El Complejo Olímpico de Deportes de Atenas (OAKA) fue escenario este viernes de una semifinal que quedará en los libros de historia de la Euroliga. Los 118 puntos combinados entre Real Madrid y Valencia Basket en la primera mitad representan la mayor cantidad anotada en una mitad de partido de una Final a Cuatro en lo que va de siglo. Un partido de dominicano vs dominicano.
El encuentro arrancó frenético, con cambios constantes de posesión. El Madrid se adelantó pronto —8-13 a los cinco minutos—, pero los valencianos se rehícieron, aprovechando las bajas por lesión de Walter Tavares y Alex Len, y culminando penetraciones que resultaron efectivas gracias a la lectura táctica planteada por Sergio Scariolo, quien apostó por Usman Garuba para suplir a sus pívots titulares.
El alero taronja Kameron Taylor tomó las riendas en ataque y encontró la manera de hacer daño al Madrid, aunque el equipo blanco respondió con la batuta de Mario Hezonja. El primer cuarto cerró con un ajustado 28-26 a favor del Valencia.
El inicio del segundo cuarto resultó determinante. El Real Madrid ajustó su táctica y tomó ventaja con un demoledor acierto en los triples, con varios jugadores sumándose al festín anotador.
El conjunto merengue anotó nada menos que 36 puntos en ese solo cuarto, a través de movimientos y transiciones rápidas. El Valencia, pese a estar nueve o diez puntos por debajo durante gran parte del período, tiró de coraje para cerrar el primer tiempo con una desventaja de apenas seis puntos (56-62).
Los dominicanos en la cancha
Dos hijos de República Dominicana, en bandos opuestos, protagonizaron uno de los duelos más memorables de la historia reciente de la Euroliga.
El partido tuvo un sabor especialmente criollo: dos dominicanos se midieron en la pista del OAKA en uno de los escenarios más grandes del baloncesto europeo.
Jean Montero (Villa Juana), base del Valencia Basket, fue uno de los motores ofensivos del equipo taronja. El joven dominicano anotó 15 puntos y fue pieza clave en el esquema de Pedro Martínez durante toda la noche, especialmente en la primera mitad, cuando el Valencia mantuvo vivo el partido ante el favorito.
Andrés Feliz (Guachupita), escolta del Real Madrid, sumó 15 puntos desde el banquillo y fue parte del engranaje coral que Scariolo utilizó para gestionar las bajas en la pintura. Feliz, que ya celebra su pase a la gran final, será el único dominicano en disputar el título europeo el domingo.
La segunda mitad y el golpe definitivo
Con el argentino Facundo Campazzo al mando del Madrid y Montero anotando para el Valencia, el encuentro se reanudó con el marcador aún abierto.
Se ralentizó y los taronjas recortaron distancias poco a poco, pero un gran Gabriel Deck —16 puntos— y un férreo control en los rebotes mantuvieron la ventaja merengue.
El tercer cuarto fue especialmente duro para el Valencia: el Madrid llegó al último período con trece puntos de ventaja, la más amplia del partido hasta ese momento, gracias a diez rebotes ofensivos blancos en esos diez minutos frente a uno solo de su rival.
Al inicio del cuarto período, el Real Madrid perdió a Usman Garuba, que se retiró lesionado con evidentes gestos de dolor en el pie izquierdo. La baja descolocó al equipo blanco, y el Valencia supo aprovecharla para apretar el marcador.
Sin embargo, el Madrid resistió como pudo los envites de un conjunto taronja que luchó hasta el final, pero no pudo con la experiencia y el acierto merengue. Los 23 puntos de Mario Hezonja —máximo anotador del partido— fueron el seguro de vida del equipo de la capital, que terminó imponiéndose 105-90.
El Valencia Basket, que llegó a una Final a Cuatro por primera vez en su historia tras acabar segundo en la fase regular, se quedó a las puertas de la hazaña más importante de su trayectoria. El Madrid, en cambio, se cita de nuevo con la gloria continental.
El Olympiakos espera en la final
Antes del duelo español, el Olympiakos había despachado al Fenerbahçe —defensor del título— por 79-61, convirtiendo el OAKA en una auténtica fortaleza roja.
El alero estadounidense Alec Peters fue la figura del conjunto griego con 17 puntos, acompañado por el MVP de la temporada regular, Sasha Vezenkov, que firmó 16 puntos —14 de ellos en el tercer cuarto—.
El domingo se disputará la quinta final entre Real Madrid y Olympiakos en la historia de la Euroliga. La más reciente fue en 2023, cuando los españoles se llevaron el trofeo con una canasta de Sergio Llull a tres segundos del final.
Aquella fue la undécima corona del Madrid en la competición, donde lidera el palmarés histórico con once títulos. El Olympiakos, tricampeón continental, no conquista la Euroliga desde 2013, precisamente ante el Madrid. Esta vez juega en casa y llega como primero de la temporada regular, lo que lo convierte en favorito.
El Madrid, sin embargo, llegará a la final con serias carencias en la pintura: además de las bajas ya confirmadas de Tavares y Len, deberá esperar para saber si Garuba puede estar disponible.
Ficha técnica
Valencia Basket 90 — Real Madrid 105 (28+28+17+17 / 26+36+24+19)
Valencia Basket: Montero (15), Badio (4), Taylor (11), Reuvers (15), Pradilla (13) —cinco inicial—; Sako (6), Key (13), Costello (3), De Larrea (3), Thompson (3), Moore (—), Nogues (—).
Real Madrid: Campazzo (8), Abalde (5), Hezonja (23), Okeke (5), Garuba (2) —cinco inicial—; Lyles (17), Procida (—), Maledon (12), Almansa (—), Deck (16), Llull (—), Feliz (15).
Árbitros: Robert Lottermoser, Mehdi Difallah, Olegs Latisevs. Eliminado por faltas: Branco Badio.
Sede: Complejo Olímpico de Deportes de Atenas (OAKA) – Telekom Center Athens. Capacidad: 18.300 espectadores (aprox. 800 del Valencia Basket y 600 del Real Madrid).
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