Padrino López, y otros altos mandos políticos y militares del régimen tratarán de salir de Venezuela, protegerse junto a sus allegados y evitar una posible extradición hacia los Estados Unidos, donde tienen procesos judiciales abiertos?

¿Le darán el frente a la recién designada presidenta, Delcy Rodríguez, y al presidente de la Asamblea Legislativa, su hermano Jorge Rodríguez, por haber entregado a Nicolás Maduro y haber negociado la entrega de Maduro al margen de la dirección política y militar del país?

Los militares venezolanos, que aceptaban y se adherían al régimen chavista y madurista por ventajas ostensibles que se mantenían en su provecho, ¿seguirán con la misma postura de reclamar lo suyo, aún en medio de una crisis de liderazgo como la que existe ahora?

Los chavistas y maduristas, tanto en el liderazgo alto y medio como en la base de la población, ¿se mantendrán apoyando a Delcy Rodríguez y a su hermano aún a sabiendas de que ha pactado y entregado la dirección del país al presidente Donald Trump?

Trump ha garantizado que gobernará Venezuela por un tiempo. Ha dejado claro que este tiempo no es de María Corina Machado ni de Edmundo González, sino de Delcy Rodríguez, mientras le obedezca, y que se mantendrán los compromisos con China y otros países, en cuanto al petróleo a ser entregado como parte de contratos previos. Está claro que Delcy Rodríguez recibirá órdenes desde Washington y las cumplirá. ¿Sentido de autoprotección?

El multilateralismo ha fracasado. La diplomacia suave está moribunda, frente a un imperio como Estados Unidos que está diciendo que México, Colombia, Cuba y las demás naciones que se resistan a sus urgencias y dictámenes de protección de su soberanía quedan advertidas.

El mundo ha entrado en atención máxima ante los cambios que estamos viviendo. Estados Unidos ha dicho que intervendrá y conquistará Groenlandia porque representa un punto importante en su soberanía y protección. Si es así, y si se depone a un presidente, se le apresa y se le envía a juicio en Estados Unidos, como ocurrió con Maduro, nadie está a salvo. Esa es la verdad. Los tiempos de las cañoneras han regresado. La doctrina de Monroe ha vuelto en el estilo de Donald Trump. El mundo ha dado un giro en el que es posible que el más grande y poderoso atropelle y pisotee a los más pequeños, sin recurrir a ningún tribunal local o internacional.

Y la gran excusa es China y su poder y su amenaza de ampliar las relaciones y el comercio con el mundo, y en particular con Occidente. Estados Unidos dice que Occidente es de los Estados Unidos.

China, India, Rusia, Reino Unido y los países árabes quedan exentos de responsabilidades en sus disputas con territorios y países que reclaman como propios. La barbarie está aquí y Estados Unidos es quien la protagoniza, abandonado el lugar de la democracia más sólida, protectora de los derechos humanos, de la libertad, del desarrollo, de la inversión, la protección y soberanía y la igualdad entre naciones.

¿Cuáles son los posibles escenarios de la transición en Venezuela?

  1. Transición política con Delcy Rodríguez, como garante de la estabilidad y control del chavismo y el madurismo, para organizar elecciones en un período de 3 a seis meses.
  2. Declarar fraudulentas las elecciones del 28 de julio del 2024, y considerar a Edmundo González Urrutia como presidente electo, que asuma el poder en un período de corto.
  3. Estabilizar Venezuela, con la presencia y control del chavismo y el madurismo, bajo la supervisión de Estados Unidos. Poco probable. Se expone a una explosión de Diosdado Cabello y los maduristas, y a una ola de violencia social de imprevisibles consecuencias.
  4. Inestabilidad y repudio popular a Delcy Rodríguez y compañía, rebelión popular contra Estados Unidos y decisiones de Donald Trump, y masacre humanitaria por parte de fuerzas extranjeras, ante unas fuerzas militares bolivarianas divididas, con consecuencias políticas de largo alcance.
  5. Convocatoria de elecciones presidenciales, congresuales y de gobiernos locales en 2026, y paso lento en la transición hacia una fuerza electa por votación popular, con la presencia de una gran parte de la comunidad venezolana que ha migrado y retornado a Venezuela.
  6. Apoyo de la OEA a un proceso de transición vigilado, con apoyo de la comunidad internacional, y con unas elecciones libres, abiertas y legítimas, que consoliden el poder de una nueva fuerza política no adherida al chavismo, al madurismo, a Cuba, ni a los Estados Unidos.