Datos curiosos en el panorama literario dominicano que nosotros como estudiosos de la literatura, y que además la enseñamos en las aulas, observamos. Si leemos en nuestra historiografía literaria, la misma que también impartimos en las escuelas y centros de enseñanza superiores, nos vienen a la memoria algunos poemas que se han hecho famosos, y que por su importancia y calidad escritural, se comportan tan emblemática en el panorama poético nacional que delatan la identidad de su autor.
La forma en que estos aparecen seleccionados no está sometido a ranking por calidad, y es subjetivo, pero busco ser lo más estricto posible. En el mismo, se considera la influencia literaria, calidad de obra, las menciones en antologías y reconocimiento nacional, legado y peso dentro de la poesía del país. Aclaro, no me refiero a poemarios completos, es solo a uno o dos, tal vez tres poemas.
En ese caso elegí 17 poetas dominicanos y un poema, abarcando desde finales del siglo XIX y la primera mitad del XX. Son poetas que igualmente, como ocurre al escuchar estos títulos con fama internacional: “La canción del pirata” nos remiten a José de Espronceda (España), uno de los máximos exponentes del romanticismo español. Canta a la libertad absoluta por encima de las leyes y fronteras; “Puedo escribir los versos más triste esta noche” y “Me gustas cuando callas porque estás como ausente”, de Pablo Neruda (Chile), que es un clásico de sus Veinte poemas de amor y una canción desesperada que explora el silencio y la presencia del ser amado. Su poesía amorosa, política y existencial alcanzó una enorme difusión internacional. Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1971; “Volverán las oscuras golondrinas”, de Gustavo Adolfo Bécquer (España). Uno de los poemas románticos más repetidos y memorizados de nuestra la lengua; “Hombres necios que acusáis” de Sor Juana Inés de la Cruz (México). Una redondilla satírica y crítica contra la doble moral y los prejuicios hacia la mujer en la época colonial, y todos los tiempos; “Coplas a la muerte de su padre” de Jorge Manrique (España). Una obra maestra de la elegía medieval donde reflexiona sobre la fugacidad de la vida y la fama eterna.
Si seguimos buscando encontramos muchas con esas condiciones, y no hablamos de libros, sino poemas brevísimos. Para terminar “La niña de Guatemala” que con solo escuchar el título nos remite al poeta cubano José Martí.
Entre los diecisiete poetas clásicos y su poema más famoso de la literatura dominicana, mencionamos los siguientes:
Salomé Ureña de Henríquez (1850-1897). Es una de las figuras centrales del siglo XIX y pionera de la educación femenina. Destacó por su lírica inspirada en la patria, la educación de la mujer, la gloria y el progreso. “Ruinas”, “Hora de angustias”, “La fe en el porvenir”, “A la patria”, “Vespertina”, “El ave y el nido”.
“Ruinas”
Memorias venerandas de otros días,
soberbios monumentos,
del pasado esplendor reliquias frías,
donde el arte vertió sus fantasías,
donde el alma expresó sus pensamientos.
Gastón Fernando Deligne (1861-1913). Pionero de la poesía de introspección psicológica y el drama íntimo en el país. También tiene poesías de tema descriptivo, filosófico y patriótico y política. Son poesías suyas: “Angustias”, “En el botado”, “Arriba el pabellón” y “Confidencias de Cristiana”.
José Joaquín Pérez (1850-1913). Fue poeta, periodista, abogado y político, uno de los primeros y de los principales cultivadores del indigenismo en Hispanoamérica y uno de los máximos representantes del romanticismo dominicano. Considerado el más romántico de los románticos y cantor de la raza indígena con el poemario, “Fantasías indígenas”. Poesías emblemáticas: “El junco verde”, “Ecos del destierro” y “La vuelta al hogar”.
Fabio Federico Fiallo Cabral (1866-1942), el poeta del amor. Fue un escritor, poeta y político dominicano. Fabio Fiallo era sobrino del presidente dominicano General José María Cabral y Luna, tío del diseñador de moda Óscar de la Renta Fiallo, y tío y a la vez suegro del activista político y anti-trujillista Viriato Fiallo. Poesías que lo delatan: “En el atrio”, “For ever”, “Gólgota Rosa” y “Plenilunio”. “Sandalo”.
Arturo Pellerano Castro (1853-1933). Mejor conocida con el sobrenombre de Byron. Sus criollas gozan de muchísima popularidad. Poema emblemático suyo: “A ti… criolla”
Altagracia Zoraida Saviñón (1886-1942). Fue una brillante poetisa modernista. A Tatá como se le conocía la inmortaliza un monumental poema publicado el 3 de mayo de 1903 en la revista La Cuna de América, titulado «Mi vaso verde”. Ver primera estrofa:
Mi vaso verde
Mi vaso glauco, pálido y amado,
donde guardo mis flores predilectas,
tiene el color de las marinas algas,
tiene el color de la esperanza muerta…
Enrique Henríquez (1859-1940). Fue un gran poeta romántico dominicano padre del también poeta perteneciente al movimiento de La Poesía Sorprendida, Rafael Américo Henríquez. Poesías emblemáticas suyas “Miserere” y “Never More”
Federico Bermúdez (1884-1921). Fue un poeta con tono, forma y contenido modernista, educador y periodista. Su poema más famoso fue 'Los Humildes' sobre la clase obrera y una fuerte inclinación a favorecer la clase podre de su época. Son poemas que reflejaban la dura vida del hombre campesino y como trabajaba para el sustento de su familia.
Osvaldo Bazil (1884-1947). Fue poeta, diplomático, ensayista, escritor y periodista, considerado como el máximo representante del modernismo en la República Dominicana. Se hizo famoso por sus correrías junto al poeta Rubén Darío, su amigo y maestro. Sus primeras composiciones modernistas aparecieron en el poemario Rosales en flor (1906. Poesías que lo catapultan: “Pequeño nocturno” y “Los Cisnes de Rubén Darío”. Su poema más recordado es "Pequeño nocturno", el de la despedida serena de una amada que se aleja como una vela blanca.
Aída Cartagena Portalatín (1918-1994). Una de las voces femeninas más influyentes del siglo XX y miembro de los poetas de La Poesía Sorprendida (1943-1947). Es novelista, cuentista, educadora, ensayista y poetisa, una intelectual de alto calibre. Obra: “Una mujer está sola”. Su obra se caracterizó por la rebeldía, la defensa de la dignidad humana, la temática social y la conciencia de género.
Manuel del Cabral (1907-1999): Su producción literaria abarca novela, poesías y cuentos. Es nuestro máximo exponente de la poesía afroantillana, la temática social, existencial y la narrativa con reconocimiento internacional. Su obra cumbre es Compadre Mon (1943), que es un extenso poema narrativo y lírico que funciona como una alegoría de la identidad, la tierra y el hombre dominicano. También “Pulula” y “Aire negro”. En su poesía puede encontrarse la temática política, amorosa, social, metafísica. La poesía negra tuvo en Manuel del Cabral, una de sus voces más significativas, junto aNicolás Guillén, Luis Palés Matos y Aimé Cesaire
Pedro Mir (1913-2000): Declarado oficialmente Poeta Nacional por el Congreso Nacional en 1984, Famoso por su poema universal "Hay un país en el mundo", publicado en el exilio en 1949. Sus obras reflejan profundamente el amor por la patria, retrata la identidad dominicana y las realidades sociales de su tiempo. Hay un país en el mundo
Hay
un país en el mundo
colocado
en el mismo trayecto del sol,
Oriundo de anoche,
colocado
en un inverosímil archipiélago
de azúcar y de alcohol.
Rubén Suro (1916-2006). Fue poeta y abogado, autor del poemario “Poemas de una sola intención” (1984) y miembro fundador del grupo artístico Los Nuevos, formado en La Vega en 1936. En la década de los 40 escribió “Proletario”, donde habla de la condición de la clase obrera y de las utopías socialistas del país. Es una poesía mesiánica. Suro se climatiza como gran poeta nacional con el poema de tema socio-racial titulado, “Juguete de cañaveral.
Tomás Hernández Franco (1904-1958), poeta, narrador, ensayista. Pertenece a los poetas independientes del 40, tendencia de donde da su aporte de mayor envergadura, lo que se considera su poema más original y perfecta composición literaria de tema socio-racial: Yelidá, cumbre solitaria de una poética magnífica.
Domingo Segundo Moreno Jimenes (1894-1986). Fue un fundador y líder del movimiento literario dominicano Postumismo (1921), junto Rafael Augusto Zorrilla y Andrés Avelino. El poema que lo emblemática es, “El poema de la hija reintegrada”. El postumismo es primer el movimiento literario y vanguardista que nació en la República Dominicana en marzo de 1921 y marcó el inicio de la modernidad poética en el país caribeño al romper radicalmente con las formas clásicas y tradicionales de la poesía.
Héctor Incháustegui Cabral. (1912-1979). Fue pedagogo, diplomático, ensayista y humanista y poeta. Perteneció a los Independientes del 40, y en su obra destaca su defensa de los más desfavorecidos y la libertad. Algunos de sus poemas más conocidos son “Canto triste a la patria bien amada”, “Preocupación del vivir” e “Invitación a los de arriba”.
Canto triste a la patria bien amada
Patria…
y en la amplia bandeja del recuerdo,
dos o tres casi ciudades,
luego,
un paisaje movedizo,
visto desde un auto veloz:
empalizadas bajas y altos matorrales,
las casas agobiadas por el peso de los años y la miseria,
la triste sonrisa de las flores
que salpican de vivos carmesíes
las diminutas sendas.
Abelardo Vicioso (1930-2004) Fue un destacado intelectual, político y abogado, poeta y educador, considerado uno de los poetas más relevantes de la República Dominicana. Perteneció a la Generación del 48, además de ensayista fue acucioso investigador literario. “Canto a Santo Domingo Vertical” escrito en 1965 se convirtió en bandera de lucha, haciendo de él uno de los máximos exponentes de la Poesía de Abril. Sus versos hablan de la belleza, de la patria y de la ternura, son expresiones de amor, amistad, solidaridad y optimismo.
René del Risco Bermúdez (1937-1972). Fue poeta, narrador y publicista dominicano. Una de las figuras esenciales en el tránsito de la literatura dominicana desde la "Era de Trujillo" a los intentos democratizantes de los años 60. Fue fundador junto a figuras como Marcio Veloz Maggiolo, Miguel Alfonseca y Ramón Francisco del grupo cultural “El Puño”. Algunos de sus escritos son "El viento frío" (poemas) y cuentos como "En el barrio no hay banderas" y "Ahora que vuelvo Ton”. Poema emblemático: “El viento frío”.
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Serrano, M. M. (2011). Postumismo y Vedrinismo. Primeras vanguardias dominicanas. Santo Domingo.: Editora Nacional. Ministerio de Cultura.
Alcántara Almánzar, José, Estudios de poesía dominicana, Santo Domingo. Ed. Alfa y Omega, 1979.
Balaguer, Joaquín, Historia de la Literatura Dominicana, Editora Corripio, C. POR A, Santo Domingo, 1986.
Emeterio Rondón, Pura. Estudios críticos de la literatura dominicana contemporánea, Editora Búho, Santo Domingo, 2005.
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