"La facturación electrónica representa uno de los mayores cambios para las pequeñas y medianas empresas (pymes) en República Dominicana en esta década", afirmó Andrés Torres, especialista en facturación electrónica de Alegra, durante un conversatorio realizado por la empresa tecnológica en Santo Domingo.
Durante el encuentro, el experto insistió en que el nuevo modelo no debe verse únicamente como una obligación tributaria, sino como una herramienta para simplificar la gestión operativa y financiera de los negocios.
“Lo único que cambia es que ese comprobante fiscal se construye de forma electrónica y viaja automáticamente a la DGII”, explicó Torres al asegurar que la dinámica de facturación para las empresas continúa siendo prácticamente la misma.
¿Qué hay de la prórroga para la facturación electrónica?
Ante la prórroga otorgada por la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), la cual concede seis meses adicionales a las micro, pequeñas y medianas empresas para completar la implementación de la facturación electrónica, la empresa advirtió que el aplazamiento no debe interpretarse como una pausa en el proceso de adaptación.
"La prórroga no elimina la obligación; abre una oportunidad para que las pymes hagan el proceso con más orden y menos presión. Hoy tienen más tiempo para cumplir, pero también menos espacio para improvisar cuando llegue el nuevo plazo" expresó Carolina Felizzola, gerente estratégica de Alegra.com en República Dominicana.
Según explicó la ejecutiva, la transición representa una oportunidad para que los negocios organicen mejor sus procesos administrativos y adopten herramientas digitales que faciliten el cumplimiento tributario y la toma de decisiones.
La extensión comenzará a contarse a partir del 15 de mayo de 2026 y aplicará automáticamente, sin necesidad de realizar solicitudes ante la administración tributaria.
¿Cuáles beneficios otorga la facturación electrónica a mi empresa?
Entre los beneficios señalados para las pymes figuran la automatización de tareas contables, la reducción de errores en facturación, mayor control de inventarios, conciliaciones bancarias automáticas y seguimiento digital de cuentas por cobrar.
Torres indicó, también, que plataformas como Alegra permiten integrar distintos procesos administrativos dentro de un mismo sistema, lo que facilita que pequeños negocios puedan gestionar ventas, compras, inventarios y reportes financieros en tiempo real.
“Ya el empresario no tiene que salir con carpetas llenas de facturas ni pasar información manualmente a Excel. El sistema construye automáticamente la contabilidad”, expresó.
También destacó fue la posibilidad de automatizar procesos de cobro. Según explicó, una vez emitida la factura electrónica, el sistema puede enviar recordatorios automáticos por correo electrónico, WhatsApp o mensajes de texto a clientes con pagos pendientes.
La digitalización puede ayudar a las pymes a tener una mayor trazabilidad de sus operaciones y acceso inmediato a información financiera desde dispositivos móviles, convirtiéndose en otro de los beneficios de la facturación electrónica.
Facturador gratuito de la DGII o uno privado, ¿cuál elegir?
Los especialistas explicaron que ambas opciones permiten cumplir con la obligación de emitir comprobantes fiscales electrónicos, pero responden a necesidades distintas según el tamaño y nivel de operación de cada negocio.
Según Elayne Jiménez, encargada del departamento de Control de Operaciones, el sistema gratuito de la DGII está diseñado principalmente para contribuyentes con operaciones sencillas o bajo volumen de facturación, como profesionales independientes o pequeños negocios que solo requieren emitir comprobantes fiscales. Sin embargo, aclaró que este sistema se limita esencialmente a la emisión de comprobantes y no integra otras funciones administrativas o contables.
En cambio, plataformas privadas ofrecen herramientas adicionales para automatizar procesos internos de las empresas, incluyendo control de inventarios, cuentas por cobrar, conciliaciones bancarias, reportería financiera y gestión contable.
Indicó, además, que este tipo de soluciones puede resultar más útil para pymes con operaciones más complejas o que buscan integrar distintos procesos administrativos en un mismo sistema.
Asimismo, destacó que la decisión dependerá de las necesidades específicas de cada empresa, su volumen de operaciones y el nivel de digitalización que deseen alcanzar.
“Si el negocio solo necesita emitir facturas, probablemente el facturador gratuito pueda ser suficiente. Pero si la empresa quiere integrar contabilidad, inventario y automatizar procesos, ya necesita una solución más robusta”, explicó.

Desafíos de la facturación electrónica
Los costos, seguridad de la información y adaptación tecnológica son las principales preocupaciones de los empresarios. En ese sentido, Torres afirmó que los sistemas actuales cuentan con almacenamiento en la nube, respaldo de información y herramientas de seguridad para proteger los datos de las empresas.
También, insistió en que uno de los retos para las mipymes no es únicamente emitir comprobantes fiscales electrónicos, sino comprender cómo utilizar la digitalización para fortalecer su operación diaria.
Actualmente, la Ley 32-23 establece un calendario escalonado para la adopción obligatoria de la facturación electrónica, proceso que ya inició con grandes contribuyentes y que continuará incorporando otros segmentos empresariales.
Lea más: Mipymes y profesionales deben adoptar la facturación electrónica antes del 15 de mayo
¿Qué pasa si no hago mi facturación electrónica antes de terminada la prórroga?
La Ley 32-23 contempla multas y sanciones por incumplimiento. También establece un régimen de sanciones para los contribuyentes que incumplan con las obligaciones relacionadas con la facturación electrónica.
El Capítulo V de la normativa clasifica las faltas en infracciones tributarias e infracciones penales, incluyendo casos como no implementar la facturación electrónica dentro de los plazos establecidos, emitir comprobantes electrónicos sin autorización de la DGII, alterar facturas electrónicas o no remitir los e-CF correctamente a la administración tributaria.
Entre las sanciones contempladas figuran multas económicas de entre cinco y 30 salarios mínimos, conforme al artículo 257 del Código Tributario, además de posibles sanciones accesorias dependiendo de la gravedad de la falta.
La legislación también prevé consecuencias más severas para casos considerados infracciones penales, como falsificación, uso fraudulento de comprobantes electrónicos o manipulación de información fiscal, situaciones que podrían derivar en cierre temporal de establecimientos e incluso penas de prisión.
Asimismo, el reglamento de aplicación de la ley establece que, una vez vencidos los plazos de implementación o las prórrogas otorgadas, los contribuyentes que no hayan completado su proceso de certificación como emisores electrónicos podrán ser sancionados por la DGII.
Durante el conversatorio, representantes de Alegra insistieron en que la reciente prórroga debe ser vista como una oportunidad para que las empresas se preparen con tiempo y eviten incumplimientos futuros.




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