Eran un lunes en la tarde. La joven Yessica se trasladaba como de costumbre en su “pasola” por las calles de Barrio Nuevo, en su natal Yamasá, cuando fue impactada por un autobús de transporte de pasajeros. Murió al instante. Dejó huérfanos a sus dos pequeños hijos y todo un pueblo clamando justicia por la manera en que ocurrió su fallecimiento.
No hubo imprudencia de su parte, estaba detenida esperando su turno detrás de un autobús del transporte escolar, cuando fue embestida. La joven de 31 años forma parte de la estadística, de esa que supera los 3,000 muertos cada año en promedio en el país a causa de accidentes de tránsito, pero que va más allá de números: genera dolor, carga emocional y económica a las familias, aumentando en muchos casos la pobreza en los hogares, además de un problema de seguridad vial que constituye una crisis social y sanitaria.
En 2024 en República Dominicana fallecieron 2,971 personas en accidentes de tránsito, para una tasa de mortalidad de 27.0 por cada 100,000 habitantes. De acuerdo con el Observatorio Nacional de Seguridad Vial (Opsevi), del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), 2,514 fueron hombres para el 84.6 %, siendo el domingo el día donde ocurrieron la mayoría de los siniestros con 716 fallecidos.
Los datos publicados en esta herramienta digital, la primera en el país para el análisis de datos sobre siniestralidad vial, con el aval de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y con la colaboración de otras instituciones como el Ministerio de Salud Pública, la Oficina Nacional de Estadística (ONE), la Policía Nacional, la Procuraduría General de la República y el 911, revelan que al 31 de diciembre de 2025 el número de víctimas era de 1,993, para una reducción de un 33.0 % con respecto al año anterior.
Impacto en el sistema de salud
El 2.2 % del producto Interno Bruto (PIB) del país es lo que equivale al gasto que generan al sistema de salud los accidentes de tránsito, que no solo dejan muertos, sino lesionados, cuyos costos dependerá de las lesiones, traumas y rehabilitación.
El gasto por paciente según el director del hospital traumatológico doctor Ney Arias Lora, Julio Landron, ronda entre los RD$ 250,000 a RD$ 400,000 si hay fracturas de huesos largos. En caso de que vaya a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), excede los RD$ 700,000.
Si la persona lesionada a causa de un accidente es solo asistida por emergencias y despachada, el gasto ronda los RD$ 5,000 y RD$ 40,000 dependiendo del tipo herida o de que no presente ninguna.
Solo por lesiones en accidentes en motocicletas, el traumatológico atendió unas 10,901 personas entre enero y noviembre de este 2025, de acuerdo con sus registros, representando estos el 90 % de los casos atendidos.
Por accidentes donde estuvo involucrado automóvil recibieron 551 personas, 38 en autobús y 69 en vehículos pesados, para un total de 11,559 pacientes, de los cuales fallecieron 121.
De acuerdo con el Portal Nacional de Datos Abiertos, por emergencia de ese hospital se brindaron entre enero y junio de 2025, 17,626 servicios, y se ingresaron 5,072. En ese mismo periodo pero en 2024, la cantidad de servicios fue 19,709, aunque los ingresados fueron menor con 4,505 pacientes.
Servicios brindados en Traumatológico Ney Arias Lora
| Enero-junio 2024 | Enero-junio 2025 |
| Emergencia: 19,709 | Emergencia: 17,626 |
| Laboratorio: 322,125 | Laboratorio: 311,498 |
| Ingresos: 4,505 | Ingresos: 5,072 |
| Consultas: 61,132 | Consultas: 66,980 |
Si se calcula en base al gasto más bajo en emergencias que es de RD$ 5,000 por pacientes lesionados, tomando en cuenta las cifras del portal, la inversión en los pacientes atendidos por emergencias entre enero y junio de 2025 fue de RD$ 88, 130,000.
Solo en 2023, el costo por los lesionados ese año, unos 121,850 personas, superó los RD$ 130 mil millones al sistema de salud, equivalente al 2.2 del PIB. Esta cifra fue la que sustentó parte del documento del Pacto Nacional de la Seguridad Vial lanzado en noviembre de 2024.
COVID-19 vs siniestros viales
Los fallecidos por accidente de tránsito superan por 96 % las causadas por la pandemia del COVID-19, de acuerdo con los datos en el Opsevi. Estas cifras están sustentadas por Salud Pública, el Intrant y el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica.
En 2020, el año que afectó el virus en el país, unas 2,416 personas fallecieron a causa del coronavirus, mientras que 2,711 murieron en accidentes de tránsito.
Si se toma tres años de pandemia, 2020, 2021 y 2022, la cifra es de 4,384 fallecidos por el virus y 8,599 por siniestros. Esto indica que el promedio diario de fallecidos en accidentes fue de 5 personas.
Un problema social
Santo Domingo tiene una tasa de muertos por accidentes de tránsito muy alta, que está acompañado, de acuerdo con el ingeniero Igor Souza de un gran crecimiento del parque vehicular (6, 194,052 unidades según la DGII).
Para el consultor del Grupo Imtraff, lo primero que se debe pensar es en crear la cultura de entender la seguridad vial como un problema social.
Consideró que se debe “trabajar el problema por grupos”, dando como ejemplo que más del 70 % de las muertes en el país están relacionadas con motocicletas.
En República Dominicana hay un registro de 28,090 licencias para motocicletas, pese a que en el país circulan 3,531,967, de acuerdo con la DGII y el Intrant.
También, está la seguridad vial del peatón (el 13 % por ciento de las muertes de acuerdo con el Opsevi), además de todo el costo social que representan los siniestros. “Hay casos donde el esposo o la esposa está accidentada, la pareja que no trabaja, el costo de una cama de hospital, entre otros”.
Para el profesor pleno de investigación del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec) y experto en movilidad, Víctor González German, hay muchas causas que originan el problema, que si no se trabajan, se evidencian más los síntomas que son los accidentes de tránsito.
“Es difícil poderlo controlar con discurso. Realmente habría que empezar a ver el problema, digamos, como un todo, porque si no trabajamos las causas es muy difícil”, expresó
González coincide con el ingeniero Souza, entiende que hay un crecimiento controlado el parque vehicular, que sigue en aumento año tras año. “Y esto pues aparentemente no tiene control, ya que estamos inmersos en lo que muchos llaman el problema de desarrollo económico y el crecimiento productivo de la capacidad de adquirir bienes, servicios y movilidad de las personas”.
El parque vehicular al cierre del año fiscal 2024 ascendió a 6, 194,052 unidades, registrando un incremento de 6.6% con respecto al año anterior, equivalente a 384,916 nuevas. Las motocicletas crecieron más según los datos de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), con 251,321 nuevos registros, para un incremento de 7.7%, lo que significa que circulan por las calles del país unas 3, 531,967.
Le siguen los jeeps con un aumento de 58,140 unidades y luego los automóviles con un aumento de 36,175.

Un enfoque en la movilidad
En el país no existe un sistema de transporte público masivo eficiente, lo que hace que la población busque sus propios medios. Esto, de acuerdo con el profesor González, hace que las soluciones individuales sean las que priman en la movilidad.
Otro factor, dice, es que la infraestructura vial se mantiene prácticamente idéntica por décadas, por lo que hay una competición por espacio vial.
“Sobre todo, eso lo podemos notar en la ciudad de Santo Domingo, con un parque vehicular que en 20 años prácticamente se duplica y que sigue creciendo sin control. El problema solo hace agudizarse”, plantea el experto.
Sostiene que el congestionamiento de forma casi constante en las calles dominicanas, provoca estrés que influye a los conductores a “forzar su recorrido”, agrediendo a otro usuario del sistema.
“Porque también tenemos una situación y es que hay una cantidad exorbitante de personas que satisfacen su necesidad de movilidad con el uso de motocicletas, donde muchos tienen una forma de conducir prácticamente sin normas, sin reglas, sin leyes”, manifestó el académico.
Recordó que los motociclistas son las victimas más frecuentes en los accidentes, además de ser los más vulnerables a los siniestros. “Parte de la carrocería de la motocicleta es el cuerpo humano, y muchos de ellos sin sistemas ni siquiera básicos de protección por eso se hacen tan vulnerables. Y si a eso le sumamos que en la forma como hacen su recorrido por las vías, no respetan normas, no respetan sistemas de control, los semáforos, donde se pautan los de derecho a paso y violentan cualquier reglamento, entonces eso es una bomba de tiempo”.
Cree que tanto la movilidad, el tráfico y la mortalidad son aspectos multifactoriales. “Son problemas que tienen países comunes. La aplicación de la ley es uno de los problemas serios que tenemos, porque realmente no existe consecuencia muchas veces a ese tipo de violación”.
28 mil fallecidos en nueve años
Al hacer un histórico de los últimos nueve años, la cifra de fallecidos supera los 28,000, siendo el 2019 el año con mayor número de víctimas con 3,202 y el de menos el 2020 con 2,707.
Según las cifras de la base de datos del sistema del Intrant, el promedio anual de muertes por siniestros desde el 2016, es de 2,980 y una mensual de 247.58 fallecimientos, siendo enero el más crítico con una media de 353 defunciones.
En cuanto a las horas, el horario nocturno, es decir de 6:00 de la tarde a 12:00 de la madrugada, la concentración de accidentes fatales es mayor, ocurriendo más los fines de semana.
Los fallecimientos por accidentes en motocicletas (53.5 %) siguen siendo el mayor número, mientras que son más las victimas por tipo de accidentes en colisión con dos o más vehículos (71.7 %).
Más de 100 mil lesionados en 2025
En 2025, el número de lesionados supera los 106,595, con una tasa de 969.0 por cada 100 mil habitantes. Los hombres representan el 140.3 %, es decir 149,527, frente a las mujeres con el 57.8 %, para total de 61,598.
Las personas entre los 20 y 29 años son el grupo etario más afectado, con el 32.2 %$ del total, mientras que el de mayor riesgo lo representan los individuos entre los 10 y 19 años de edad con el 16.1 %.
| Años | Cantidad de lesionados | Tasa de lesionados |
| 2025 | 106,595 | tasa 969.0 por 100k hab. |
| 2024 | 135,048 | tasa 1227.7 por 100k hab. |
| 2023 | 121,851 | tasa 1107.7 por 100k hab. |
| 2022 | 122.783 | tasa 1116.2 por 100k hab. |
| 2021 | 16,012 | tasa 145.6 por 100k hab. |
| 2020 | 6,639 | tasa 60.4 por 100k hab. |
La solución al problema, según expertos
Cumplimiento de la ley y educación vial
Lo primero es cumplir la ley, afirma Tobías Crespo, autor de la Ley núm. 63-17, sobre movilidad, transporte terrestre, tránsito y seguridad vial de la República Dominicana, del 21 de febrero de 2017.
El diputado sostiene que se debe cumplir con la ley y el régimen sancionador que establece la pieza, que, a su juico tampoco se está cumpliendo. De los 360 artículos que contiene, 96 establecen sanciones, dependiendo de la gravedad.
Lo segundo, es la educación vial en las escuelas de 0 a 5 años, nivel primario y nivel secundario, a fin de que se logre una generación, nuevos peatones, nuevos pasajeros, nuevos conductores.
Lo tercero, según Crespo es invertir en el sector. Sostiene que no se está invirtiendo ni cumpliendo con otro mandato de la ley, que establece un Plan Nacional de Seguridad Vial a mediano y largo plazo, con lo que se busca reducir las muertes y heridos por accidentes de tránsito.
¿Por qué no se está cumpliendo? “por voluntad política, porque la prioridad del gobierno no ha sido la seguridad vial”, asegura el diputado.
“Realmente no estamos haciendo nada. El gobierno convocó un pacto con la seguridad vial en diciembre pasado, se han pasado un año entero en consulta, en reuniones y reuniones, pero ya ese plan existía. Este mismo gobierno lo lanzó en el 2021 por Rafael Arias, ya Claudia Franchesca lo había anunciado en el 2016, 2017, anteriormente, entonces lo que se han pasado en anuncio y en bulto”, manifestó Crespo
Cambiar la forma en que se están otorgando las licencias de conducir. El diputado por la circunscripción número 2 del Distrito Nacional, asegura que no se están emitiendo de manera responsable. "Lo que se está es priorizando imprimir plástico; la licencia de conducir es un arma de vida o muerte".
Licencias de conducir emitidas en RD al 2024 según el OPSEVI
| Licencias de conducir vigentes | 2,082,522 |
| Categoría 2 conductor | 1,647,364 (79.1%) |
| 03 primera pesados | 226,965 (10.9%) |
| Aprendizaje | 140,755 (6.8%) |
| 04 segunda pesados | 32,124 (1.5%) |
| 01 motociclos | 28,090 (1.3%) |
| 05 especial | 7,215 (0.3%) |
La seguridad vial en tres ejes
La recomendación del ingeniero Igor Souza es que para mejorar la seguridad vial en el país se necesita trabajar en tres ejes: Ingeniería, educación y fiscalización.
Plantea que la educación enseñará como utilizar esos diseños, infraestructura vial y guías, mientras que la fiscalización es lo que va ayudar a que se cumpla lo establecido en las leyes, los reglamentos y las normativas.
Destacó la importancia de entender por qué ocurren los siniestros, donde y sus características para poder contrarrestar el problema. Consideró que el Opsevi y los datos sobre los accidentes de tránsito que contiene pueden servir para ese fin.
Sostiene, además, que se necesitan carreteras más seguras, un entorno vial para peatones, crear una cultura de educación vial a los jóvenes, niños, y cambiar el método de entrega de licencias de conducir.
Solución desde la movilidad
Para el profesor pleno de investigación del Intec, Víctor González German, todos los componentes del tránsito deben de evaluarse en conjunto, porque “cada uno de los que participamos en el tránsito, formamos de una forma u otra, parte de las causas”.
Lo primero, asegura, es que se deben ofertar soluciones de transporte masivo, baratas y atractivas a los usuarios. Indica que la concentración humana, por ejemplo, en el Distrito, está en continuo crecimiento. La oferta de asientos de transporte es deficitaria y los sistemas formales de transporte apenas atienden entre un 12 % y 14 % de la demanda.
“Si las personas no tienen ese atractivo, pues se aferran más a la decisión de no soltar su vehículo privado o su medio privado. Fíjate que los vehículos privados el índice de ocupación promedio es 1.2 pasajero. Eso significa que prácticamente todo el mundo va solo en su vehículos”, sostuvo
Esto significa que en cinco vehículos pueden viajar unas seis o siete personas. El transporte masivo, en cambio, reduce el uso de espacio vial. “Estoy sacando por cada autobús de 50 pasajeros, unos 35 o 40 vehículos”.
Otro punto, según el experto en movilidad, es que mientras el parque vehicular es mayor y las velocidades de recorrido son menores, se laceran las económicas de la ciudadanía, genera estrés y causa daño en la salud con las emisiones de gases.

Acciones para salvar vidas según el Intrant
"Desde el Intrant estamos desarrollando un conjunto de acciones que combinan medidas urgentes junto con transformaciones profundas, con el objetivo de salvar vidas, ordenar la movilidad y crear una cultura vial que respete la vida humana". Fue parte de la respuesta del instituto ante la interrogante de su accionar frente a la seguridad vial en el país.
Uno de los pilares de este esfuerzo, afirmó, es el Pacto Nacional por la Seguridad Vial, firmado en noviembre de 2024. Este pacto reúne al gobierno, al sector privado y a organizaciones sociales alrededor de una meta ambiciosa: reducir a la mitad las muertes por tránsito para 2030. "Es un compromiso nacional que nos permite alinear políticas, crear sinergias provinciales y regionales, y monitorear los avances", sostuvo.
A este marco se suma el Plan Estratégico Nacional de Seguridad Vial (PENSV 2025–2030), que organiza las acciones del país en seis grandes ejes: Institucionalidad, Movilidad, Fiscalización, Educación, Atención a víctimas e Información y datos. Este plan, según el Intrant, es su hoja de ruta para encaminar al país hacia estándares internacionales.
Mediante la Resolución núm. 001-2025, el Intrant emitió la Normativa Técnica sobre el Estándar Homologado de los Cascos de Protección Personal de Conductores y Pasajeros de Motocicletas y Vehículos sin Cabina de Tres y Cuatro Ruedas, lo que califica como un "hito" en la historia de la seguridad vial dominicana, que establece los criterios mínimos de calidad, resistencia, absorción de impacto y etiquetado que deben cumplir todos los cascos que se comercialicen y utilicen en el territorio nacional.
"Con este paso, la República Dominicana se alinea con estándares internacionales reconocidos y ofrece a la ciudadanía una garantía concreta de que los cascos disponibles brindan protección real. Es una medida que salva vidas: el uso de cascos certificados reduce de manera significativa el riesgo de muerte y la probabilidad de sufrir lesiones graves en la cabeza", defendió el Instituto.
Dijo que esta normativa, con el acompañamiento técnico de organismos aliados, como la FIA Foundation, representa un compromiso firme con los motociclistas del país y marca el inicio de una nueva era en la protección de los usuarios vulnerables de las vías.
Asimismo, destacó la apertura en el país a la primera Unidad de Atención a Víctimas por Siniestros de Tránsito, un servicio gratuito para acompañar a las personas afectadas y a sus familias, con apoyo psicológico, legal y orientación médica. Este servicio está disponible a través de la línea *462 opción 2, y en la sede del Intrant.
En materia normativa, el Intrant dijo que avanza con nuevas reglas para motocicletas, vehículos de movilidad personal y el uso obligatorio de cascos certificados, elaborados con apoyo técnico internacional. "Esto es fundamental en un país donde los usuarios de motocicletas representan el grupo más vulnerable", dijo
Mencionó entre otras acciones, los trabajos de "Entornos Escolares Seguros", interviniendo zonas donde se desplazan los estudiantes. Esto incluye señalización, pasos peatonales, soluciones de calmado de tráfico y mejoras en los tiempos de los semáforos.
También, dijo que continúan ampliando el programa “RD Se Mueve”, que optimiza la operación de los semáforos en todo el país, mejora los giros permitidos y facilita el paso seguro de peatones. Según la entidad, esta es una de las acciones que más impacto tiene en la fluidez y en la reducción de choques en intersecciones.
Aseguró que avanzan en la licencia por puntos y la inspección técnica vehicular (ITV), con la promesa de que permitirán mejorar la fiscalización, garantizar vehículos seguros y modernizar el sistema de sanciones.
Para que todo esto sea posible, el Intrant trabaja junto al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en un financiamiento de 200 millones de dólares dedicado exclusivamente a seguridad vial.
¿Cuánto ha avanzado el país en materia de seguridad vial y reducción de siniestros? El Intrant asegura que en los últimos años se han dado pasos importantes. Desde el punto de vista educativo, sostiene, está la campaña “Sé Consciente RD” que ha permitido introducir mensajes de convivencia responsable en la conciencia colectiva. "También hemos capacitado conductores de transporte público, de carga y de motocicletas, y se ha incorporado la educación vial en el currículo escolar", destacó.
Asimismo, dijo que se han intervenido intersecciones de alto riesgo y están consolidando los "Entornos Escolares Seguros," para reducir la velocidad, mejorar la visibilidad y organizar el flujo de vehículos y peatones.
En el ámbito institucional, el país ha dado pasos muy firmes, sostiene. Esos pasos son: la firma del Pacto Nacional por la Seguridad Vial, la declaración de la seguridad vial como asunto de alto interés nacional (Decreto 656-24), la creación del Comité Consultivo de Participación Social, y el avance de gobiernos locales que desarrollan sus propias políticas de seguridad vial.
También, destaca que hoy muchas empresas están elaborando Planes Laborales de Seguridad Vial, alineados con estándares internacionales como la norma ISO 39001, lo cual representa un salto cualitativo en la gestión de riesgos laborales y de flotillas.
En datos y monitoreo, resaltó la Mesa Gestora del Dato, que integra a 14 instituciones, fortaleciendo al Observatorio Permanente de Seguridad Vial (Opsevi) y mejorando la capacidad del país para tomar decisiones basadas en evidencia.
"Todo esto muestra un país que avanza, que entiende la magnitud del desafío y que está construyendo las bases para reducir la siniestralidad de manera sostenible", afirmó la institución.
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