La presidenta de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (ProCompetencia), María Elena Vásquez, informó que la institución realiza un levantamiento de información sobre las condiciones en que opera el comercio chino en República Dominicana, con miras a elaborar un informe técnico que incluya recomendaciones para mejorar la competencia en ese sector.
Vásquez explicó que el organismo ha recopilado información de asociaciones empresariales, agentes económicos e instituciones públicas vinculadas con el tema, como la Dirección General de Aduanas y el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM).
La funcionaria indicó que el propósito es preparar un informe de abogacía de la competencia que permita identificar lo que ocurre en ese segmento de la economía y proponer medidas para mejorar las condiciones del mercado.
Las declaraciones se producen en medio del debate sobre la operación de establecimientos comerciales de origen chino en el país y las denuncias sobre posibles incumplimientos de las normas que regulan su actividad.
De hecho, la semana pasada, el ministro de Trabajo, Eddy Olivares, informó que el Gobierno no permitirá violaciones a la legislación laboral en República Dominicana, tras informar sobre irregularidades detectadas en 101 tiendas y establecimientos comerciales de inversionistas chinos.
El funcionario citó que 91 de los establecimientos inspeccionados desvinculaban a sus trabajadores antes de cumplir tres meses de labores, una práctica que buscaba evitar obligaciones relacionadas con las vacaciones y la cesantía.
Agregó que 52 empresas incumplían el pago de bonificaciones y 37 no pagaban las horas extraordinarias.
Asimismo, indicó que 33 establecimientos violaban las disposiciones del Código de Trabajo sobre la nacionalización del trabajo, que regulan la proporción de trabajadores dominicanos y extranjeros en las empresas.
Sectores con mayores niveles de concentración
Al referirse a los mercados que presentan mayores niveles de concentración económica, Vásquez mencionó las telecomunicaciones, energía y transporte, así como productos y actividades vinculados con la varilla, el cemento, el aceite y el azúcar.
La presidenta de ProCompetencia también identificó como uno de los principales desafíos del país la ausencia de un mecanismo de control de concentraciones empresariales.
Afirmó que República Dominicana es el único país de América Latina y el Caribe que cuenta con una ley y una autoridad de competencia sin facultades para revisar este tipo de operaciones.
Vásquez sostuvo que la incorporación del control de concentraciones es una de las razones que justifican la propuesta de modificación de la Ley General de Defensa de la Competencia, que pasaría a denominarse Ley Orgánica Antimonopolio y de Competencia Económica.
“La reforma permitiría al Estado revisar determinadas operaciones empresariales para prevenir posibles distorsiones en la competencia dentro del mercado dominicano”, expresó.
Vásquez consideró que mejorar las condiciones de competencia en los mercados de bienes y servicios “es fundamental para elevar la productividad y la competitividad de República Dominicana”.
El tema será uno de los ejes del segundo Congreso Internacional de Derecho de la Competencia, que se celebrará durante la cuarta Semana de la Competencia, del 2 al 6 de noviembre.
Explicó que el encuentro abordará cómo las transformaciones geopolíticas, los cambios en las cadenas de valor y las dificultades logísticas están modificando las condiciones de competencia en los mercados de bienes y servicios a escala internacional.
Indicó que estos desafíos también han sido analizados por organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
A juicio de la funcionaria, el país debe orientar el debate económico más allá de cuánto puede crecer y concentrarse en las condiciones necesarias para alcanzar un nuevo nivel de desarrollo.
“Ya la pregunta aquí en República Dominicana no es cuánto vamos a crecer, sino qué vamos a hacer para pasar al próximo nivel”, expresó.
Sostuvo que uno de los principales retos consiste en aumentar la productividad y la competitividad, objetivos que, según afirmó, requieren mejorar las condiciones de competencia en los mercados nacionales.
En ese escenario, consideró que ProCompetencia desempeña un papel fundamental en la identificación de prácticas anticompetitivas y en la promoción de condiciones que permitan un funcionamiento más competitivo de los mercados de bienes y servicios.
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