La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), a través de la Facultad de Artes y de la Escuela de Crítica e Historia del Arte, bajo la dirección del profesor, poeta y crítico Plinio Chahín, clausuró este jueves la cuadragésima séptima edición de “Tardes de la Crítica”, un espacio académico y cultural que durante ocho años se ha consolidado como uno de los escenarios más importantes para el pensamiento crítico, el intercambio intelectual y el diálogo artístico en la República Dominicana.
El acto de cierre de este semestre tuvo lugar en el auditorio de la Facultad de Artes y contó con la participación del cineasta, productor y realizador audiovisual Juan Basanta, quien protagonizó una jornada marcada por la reflexión, el humor, la memoria artística y el intercambio dinámico con estudiantes y profesores de distintas áreas del arte y la comunicación.
“Tardes de la Crítica” nació durante la gestión del vicedecano Fidel Munnigh, cuando se desempeñaba como director de la Escuela de Crítica e Historia del Arte en el cuatrienio 2018-2024. Desde sus inicios, el proyecto fue concebido como un espacio abierto para el pensamiento contemporáneo y para el diálogo entre creadores, investigadores, críticos y estudiantes.
Con el paso de los años, la iniciativa logró consolidarse como una plataforma de intercambio interdisciplinario en la que han participado figuras vinculadas al cine, el teatro, la música, la pintura, la literatura y otras expresiones artísticas. Actualmente, el proyecto ha encontrado continuidad bajo la dirección de Plinio Chahin, quien ha mantenido vivo el espíritu de reflexión y debate que dio origen a este encuentro académico-cultural.
La edición número 47 marcó el cierre de las actividades correspondientes al presente semestre académico y reunió a estudiantes de cine, crítica de arte, publicidad y otras carreras de la Facultad de Artes, quienes participaron activamente en una jornada caracterizada por el intercambio de ideas y el acercamiento a la experiencia profesional del invitado.
Durante su intervención, Juan Basanta realizó un amplio recorrido por su trayectoria artística y profesional, desde sus primeros años de formación en Santo Domingo hasta los proyectos cinematográficos y audiovisuales que desarrolla en la actualidad. El cineasta compartió con el público detalles de su experiencia como productor, director y realizador de videos musicales y documentales, así como de sus colaboraciones con importantes artistas dominicanos y extranjeros.
Nació el 22 de abril de 1966 en Santo Domingo. Es graduado en la Escuela Internacional de Cine y TV de San Antonio de los Baños (EICTV) en 1990 en la especialidad de producción. A su regreso a República Dominicana participó en la Bienal de Artes Visuales con los trabajos La hora de Papá Royal (1988) y El diablo y su hermana (1989) el cual obtuvo el primer lugar en la categoría de video.
Su trayectoria se ha caracterizado por la constancia, la creatividad y un profundo compromiso con el desarrollo del cine nacional. A lo largo de los años, Juan Basanta ha sabido construir una obra sólida, tanto desde la producción como desde la realización, consolidándose como un referente dentro de nuestra industria audiovisual.
Con un discurso lúcido, perspicaz y acompañado constantemente de un fino sentido del humor, Basanta logró conectar de inmediato con los asistentes, creando una atmósfera cercana y participativa. A lo largo de la conversación abordó los retos de la producción audiovisual en República Dominicana, la evolución del lenguaje cinematográfico local y las transformaciones tecnológicas que han redefinido las formas de creación y difusión del cine contemporáneo.
Uno de los momentos más enriquecedores de la actividad fue la exposición de diversos proyectos audiovisuales desarrollados por el realizador, incluyendo videoclips, documentales y películas en las que ha trabajado como productor o director. Entre las obras mencionadas figuró la película Biodegradable, La Gunguna, una de las producciones dominicanas más reconocidas de los últimos años y considerada un referente dentro del cine nacional contemporáneo.
Basanta también explicó parte de los procesos creativos y técnicos involucrados en sus producciones, haciendo énfasis en la necesidad de construir una mirada cinematográfica auténtica y vinculada a la realidad social y cultural dominicana. Asimismo, reflexionó sobre la importancia de la disciplina, la formación intelectual y la sensibilidad artística como herramientas fundamentales para quienes desean desarrollarse en el ámbito audiovisual.
La actividad se estructuró en varias etapas. En una primera parte, el invitado presentó una panorámica general de su obra y de los distintos proyectos en los que ha participado a lo largo de su carrera. Posteriormente, se desarrolló un coloquio conducido por el profesor Francisco Natera, quien dialogó con el cineasta acerca de su proceso formativo, sus influencias artísticas y la evolución de su pensamiento creativo.
Ese intercambio permitió profundizar en aspectos menos visibles del trabajo audiovisual, particularmente en torno a la producción cinematográfica, la relación entre arte y mercado, y las dificultades que enfrentan los creadores en contextos culturales periféricos. Basanta insistió en la necesidad de apostar por una producción artística que combine rigor técnico, capacidad crítica y compromiso cultural.
La última parte de la jornada estuvo dedicada a las preguntas del público. Los estudiantes participaron activamente formulando inquietudes sobre cine, crítica, producción audiovisual, escritura cinematográfica y procesos de dirección. El intercambio se desarrolló en un ambiente dinámico y participativo que evidenció el interés de las nuevas generaciones por fortalecer su formación artística e intelectual.
Profesores y asistentes destacaron el valor de iniciativas como “Tardes de la Crítica”, no solo como espacio de aprendizaje académico, sino también como escenario de encuentro entre generaciones de artistas, críticos e investigadores. A lo largo de sus ocho años de existencia, el proyecto ha permitido acercar a los estudiantes a importantes figuras del pensamiento y la creación artística dominicana e internacional.
La clausura de esta cuadragésima séptima edición ocurre en un momento de transición institucional dentro de la universidad, ante la próxima instalación de nuevas autoridades académicas en julio. En ese contexto, diversos participantes expresaron el deseo de que este tipo de iniciativas continúe fortaleciéndose y recibiendo el respaldo necesario para garantizar su permanencia.
“Tardes de la Crítica” se ha convertido en un referente dentro de la vida cultural universitaria dominicana, precisamente porque ha logrado mantener abierto un espacio para la reflexión, el debate y la construcción colectiva del pensamiento crítico en torno a las artes.
Más allá de la conferencia o del simple encuentro académico, el evento representa una oportunidad para pensar el arte desde múltiples perspectivas y para comprender la crítica como una herramienta de diálogo, análisis y construcción cultural. En tiempos marcados por la velocidad informativa y la fragmentación de los discursos, espacios como este reivindican el valor de la conversación intelectual y del intercambio humano alrededor de la creación artística.
La jornada de clausura dejó una impresión positiva entre estudiantes, docentes y asistentes, quienes valoraron tanto la calidad de la exposición de Juan Basanta como la posibilidad de interactuar directamente con una figura clave del audiovisual dominicano contemporáneo.
Con esta edición número 47 concluye un nuevo ciclo de “Tardes de la Crítica”, reafirmando su importancia como plataforma universitaria para el pensamiento, la cultura y las artes en la República Dominicana.
Con un discurso lúcido, perspicaz y acompañado constantemente de un fino sentido del humor, Basanta logró conectar de inmediato con los asistentes, creando una atmósfera cercana y participativa. A lo largo de la conversación abordó los retos de la producción audiovisual en República Dominicana, la evolución del lenguaje cinematográfico local y las transformaciones tecnológicas que han redefinido las formas de creación y difusión del cine contemporáneo.
Uno de los momentos más enriquecedores de la actividad fue la exposición de diversos proyectos audiovisuales desarrollados por el realizador, incluyendo videoclips, documentales y películas en las que ha trabajado como productor o director. Entre las obras mencionadas figuró la película Biodegradable, La Gunguna, una de las producciones dominicanas más reconocidas de los últimos años y considerada un referente dentro del cine nacional contemporáneo.
Basanta también explicó parte de los procesos creativos y técnicos involucrados en sus producciones, haciendo énfasis en la necesidad de construir una mirada cinematográfica auténtica y vinculada a la realidad social y cultural dominicana. Asimismo, reflexionó sobre la importancia de la disciplina, la formación intelectual y la sensibilidad artística como herramientas fundamentales para quienes desean desarrollarse en el ámbito audiovisual.
La actividad se estructuró en varias etapas. En una primera parte, el invitado presentó una panorámica general de su obra y de los distintos proyectos en los que ha participado a lo largo de su carrera. Posteriormente, se desarrolló un coloquio conducido por el profesor Natera, quien dialogó con el cineasta acerca de su proceso formativo, sus influencias artísticas y la evolución de su pensamiento creativo.
Ese intercambio permitió profundizar en aspectos menos visibles del trabajo audiovisual, particularmente en torno a la producción cinematográfica, la relación entre arte y mercado, y las dificultades que enfrentan los creadores en contextos culturales periféricos. Basanta insistió en la necesidad de apostar por una producción artística que combine rigor técnico, capacidad crítica y compromiso cultural.
La última parte de la jornada estuvo dedicada a las preguntas del público. Los estudiantes participaron activamente formulando inquietudes sobre cine, crítica, producción audiovisual, escritura cinematográfica y procesos de dirección. El intercambio se desarrolló en un ambiente dinámico y participativo que evidenció el interés de las nuevas generaciones por fortalecer su formación artística e intelectual.
Profesores y asistentes destacaron el valor de iniciativas como “Tardes de la Crítica”, no solo como espacio de aprendizaje académico, sino también como escenario de encuentro entre generaciones de artistas, críticos e investigadores. A lo largo de sus ocho años de existencia, el proyecto ha permitido acercar a los estudiantes a importantes figuras del pensamiento y la creación artística dominicana e internacional.
La clausura de esta cuadragésima séptima edición ocurre en un momento de transición institucional dentro de la universidad, ante la próxima instalación de nuevas autoridades académicas en julio. En ese contexto, diversos participantes expresaron el deseo de que este tipo de iniciativas continúe fortaleciéndose y recibiendo el respaldo necesario para garantizar su permanencia.
“Tardes de la Crítica” se ha convertido en un referente dentro de la vida cultural universitaria dominicana, precisamente porque ha logrado mantener abierto un espacio para la reflexión, el debate y la construcción colectiva del pensamiento crítico en torno a las artes.
Más allá de la conferencia o del simple encuentro académico, el evento representa una oportunidad para pensar el arte desde múltiples perspectivas y para comprender la crítica como una herramienta de diálogo, análisis y construcción cultural. En tiempos marcados por la velocidad informativa y la fragmentación de los discursos, espacios como este reivindican el valor de la conversación intelectual y del intercambio humano alrededor de la creación artística.
La jornada de clausura dejó una impresión positiva entre estudiantes, docentes y asistentes, quienes valoraron tanto la calidad de la exposición de Juan Basanta como la posibilidad de interactuar directamente con una figura clave del audiovisual dominicano contemporáneo.
Con esta edición número 47 concluye un nuevo ciclo de “Tardes de la Crítica”, reafirmando su importancia como plataforma universitaria para el pensamiento, la cultura y las artes en la República Dominicana.
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