Magín Díaz, ministro de Hacienda y Economía, ha convocado a ejecutivos de medios de comunicación para hoy a las 11 de la mañana a un encuentro “para la presentación de las medidas pro-crecimiento económico y mitigación de la crisis internacional”.
Este mismo jueves, pero a las 4 de la tarde, el ministro tiene convocada una rueda de prensa con el mismo tema, a la que están invitados los periodistas de los medios de comunicación.
Se esperan medidas económicas que permitan al gobierno, y de paso a la sociedad, vadear las consecuencias de una crisis internacional que se profundiza, luego de la finalización de la pandemia de Covid, que se agravó con la invasión rusa en Ucrania, y que se convirtió en dramática con la decisión de Estado Unidos de acompañar a Israel en la aventura de la guerra contra Irán a partir del pasado 28 de febrero.
El país ha tomado algunas medidas compensatorias a favor de algunos sectores, como el subsidio de 10 mil millones de pesos a los combustibles, protección al precio del Gas Licuado de Petróleo, subsidios a los fertilizantes y puesta en marcha de un plan de austeridad que reduzca los gastos operativos del gobierno.
Sin embargo, el gobierno ha tenido pendiente, desde muy temprano, algunas medidas que permitan aumentar los impuestos y generar más recursos que le permitan aumentar la inversión pública, compensar más a los grupos necesitados y que los sectores que más ganan sean los que paguen más impuestos, aparte de reducción la evasión y eliminar algunos impuestos que resultan más que burocráticos e inútiles a los fines de los fondos que requiere el Estado, incluyendo la reducción del endeudamiento público.
Las propuestas del gobierno, sustentadas por el pasado ministro de Hacienda, Jochy Vicente, tuvieron que ser archivadas, por su inclinación generalista, que afectada especialmente a los grupos más necesitados. Un tiempo después Vicente presentó su renuncia y el presidente acudió a Magín Díaz, un economista de gran conocimiento de las finanzas públicas y con destrezas en sus relaciones con el sector privado.
Lo que se ha dicho es que la reforma que se planea presentar, sin que haya un solo argumento oficial, es que busca recaudar 60 mil millones de pesos adicionales anuales, y que ese monto se alcanzaría con algunas medidas ya analizadas y bien ponderadas en las instancias oficiales:
- Incremento del ISR corporativo al 30% para empresas con ingresos superiores a RD$1,000 millones anuales.
- Ajustes al ISR de personas físicas para ingresos superiores a RD$250,000 mensuales.
- Aumento del impuesto aplicable a cheques, de 0.15% a 0.20%.
- Reducción o eliminación de ciertos impuestos específicos, incluyendo una disminución significativa en la transferencia de bienes entre familiares directos (por ejemplo, de 27% a 3% en el caso de padre a hijo).
- Posible inclusión de un esquema de amnistía fiscal.
Ciertas o no, estas ideas podrían ser bien acogidas por la población, porque no se convierten en una penalización en general de la sociedad, sino que ayudan en un aumento de las recaudaciones públicas en función de los altos volúmenes de operaciones económicas y financieras de las empresas. Se cuenta, por supuesto, con la esperanza de que las empresas no transfieran esos costos a los usuarios de los servicios que brindan.
Apostamos porque las explicaciones y datos que ofrezca el ministro Magín Díaz contribuyan con una mayor estabilidad de las finanzas públicas y la confianza en la estabilidad de nuestra economía.
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