Una posible reforma fiscal para este 2026 no parece ser una medida que contemplaría el gobierno, al menos no por los primeros meses, según economistas. Una decisión como esta podría arrastrar efectos negativos, además de que las condiciones económicas no son favorables.
El mismo ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, en su últimas declaraciones sobre el tema, aseguró que una posible reforma fiscal se llevaría a cabo siempre que se cuente con las condiciones políticas y sociales, y que en caso de que no llegue el momento, “ nos manejaremos con los ingresos que tengamos”.
José Lois Malkun, exgobernador del Banco Central, cree que no sea viable, porque hay que esperar como evoluciona la economía y ver los efectos que tendrá, incluso, la captura del mandatario venezolano por parte de los Estados Unidos, Nicolás Maduro en la zona del Caribe.
“No creo que por ahora el gobierno vaya a hacer una reforma fiscal o vaya a proponer una reforma fiscal. No creo que las condiciones estén dadas, ni el presidente tampoco, digamos esté interesado en eso en este momento. Yo creo que sus prioridades son otras, que no es la reforma fiscal”, manifestó el economista
Sobre esas prioridades, Malkun sostiene que parte de ellas es terminar con obras pendientes, las que están en ejecución y que no se pudieron terminar el pasado 2025; además de seguir con reformas institucionales, concretar la función de algunos ministerios y enfocarse en las leyes que están pendientes como el Código Laboral y la Seguridad Social.
Planteó que el gobierno debe se aprovechar las bajas tasas de interés que están produciendo en la economía, específicamente en la banca. “Esa baja tasa de interés, obviamente, va a impulsar el crédito privado, lo que dinamizaría la economía generando más ingresos fiscales y con eso poder también aumentar la inversión pública”.
Consideró que 2026 es un año que comienza con buenas perspectivas debido a la tasa de interés, que es lo más importante. “La tasa de cambio que cerró el año diría yo por debajo de lo que estaba previsto, a una tasa que debió cerrar sobre el 64 por ahí, cerró a 63 y pico. Entonces, me parece que él (Luis Abinader) va a esperar los primeros meses del 2026 a ver si la economía mejora y a ver lo que lo que pasa ahora en el entorno del Caribe, que no se puede dejar de lado eso. Es muy importante porque la situación en Venezuela no ha terminado con con el apresamiento de Maduro”.
¿Reforma fiscal o gradualismo fiscal en 2026?
Para el decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales-UASD, Antonio Ciriaco Cruz, no parece que el gobierno dominicano vaya a impulsar una reforma fiscal integral en 2026, pero si es recomendable que deba ejecutar acciones fiscales gradualistas que amplíen el espacio fiscal.
Consideró que las autoridades gubernamentales deben de impulsar medidas administrativas y mejorías en la asignación y calidad del gasto público que aumenten la recaudaciones sin cambiar leyes sino quieren llevar a cabo una reforma fiscal integral o estructural. En tal sentido, dijo, en este año 2026 pueden impulsar acciones fiscales gradualistas que le puedan generar entre 60 mil y 70 mil millones de pesos.
Citó, por ejemplo:
1-. Tratar que la mayor cantidad de los impuestos se cobren en el origen.
2-. Más controles y fiscalización en el cobro de los impuestos.
3-. Expansión de la factura electrónica.
4-. Mayor trazabilidad en productos como alcohol y cigarrillos.
5-. Uso intensivo de tecnología ( uso de la IA) para reducir evasión.
6-. Incorporar el "Monotributo" en el régimen simplificado de tributación.
“Todo esto implica que sí habrán acciones fiscales para tener un mayor espacio fiscal sin ejecutar una reforma fiscal integral como la que se discutió en 2024’, indicó
Por otro lado, el economista cree que el año 2026 será un año “fiscalmente exigente”, porque el gobierno tendrá el mayor nivel de pagos del servicio de la deuda ( amortización + intereses), el cual representara el 33 % de los ingresos tributarios.
También, presiones de gasto público (más transferencia al sector eléctrico), y una mayor necesidad de inversión en infraestructura (gasto de capital).
Además, un entorno económico que requiere estabilidad macroeconómica y evitar tensiones políticas. “Es en ese contexto, que el Gobierno deberá mejorar el espacio fiscal optando por un gradualismo fiscal a través de ajustes o cambios administrativos, que sea técnicamente posible, socialmente viable y políticamente factible, que fortalezcan las finanzas públicas”, reiteró.
Efecto negativo e impacto a los hogares
Miguel Collado Di Franco, vicepresidente del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES), también considera que una reforma fiscal para este 2026 sería pospuesta. “No pensamos que las autoridades decidan llevar a efecto una decisión de este tipo, que podría tener efectos económicos negativos sobre una economía que tuvo un año 2025 difícil y que necesita mayor certidumbre en los agentes económicos”.
Planteó que el impacto no ayudaría a hogares que están mostrando tener más dificultad que en años previos para cumplir con sus obligaciones crediticias y algunos se están retrasando en sus pagos. “ Por eso el aumento en la mora”.
En adición, dijo que las empresas necesitan un panorama que les de confianza para realizar inversiones.
Por otro lado, cree que el gobierno tomaría en cuenta los aspectos políticos de realizar una reforma convencional, como las que se han acostumbrado a llevar a cabo, o a plantear las autoridades, desde 2000 al presente.
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