Aunque el proyecto de interconexión eléctrica entre República Dominicana y Puerto Rico surge como una iniciativa impulsada por el sector privado para suplir las necesidades energéticas de la isla vecina, su eventual desarrollo plantea importantes interrogantes técnicos, regulatorios y operativos para el sistema eléctrico dominicano.

Así lo expuso Franklin Olivo, director de Ingeniería y Proyectos de la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED), quien explicó que la propuesta responde a la necesidad de Puerto Rico de fortalecer sus redes eléctricas.

El funcionario indicó que la infraestructura proyectada, con una capacidad estimada de 700 megavatios, requerirá conectarse a la red de transmisión de 345 kilovoltios, considerada la principal columna vertebral del sistema eléctrico nacional por donde circulan los mayores volúmenes de energía.

No obstante, advirtió que la iniciativa plantea retos importantes en un contexto de transición energética y creciente participación de fuentes renovables. Entre las preocupaciones citó el manejo de la frecuencia del sistema eléctrico, la intermitencia propia de algunas tecnologías renovables y la operación coordinada de las centrales de generación.

“Nos preocupa cómo funcionaría ese enlace en medio de la transición energética y cómo se gestionarían las eventualidades derivadas de la intermitencia y la operación de las centrales”, afirmó.

Olivo también consideró imprescindible definir con anticipación las reglas que regirán la operación del enlace una vez entre en funcionamiento, previsto para 2027.

Entre los aspectos pendientes mencionó la regulación de frecuencia, la asignación de prioridades entre ambos mercados eléctricos y los mecanismos de remuneración de los servicios prestados.

“Hay que dejar un marco muy específico, de carácter transnacional entre República Dominicana y Estados Unidos, sobre cómo se manejará la frecuencia, cómo se comercializará esa energía, cuáles servicios tendrán prioridad y cómo serán remuneradas las empresas que participen”, explicó.

Asimismo, reconoció que República Dominicana todavía no cuenta con una normativa clara y específica para regular la operación de una interconexión eléctrica internacional de carácter privado, uno de los principales desafíos regulatorios que deberá abordarse antes de la ejecución del proyecto.

“Esta necesidad es totalmente privada. La idea nace de que ellos invertirán más de US$ 1,200 millones por el déficit que tienen en sus redes”, señaló el funcionario, al plantear la interrogante sobre los beneficios que obtendría República Dominicana con la iniciativa.

Olivo destacó que, aunque en una primera etapa el flujo energético sería unidireccional, desde República Dominicana hacia Puerto Rico, el proyecto abriría la posibilidad de una integración energética regional.

“Aunque inicialmente es un proyecto unidireccional, abre la puerta a que República Dominicana tenga conexión con otro país y, de cierta manera, apoyar el reforzamiento del sistema energético de Puerto Rico. Asimismo, ante eventos climáticos, nosotros también podríamos fortalecer nuestro sistema”, sostuvo.

La empresa Caribbean Transmission Development (CTDC) informó la semana pasada que presentó una propuesta no solicitada ante la Autoridad para las Alianzas Público-Privadas de Puerto Rico para el desarrollo del Proyecto Hostos, una iniciativa que contempla la construcción de un cable submarino de interconexión eléctrica entre República Dominicana y Puerto Rico.

La propuesta fue sometida el 14 de mayo de 2026 bajo el marco legal de las leyes puertorriqueñas que regulan las alianzas público-privadas y la transformación del sistema eléctrico de la isla.

El proyecto contempla una interconexión submarina con capacidad de hasta 700 megavatios (MW), además de nueva infraestructura de generación eléctrica destinada exclusivamente al sistema energético puertorriqueño.

Karla Alcántara

Abanderada por los viajes, postres y animales. Ha cursado diplomados sobre periodismo económico impartido por el Banco Central, periodismo de investigación por el Instituto Tecnológico de Santo Domingo, finanzas por el Ministerio de Hacienda y turismo gastronómico por la Organización Internacional Italo-Dominicano.

Ver más