La paridad de género en la política dominicana continúa siendo uno de los principales desafíos del sistema democrático.
Aunque las leyes electorales establecen una cuota de género 60/40 y exigen alternancia por demarcación, las mujeres siguen estando subrepresentadas en los espacios de toma de decisiones de mayor jerarquía.
Leidy Blanco, coordinadora de Participación Ciudadana, consideró que la modificación de la Ley de Partidos que actualmente se discute en el Congreso Nacional representa una oportunidad para revisar los aspectos relacionados con la participación política de las mujeres.
Recordó que la Junta Central Electoral (JCE) ya había presentado una propuesta en favor de la paridad y señaló que, aunque la reforma está enfocada en transparencia y financiamiento partidario, también debería abordar los desafíos de género que persisten en el sistema político.
Blanco sostuvo que, además de establecer la paridad, es necesario garantizar un financiamiento más equitativo para las candidatas, ya que muchas veces reciben los recursos en desventaja respecto a sus homólogos masculinos.
También señaló que las responsabilidades familiares continúan representando una barrera adicional para las mujeres que participan en campañas electorales.
A su juicio, pese a los avances normativos alcanzados en los últimos años, la paridad sigue siendo una deuda histórica de la democracia dominicana.
En medio de este debate, el Senado de la República aprobó en primera lectura el proyecto de ley sobre Integridad, Control del Financiamiento y Prevención de la Infiltración de Personas y Recursos Vinculados a Actividades Ilícitas en la Política, una iniciativa que modifica la Ley 33-18 sobre Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos.
María Teresa Cabrera consideró que este proceso legislativo abre el momento adecuado para discutir la inclusión de mecanismos de paridad de género en la legislación electoral y partidaria.
La participación de las mujeres fortalece la democracia
María Fernández López, coordinadora de Proyectos de la Fundación Friedrich-Ebert-Stiftung (FES), afirmó que la paridad constituye un requisito indispensable para una democracia plena, al entender que limitar la participación de las mujeres implica excluir a más de la mitad de la sociedad dominicana de los espacios de liderazgo.
En la misma línea, Raúl Fuentes Milani, embajador de la Unión Europea en República Dominicana, señaló que la calidad de una democracia también se mide por quiénes logran ser representados y escuchados dentro del sistema político.
El diplomático advirtió que existe una creciente preocupación internacional por la distancia entre la ciudadanía y quienes ejercen el poder, una situación que se agrava cuando la política no refleja la diversidad de la sociedad.
En ese sentido, consideró que una mayor participación de las mujeres contribuye a fortalecer las instituciones democráticas y acercar la política a la ciudadanía.
Presentan el proyecto “Laboratorio de Paridad”
Durante la actividad fue presentado el proyecto “Laboratorio de Paridad: Fortaleciendo el liderazgo político de las mujeres en República Dominicana (Parity Lab)”, una iniciativa destinada a fortalecer el liderazgo político femenino, promover partidos más inclusivos y generar herramientas de monitoreo y transparencia para avanzar hacia una representación más equitativa.
Herramientas de seguimiento
Entre sus principales componentes se encuentran:
- Después del Voto, una plataforma que dará seguimiento a propuestas legislativas, decisiones de congresistas y compromisos electorales relacionados con igualdad, inclusión y paridad.
- Dashboard de Paridad, un tablero digital que recopilará información sobre representación política, brechas de género, liderazgo femenino y violencia política.
La iniciativa surge en un contexto regional caracterizado por avances en la participación política de las mujeres, pero también por la persistencia de resistencias políticas, culturales e institucionales que continúan limitando el ejercicio pleno de sus derechos.
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