Stanislaw Peña: Se ha reiterado que la narrativa dominicana se divide en un antes y un después de Juan Bosch, en caso de que Bosch no hubiese existido, ¿a cuál escritor (o escritora) se le podría extrapolar tal apreciación?

Miguel Collado: Si Juan Bosch no hubiese existido, dentro del ámbito estrictamente de la narrativa breve dominicana, la figura que más se aproximaría a un punto de inflexión sería Virgilio Díaz Grullón, ya que su cuentística introduce una renovación psicológica y técnica importante, aunque —conviene subrayarlo— su impacto no alcanza la dimensión fundacional y sistemática que tuvo Bosch en la configuración del cuento moderno dominicano. Soy testigo de la amistad y del respeto mutuo que existió entre ambos. Los traté a ambos.

P.: ¿Cuál es su opinión con relación a que Bosch llegara a afirmar que había logrado un dominio acabado de la técnica del cuento?

C.: La afirmación de Bosch sobre su dominio de la técnica del cuento debe situarse en un contexto muy específico: hacia 1942, tras la escritura de su cuento «El río», texto que marca un punto de madurez en su trayectoria. A partir de ahí, Bosch evidencia un control notable de los recursos narrativos: estructura, tensión, economía expresiva y cierre. Más que una declaración de vanidad, se trata de la constatación de haber alcanzado un nivel de conciencia técnica que, en efecto, se verifica en su obra posterior.

Ernest Hemingway.

P.: ¿Recrea la cuentística de Bosch la Técnica Iceberg de Ernest Hemingway?

C.: En buena medida, sí. La técnica del iceberg de Ernest Hemingway —sugerir más de lo que se dice— encuentra eco en Juan Bosch, especialmente en la contención emocional y en la economía del lenguaje narratológico. Cabe reconocer que Bosch tiende a ser más explícito en su trasfondo social que Hemingway.

P.: A propósito de Hemingway, ¿cómo pondera la afirmación de Joaquín Balaguer cuando afirmó que la novela El viejo y el mar fuera una imitación del cuento Rumbo al puerto de origen de Bosch?

C.: La afirmación de Joaquín Balaguer resulta, cuando menos, polémica y difícil de sostener críticamente. Incluso la considero exagerada, pues «El viejo y el mar» responde a una poética muy definida dentro de la obra del célebre Hemingway. Las semejanzas con «Rumbo al puerto de origen» pueden ser temáticas o superficiales, pero no constituyen prueba de imitación. Más bien parece una lectura interesada o una provocación intelectual.

Juan Bosch.

P.: Independientemente de que Juan Bosch señalara los escritores que influyeron en su formación literaria, ¿cree usted que se pudieran agregar otros?

C.: Sí, sin duda. Aunque Bosch identificó influencias, es posible rastrear afinidades con autores como Antón Chéjov en la construcción del cuento moderno, o incluso con Guy de Maupassant en ciertos giros narrativos. Es bueno decir que no siempre las influencias literarias son conscientes o declarables; suelen darse de modo inconsciente. En el plano intelectual su mayor influencia fue la recibida del Gran Maestro Eugenio María de Hostos.

P.: ¿De qué manera vincula usted la prosa poética de Juan Bosch con la de Juan Rulfo?

C.: La prosa de Juan Bosch y la de Juan Rulfo convergen en la condensación lírica y en la capacidad de cargar de significado lo aparentemente simple. Sin embargo, Rulfo alcanza una dimensión más espectral y metafísica, mientras Bosch se mantiene más anclado en la realidad social concreta.

P.: ¿Existe una divergencia estilística entre los cuentos de Bosch y sus dos novelas?

C.: Sí, existe una divergencia. Los cuentos de Juan Bosch son más logrados en términos de intensidad y economía narrativa, mientras que sus novelas tienden a una mayor discursividad. El Bosch novelista no alcanza la misma perfección técnica del Bosch cuentista.

P.: ¿Por qué insistir en un contexto físico rural casi exclusivo?

C.: El predominio del contexto rural responde a una voluntad de representación social: Bosch buscó retratar las estructuras profundas de la sociedad dominicana, cuya base histórica ha sido rural. El campo le ofrecía un laboratorio humano más “esencial” para sus fines narrativos.

P.: En el caso hipotético de que Bosch no se hubiese retirado de la narrativa para dedicarse a la política, ¿cree usted que se hubieran dado las condiciones de que hubiera saltado del cuento rural al cuento urbano o lo hubiese cultivado ambos a la vez?

C.: Es muy probable que hubiese incursionado en el cuento urbano. Su agudeza para observar conflictos humanos no estaba limitada al campo. Podría incluso haber desarrollado ambas vertientes en paralelo, enriqueciendo aún más su obra.

P.: ¿De qué manera interrelaciona usted esta cuaterna en la obra narrativa de Juan Bosch?: Influencias literarias-Temática-Estilo-Sensibilidad social.

C.: En Juan Bosch, estas cuatro dimensiones forman un sistema orgánico: 1-Influencias literarias: le proporcionan herramientas técnicas. 2-Temática: se centra en la injusticia social, la dignidad humana y las tensiones de poder. 3-Estilo: sobrio, preciso, sin ornamentos innecesarios. 4-Sensibilidad social: es el núcleo que articula todo lo demás.

Digo más: no son elementos aislados, sino engranajes de una misma maquinaria narrativa orientada a revelar la condición humana en contextos de desigualdad.

Stanislaw Peña

Escritor

Stanislaw Peña. Escritor, profesor y publicista dominicano (Nagua, provincia María Trinidad Sánchez). Está considerado como la máxima representación literaria del municipio de Nagua. Como exponente del socio-realismo, Stanislaw cultiva una vigorosa narrativa enmarcada a lo que es una nueva técnica de escribir cuentos. Dueño de un estilo conciso, peculiarísimo, deslumbrante. Stanislaw es un acróbata de la palabra dentro del contexto literario. Es un estudioso, no solo del cuento como tal, sino un hombre que asume con conciencia el arte o el oficio de la escritura. Preocupado por la alta cultura a la que hace alusión T. S. Eliot. Eso permite que sus cuentos fluyan y, con ellos, logra crear el ambiente de verosimilitud necesario para crear ese pacto de connivencia que se establece entre escritor y lector. Esa magia que logra Bertolt Brecht en sus obras de teatro. Entre otras virtudes, la solidez cultural del autor, que nos permite asistir de manera precisa a eventos y referencias exactas, crea la magia de que los hechos narrados son evidentes y por ello están dotados de credibilidad. Por otro lado, la conciencia en el manejo de los recursos narrativos, hacen de los cuentos de Stanislaw una obra narrativa que trasciende el mero localismo. El conocimiento y estudio de los grandes representantes del cuento en el mundo, llevan a Stanislaw a proceder, sin imitarlos, como ellos procedieron. Por ejemplo, la universalidad lograda por Joyce, Proust, por Faulkner, Rulfo, Bosch… es una universalidad que parte desde el localismo de estos autores. Tal vez porque como diría Borges, la historia del mundo se repite en cada hombre. Como cuentista, Stanislaw reúne dos condiciones imprescindibles en este arte: tiene cosas que contar y utiliza adecuadamente los recursos para contarlas. Stanislaw ha publicado cuento, teatro y poesía, y entre sus libros inéditos también cuentan novela y ensayo. Ganador del segundo lugar del Concurso de Cuentos Juan Bosch, FUNGLODE 2015. Ganador del segundo lugar (Regional 14 de Nagua) del Primer Concurso Escribir desde las aulas 2023, patrocinado por Dominicana Lee y el MINERD. En el 2018, recibió la dedicatoria María Trinidad Sánchez en la Feria del Libro y la Cultura Cotuí 2018. Sus cuentos también han aparecido en importantes antologías dominicanas. Creador del grupo de teatro Taínos RD en su pueblo natal. Imparte periódicamente cursos de ortografía y de escritura creativa.

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