El vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional para el Cambio Climático y Mercado de Carbono (CNCCMC), Max Puig, destacó el potencial del vetiver como herramienta natural para reducir la erosión de los suelos, conservar los recursos hídricos y contribuir a la protección de infraestructuras frente a los efectos del cambio climático.
Durante su participación en el Primer Foro Internacional de Vetiver de la República Dominicana, celebrado en el auditorio de la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD), Puig planteó la necesidad de impulsar soluciones basadas en la naturaleza para disminuir la vulnerabilidad del territorio ante fenómenos climáticos extremos.
El funcionario explicó que el vetiver, debido a su sistema de raíces densas y profundas, puede ayudar a retener sedimentos, estabilizar determinados terrenos y reducir la pérdida de suelo. Estas características permitirían evaluar su aplicación en medidas de conservación ambiental y protección de infraestructuras.
Sin embargo, señaló que es necesario desarrollar investigaciones científicas en el país para determinar la eficacia de la planta en las condiciones climáticas y geográficas de República Dominicana.
“Con las debidas investigaciones a nivel local, podríamos asegurarnos de que el vetiver forme parte de las soluciones naturales del país ante los efectos del cambio climático”, expresó.


Investigar sus aplicaciones en el país
Puig indicó que la degradación de los suelos, la pérdida de cobertura vegetal y las alteraciones de los ciclos hidrológicos aumentan los riesgos asociados al cambio climático. Entre los desafíos que enfrenta el país mencionó las lluvias intensas, las sequías y los huracanes, que afectan la producción agrícola y la conservación de los ecosistemas.
También señaló que el uso del vetiver en terrenos agrícolas podría contribuir a preservar los suelos fértiles y favorecer la seguridad alimentaria.
El vicepresidente ejecutivo del CNCCMC llamó a universidades, centros de investigación, organizaciones ambientalistas e instituciones públicas a participar en estudios que permitan identificar las aplicaciones más adecuadas de esta planta.
Entre los posibles usos mencionó la protección de cuencas hidrográficas, la recuperación de suelos y el fortalecimiento de la estabilidad de infraestructuras como canales de riego, carreteras y taludes.
“El aprovechamiento de esta planta debe sustentarse en evidencia científica adaptada a las condiciones climáticas y ambientales de República Dominicana”, afirmó.
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