República Dominicana reiteró este domingo su postura de impedir a la selección de fútbol y a clubes de Haití jugar en su territorio, luego de los incidentes suscitados el 1 de octubre cuando, previo al choque entre ambos combinados, se produjeron desórdenes atribuidos a aficionados haitianos en una de las puertas del Estadio Olímpico Félix Sánchez, en Santo Domingo.
El ministro de Deportes dominicano, Kelvin Cruz, dijo en un breve comunicado que la decisión tomada por las autoridades de su país se mantenía vigente.
Lo dicho por Cruz se produce después de que se anunciara en redes sociales que el equipo Violette haitiano enfrentará al Portmore United de Jamaica en el Cibao Fútbol Club, en Santiago (norte, la segunda ciudad del país), como parte de las semifinales de la Copa Caribeña de Fútbol (CFU) de la Concacaf.
El funcionario afirmó que enviará comunicaciones oficiales a la FIFA y a la Concacaf en las que dará a conocer la posición del país, con objetivo de que estas entidades rectores del fútbol mundial y regional reprogramen eventos en República Dominicana en los que participen representaciones haitianas.
Antes del partido del 1 de octubre, en el que Haití goleó por 4-1 a la selección dominicana, se produjeron incidentes que las autoridades dominicanas atribuyeron a aficionados haitianos que entraron por la fuerza a las instalaciones del Félix Sánchez, siendo repelidos varios de ellos por fuerzas de seguridad.
El encuentro, correspondiente a la fase de grupos de la Liga de Naciones de la Concacaf, se jugó ante una afición mayoritariamente haitiana. En República Dominicana residen centenares de miles de ciudadanos del país fronterizo.
Polémica más allá de la cancha
Haití, que viene de participar en el Mundial de fútbol que se celebró en Estados Unidos, México y Canadá, impuso su mayor experiencia en el terreno, pero su delantero Wilson Isidor, autor de dos de los cuatro goles y delantero del Sunderland de la Premier League de Inglaterra, emitió unas breves declaraciones que causaron un revuelo más allá de la cancha.
Tras anotar el segundo de sus goles, Isidor dijo frente a las cámaras "La Hispaniola es Haití. Aquí es Haití", lo que provocó el rechazo inmediato de las autoridades dominicanas.
La Española es la isla caribeña que acoge a los dos países y República Dominicana obtuvo su independencia de Haití en 1844, pero las guerras posteriores se mantuvieron por 17 años.
Las relaciones entre ambos países han sido ríspidas a través de los años y en estos momentos el Gobierno dominicano ejecuta operativo de deportación masiva de haitianos que residen en el país en condición migratoria irregular.
La embajada de Haití en Santo Domingo se desmarcó de las declaraciones de Isidor, al emitir un documento el 2 de octubre en el que expresaba que los pronunciamientos del jugador "no reflejan de ninguna manera" la posición del Gobierno haitiano.
La representación diplomática reafirmó el compromiso de Haití de respetar plenamente la soberanía y la integridad territorial de República Dominicana, así como sus instituciones.
Lo dicho por Isidor generó una respuesta de condena prácticamente unánime en República Dominicana, cuyo gobierno ha advertido en múltiples ocasiones que la crisis institucional que afecta a su vecino es un "peligro latente" para su país y para toda la región.
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