La provincia de Azua es reconocida como la principal zona productora de tomate del país, representando cerca del 80 % de la producción nacional de este rubro agrícola. Esta producción se realiza en 70,000 tareas de tierra, donde participan 1,300 familias, muchos de ellos pequeños agricultores que dependen directamente de este cultivo para su sustento familiar.
En el período enero-septiembre del 2025, el Ministerio de Agricultura informó que la producción de tomates totalizó 648,214 quintales. El tomate no solo abastece el mercado interno, sino que también se procesa en productos derivados, como pastas, salsas y conservas, y contribuye a exportaciones. Solo en 2024, las exportaciones de tomate alcanzaron US$ 25 millones, con Estados Unidos como principal destino, de acuerdo con el Ministerio de Agricultura y la Dirección General de Aduanas (DGA).
Miguel Sánchez Vargas, vicepresidente del Clúster del Tomate, destacó que los beneficios económicos generados por el cultivo del tomate están distribuidos en forma amplia en la provincia de Azua, alcanzando aproximadamente RD$ 500 millones, lo cual representa un ingreso significativo para lo que antes era una comunidad con pocos recursos.
Comentó que hoy muchos pequeños productores han mejorado su calidad de vida “ahora poseen camionetas, cuando antes se desplazaban a pie o con motorcitos, gracias a los ingresos que genera la actividad tomatera”.




Sánchez Vargas también comentó de forma coloquial que tradicionalmente “a los dominicanos nos gusta comprar un revólver”, pero que el dinero que genera el tomate ya permite a muchos adquirir bienes, aludiendo al impacto directo del cultivo en los hábitos de consumo y en la economía familiar.
Expresó, además, que el tomate ha influido en otros sectores económicos y de consumo, mencionando la comida rápida pizza, donde el tomate es ingrediente central, y cómo productos derivados se utilizan incluso en mercados informales, como en localidades de Haití, transmitiéndose el hábito del consumo del tomate entre comunidades.
Sánchez Vargas destacó que la zafra está comenzando y se espera una de las mejores cosechas, enfatizando que el tomate no se da solo, ya que “el azuano sabe cómo manejarlo”, gracias al conocimiento y la labor de los agricultores que forman parte del equipo productivo.
Noticias relacionadas
Compartir esta nota