La Asociación de Casaberos de Monción (Asoprocamon) alertó sobre una crisis “sin precedentes” que amenaza la continuidad de la producción de casabe en República Dominicana debido a la escasez crítica de yuca amarga, principal materia prima utilizada para elaborar este alimento tradicional.
Según la entidad, cerca del 80 % de los productores asociados se encuentra paralizado total o parcialmente, mientras el resto opera con capacidad mínima ante el aumento de costos, retrasos en la producción y dificultades para cumplir compromisos comerciales en el mercado local e internacional.
Productores atribuyen crisis a falta de mano de obra agrícola
El presidente de Asoprocamon, Paulino Peralta, señaló que uno de los factores que ha agravado la situación es la disminución de la mano de obra disponible para las labores agrícolas, especialmente en la siembra y cosecha de yuca amarga.
La asociación explicó que históricamente gran parte de estos trabajos ha dependido de trabajadores extranjeros, principalmente haitianos, debido a la falta de relevo laboral en el campo dominicano.
“La reducción de esta fuerza laboral, sumada a la ausencia de mecanismos efectivos de regulación y formalización, ha provocado retrasos en cosechas, abandono de terrenos agrícolas y una caída significativa en la producción nacional de yuca amarga”, sostuvo la organización.
Peralta advirtió que la sostenibilidad de la producción agrícola depende de abordar el problema de la mano de obra, la mecanización y la productividad del campo.
“Sin trabajadores no hay producción, y sin producción desaparecen industrias completas”, afirmó.
Sector teme impacto en exportaciones y turismo gastronómico
Asoprocamon indicó que la crisis no afecta únicamente a los productores, sino también a toda la cadena económica vinculada al casabe, considerado uno de los productos alimentarios más representativos de la herencia taína y de la identidad cultural dominicana.
La organización alertó que el deterioro del sector podría impactar las exportaciones, el ingreso de divisas, el abastecimiento del mercado local y el turismo gastronómico y cultural.
Además, sostuvo que numerosos productores enfrentan riesgo de quiebra debido a la volatilidad de precios de la yuca amarga y la imposibilidad de proyectar costos de producción.
Piden mesa de emergencia y apoyo estatal
Ante la situación, la asociación solicitó al Gobierno la creación de una mesa nacional de emergencia integrada por productores, autoridades agrícolas y sectores vinculados al agro.
Entre las medidas planteadas figuran:
- Incentivos al cultivo de yuca amarga
- Financiamiento preferencial
- Programas de mecanización agrícola
- Políticas orientadas a garantizar estabilidad laboral y sostenibilidad productiva.
La entidad también propuso desarrollar un plan de regulación y organización de la mano de obra agrícola extranjera para asegurar continuidad en la producción alimentaria.
“Proteger el casabe es proteger una parte de la identidad económica, agrícola y cultural de la República Dominicana”, expresó Asoprocamon.
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