Cada octubre, las calabazas con ojos triangulares, sonrisas amenazantes y una luz en su interior aparecen en escaparates, fiestas y decoraciones de Halloween. Aunque hoy parecen inseparables de esta celebración, no fueron los primeros vegetales utilizados para crear estas figuras.
La tradición tiene raíces en Europa, particularmente en Irlanda, Escocia e Inglaterra, y se relaciona con antiguas costumbres vinculadas a la cosecha y a las creencias sobre el mundo de los muertos. Con el tiempo, una leyenda popular y la migración irlandesa contribuyeron a convertir la calabaza en uno de los símbolos más reconocidos de Halloween.
Antes de las calabazas se tallaban nabos
De acuerdo a medios, como National Geographic, la costumbre de tallar rostros en vegetales se vincula con tradiciones europeas que se remontan a las celebraciones asociadas con Samhain, una antigua festividad celta.
En vísperas de esa celebración, algunas comunidades creían que los espíritus de los muertos podían mezclarse con los vivos. En ese contexto, se desarrollaron prácticas destinadas a ahuyentar a las presencias consideradas peligrosas. Entre ellas estaba tallar rostros en vegetales disponibles después de la cosecha, como nabos y remolachas.
Los vegetales también podían vaciarse para colocar una fuente de luz en su interior. Así, lo que hoy se reconoce como una decoración de Halloween tiene antecedentes en costumbres que combinaban creencias populares y usos prácticos.
¿Quién era Stingy Jack?
Una de las historias asociadas con las linternas talladas es la de Stingy Jack, un personaje del folclore irlandés. Según la leyenda, Jack engañó al diablo en varias ocasiones y consiguió que este prometiera no llevarlo al infierno cuando muriera.
Sin embargo, cuando falleció, tampoco pudo entrar al cielo. Condenado a vagar entre ambos destinos, recibió —según el relato— una brasa encendida del diablo para iluminar su camino. Jack la colocó dentro de un nabo ahuecado.
Jack y Sally y otras decoraciones de Halloween cubren el patio de una residencia en Carnegie Hill, en Nueva York, Estados Unidos, el 22 de octubre de 2026. (Foto de Gordon Donovan/NurPhoto) (Foto de Gordon Donovan / NurPhoto / NurPhoto vía AFP)
Advertencia:
Esta traducción no ha sido revisada ni aprobada por los periodistas de AFP. Se proporciona «tal cual», únicamente para la comodidad de los usuarios. AFP no garantiza su exactitud ni su exhaustividad y no asume ninguna responsabilidad en cuanto a su uso, sea cual sea su finalidad.
La historia explica el nombre inglés jack-o’-lantern, utilizado para referirse a estas linternas talladas. Con el tiempo, la figura quedó asociada con Halloween y con la idea de utilizar rostros inquietantes para representar o ahuyentar a los espíritus.
Es importante distinguir la leyenda de los hechos históricos: el relato de Stingy Jack pertenece al folclore y no constituye una explicación documental del origen de todas las prácticas relacionadas con Halloween.
¿Por qué se cambió el nabo por la calabaza?
La calabaza se convirtió en la protagonista cuando inmigrantes irlandeses llevaron sus tradiciones a Estados Unidos durante el siglo XIX.
Allí encontraron calabazas abundantes y más fáciles de tallar que los nabos y las papas que se utilizaban en Irlanda. Su tamaño y su interior permitían vaciarlas con mayor facilidad y crear figuras visibles, especialmente cuando se colocaba una luz dentro.
De esa manera, una costumbre europea se adaptó a los productos disponibles en Norteamérica. La calabaza terminó imponiéndose como la imagen más reconocible de las linternas de Halloween, conocidas en inglés como jack-o’-lanterns.
¿Qué significa la calabaza en Halloween hoy?
En la actualidad, las calabazas talladas se utilizan principalmente como decoración durante la celebración del 31 de octubre. Sus rostros pueden ser aterradores, divertidos o creativos, según las preferencias de quienes las preparan.
Su popularidad también refleja cómo las tradiciones cambian cuando viajan de un lugar a otro: la costumbre de tallar vegetales sobrevivió, pero el material utilizado se adaptó a las condiciones de otro país.
Por eso, la calabaza no es el origen de Halloween ni el único vegetal relacionado con sus antiguas costumbres. Es, más bien, el resultado de una historia que mezcla tradiciones europeas, relatos populares y la adaptación cultural que se produjo con la migración irlandesa a Estados Unidos.
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