El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, salió este jueves a defender la política del Gobierno frente a las críticas por el alza sostenida en los precios de los combustibles. Pese al subsidio semanal que mantiene el Estado, los precios continúan subiendo por el comportamiento del mercado internacional del petróleo, impulsado por la crisis en Medio Oriente.

"El Gobierno ha enfrentado el aumento del precio del barril con una estrategia que combina responsabilidad fiscal y sensibilidad social", afirmó el funcionario, al tiempo que reconoció que los ajustes seguirán dependiendo de la evolución del crudo en los mercados globales.

Tres alzas consecutivas y una factura que crece

El contexto es contundente: la República Dominicana acumula tres aumentos consecutivos en los precios de los combustibles. Solo para la semana del 2 al 8 de mayo, el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) dispuso un nuevo ajuste de RD$9.00 por galón para la gasolina premium y el gasoil óptimo, y de RD$7.00 para la gasolina regular y el gasoil regular. La gasolina premium llegó a RD$323.10 y el gasoil óptimo a RD$275.10.

El alza responde directamente a la crisis en Medio Oriente, que llevó el crudo Brent hasta los US$126 el barril —el nivel más alto desde la invasión rusa a Ucrania en 2022—, según BBC News Mundo vía Acento.

El peso del subsidio

Díaz precisó que, para la semana del 2 de mayo, el subsidio a los combustibles —principalmente gasolinas y gasoil— ascendió a RD$1,731 millones, con un monto de entre RD$60 y RD$80 por galón que el Estado absorbe para no trasladar el total del impacto al consumidor.

El acumulado es significativo: en 18 semanas, el subsidio ya superó los RD$13,700 millones, con un salto semanal de RD$277.5 millones en la última medición disponible.

El ministro recordó que durante 2025 el subsidio total alcanzó RD$11,555 millones, equivalente al 0.15% del PIB, mientras que la proyección para 2026 se elevó a RD$16,294 millones, representando un 0.22% del PIB.

¿A qué costo?

La pregunta que sobrevuela el debate es precisamente esa. Un análisis de opinión publicado advierte que el presupuesto nacional fue elaborado con un precio del barril de US$60, muy por debajo de los niveles actuales, lo que pone presión sobre las finanzas públicas. "Nadie le ha preguntado al Gobierno de dónde obtendrá los recursos para el muy fuerte incremento en los subsidios", señala el análisis.

Díaz, sin embargo, subrayó que el país cuenta con fundamentos macroeconómicos sólidos para sostener estas medidas: altas reservas internacionales, estabilidad cambiaria y un sistema financiero "bien supervisado y resiliente". Además, citó el dinamismo del turismo, las remesas, las exportaciones y la inversión extranjera directa en el primer trimestre, junto a un crecimiento económico de 4.1% en ese período y recaudaciones fiscales por encima de lo presupuestado.

Una estrategia que ya tiene antecedentes

No es la primera vez que el Gobierno dominicano enfrenta un choque externo de esta magnitud; cuando la guerra entre Rusia y Ucrania obligó a Abinader a recurrir a subsidios directos y reducción de aranceles. En 2026, la respuesta giró hacia la austeridad y el recorte del gasto público, aunque el subsidio a los combustibles se mantiene como escudo social.

Lo que está claro es que la estrategia tiene límites. El propio Magín Díaz lo reconoció esta semana: un subsidio indefinido es insostenible.

EN ESTA NOTA

Karla Alcántara

Abanderada por los viajes, postres y animales. Ha cursado diplomados sobre periodismo económico impartido por el Banco Central, periodismo de investigación por el Instituto Tecnológico de Santo Domingo, finanzas por el Ministerio de Hacienda y turismo gastronómico por la Organización Internacional Italo-Dominicano.

Ver más