Los jefes de misión de cinco países de la Unión Europea y el embajador del bloque del viejo continente en Santo Domingo se reunieron este martes con el canciller Roberto Álvarez para revisar la agenda bilateral, en un encuentro que puso sobre la mesa tres ejes de tensión y oportunidad: la crisis haitiana, la lucha contra el crimen organizado y el aprovechamiento del acuerdo comercial UE-CARIFORUM, cuyo comercio se ha cuadruplicado desde su entrada en vigor.
La reunión con Álvarez se celebró en la residencia del embajador de la Unión Europea, Raúl Fuentes Milani, y contó con la presencia de los viceministros de Relaciones Exteriores Francisco Caraballo, Rubén Silié y Hugo Rivera, así como del director de Estudios y Análisis Estratégicos de la Cancillería.
Del lado europeo participaron, además del anfitrión de la UE, la embajadora de Alemania, Maike Friedrichsen; el embajador de los Países Bajos, Frank Keurhorst; la embajadora de Francia, Sonia Barbry; la embajadora de España, Lorea Arribalzaga Ceballos, y el embajador de Italia, Sergio Maffettone.
Estos cinco países representados son, precisamente, los principales inversores europeos en territorio dominicano. Solo España aportó US$1,086 millones en inversión directa durante 2025, seguida de Italia con US$371 millones y Francia con US$180 millones, según datos del Banco Central.
Haití, el tema que no puede esperar
La situación en Haití ocupó un lugar central en la agenda. República Dominicana formalizó a inicios de mayo ante las Naciones Unidas una contribución de 20 millones de dólares para la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), que opera en el país vecino con respaldo del Consejo de Seguridad.
El canciller Álvarez ha sido uno de los principales gestores diplomáticos de ese proceso, con reuniones recientes ante el Consejo de Seguridad de la ONU.
Para la UE, la estabilización de Haití también es prioritaria. Francia, como miembro permanente del Consejo de Seguridad y antigua potencia colonial en la isla, tiene intereses directos en el proceso. La presencia de la embajadora Barbry en la reunión refuerza esa lectura.
Seguridad y crimen organizado: una agenda compartida
Más allá de Haití, las partes abordaron la cooperación en materia de seguridad y lucha contra el crimen organizado, un área en la que la República Dominicana ha intensificado su agenda internacional en los últimos meses.
El país enfrenta presiones crecientes por el tráfico de armas y drogas que atraviesa la región caribeña, y busca ampliar sus redes de cooperación más allá del eje tradicional con Washington.
El EPA: comercio que creció, pero podría crecer más
Uno de los temas de mayor proyección económica fue el Acuerdo de Partenariado Económico (EPA) entre la UE y el bloque CARIFORUM, del que República Dominicana es parte.
Según el propio embajador Fuentes Milani, el comercio bilateral se ha cuadruplicado desde la entrada en vigor del acuerdo aunque los expertos advierten que el país aún no explota su potencial exportador en sectores clave como agroindustria, manufactura ligera y servicios.
En enero de 2026, la decimocuarta reunión de coordinadores nacionales del EPA, presidida por una representante dominicana, identificó brechas en la implementación del acuerdo y llamó a modernizar sus mecanismos. La reunión de este martes parece inscribirse en esa misma lógica de profundización.
Inteligencia artificial y transformación digital
La agenda incluyó también un punto que hace apenas unos años habría parecido futurista en el contexto diplomático caribeño: la inteligencia artificial y la transformación digital.
Ambas partes coincidieron en la necesidad de un enfoque "centrado en las personas", en línea con el marco regulatorio que la Unión Europea viene impulsando globalmente con su Ley de Inteligencia Artificial, en vigor desde 2024.
Contexto: la UE, primer inversor en RD por segundo año consecutivo
El encuentro de este martes se produce en un momento de auge en las relaciones entre ambas partes. La Unión Europea cerró 2025 como el primer inversor extranjero en República Dominicana por segundo año consecutivo, con una inversión directa de US$1,805.5 millones, equivalente al 35% de toda la inversión extranjera que recibió el país ese año.
El embajador Fuentes Milani ha descrito a República Dominicana como el "centro de gravedad económico" del Caribe, una posición que, según el diplomático, le permite irradiar crecimiento hacia el resto de la región.
Esa narrativa, sin embargo, convive con desafíos estructurales que la propia agenda de la reunión reconoce: inseguridad regional, dependencia comercial y brechas en la adopción tecnológica.
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