Keir Starmer anunció este lunes su renuncia como líder del Partido Laborista y primer ministro de Reino Unido.
Desde el número 10 de Downing Street, residencia de los gobernantes británicos, el político, quien llegó al poder en julio de 2024, anunció que comunicó su decisión de dimitir al rey Carlos III.
"Llegar a Downing Street hace dos años fue el momento de mayor orgullo de mi vida", comentó visiblemente emocionado.
Starmer solicitó al Comité Ejecutivo Nacional del Partido Laborista que establezca un calendario para escoger a su sucesor, el cual se iniciaría este 9 de julio con el inicio de la recepción de postulaciones y su cierre antes del receso de verano.
De acuerdo con este cronograma, habrá un nuevo primer ministro antes de que el Parlamento reanude sus sesiones en septiembre.
Sea como sea, Starmer seguirá al frente del gobierno hasta que su reemplazo haya sido elegido.
Andy Burnham, quien desde hace meses viene siendo mencionado como posible nuevo primer ministro, dejó claro que buscará sustituir a Starmer.
"Keir ha prestado un enorme servicio a nuestro país y quiero agradecerle su liderazgo y dedicación durante este periodo tan difícil", escribió en un comunicado.
"Su decisión marca el inicio de una transición y es fundamental que este proceso se lleve a cabo de manera ordenada y responsable. Me comprometo a participar en este proceso", agregó.
Líderes europeos rindieron tributo al saliente gobernante británico.
"La seguridad europea y ucraniana es más fuerte gracias a ti", escribió la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Ascenso y caída
La renuncia de Starmer se ha producido menos de dos años después de que el abogado convertido en político lograra para su partido la mayor victoria electoral en casi dos décadas.
En las generales de julio de 2024, los laboristas lograron 412 diputados en la Cámara de los Comunes frente a 121 de sus rivales conservadores.
No obstante, desde hace meses, la continuidad del primer ministro en el poder está en duda.
Una serie de escándalos, como la designación de Peter Mandelson como embajador en Estados Unidos, pese a sus vínculos con el fallecido delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein, así como medidas impopulares —como los recortes a las ayudas sociales para jubilados, desempleados y personas incapacitadas para trabajar— dañaron seriamente la imagen de un mandatario que nunca llegó a ser particularmente popular.
Hoy, solo el 18% de los británicos aprueba la gestión del gobernante, según datos de la encuestadora YouGov, lo que lo convierte en uno de los peor valorados de las últimas décadas.
Sin embargo, los malos resultados en las elecciones locales y regionales del pasado mes de mayo —en las que el Partido Laborista perdió miles de concejales frente al populista Reform UK y también el control del gobierno de Gales— reavivaron las demandas para que el gobernante dimitiera y se produjera un cambio en la dirección de la formación.
"La pregunta que se hace ahora mi partido no es quién estaba mejor situado para transformar el Partido Laborista y llevarlo al poder. Esa pregunta ya ha sido respondida", dijo Starmer.
"La cuestión es si soy la persona mejor situada para conducirnos a las próximas elecciones generales. He escuchado la respuesta de mi grupo parlamentario y la acepto con deportividad", remató.
Con el arrollador triunfo del alcalde de Mánchester, Andy Burnham, en los comicios celebrados el jueves pasado para elegir al diputado de la circunscripción inglesa de Makerfield, muchos en el partido creen haber encontrado a un reemplazo adecuado.
Starmer afirmó que hará todo lo posible para garantizar una transición de poder ordenada y que ofrecerá todo su apoyo a su sucesor.
Asimismo, aprovechó su discurso para hacer balance de su gestión y recordó que recibió un partido "política, financiera y moralmente en bancarrota" y que, "una y otra vez", le dijeron que estaba "acabado". Sin embargo, se congratuló por demostrar que "esas personas estaban equivocadas".
También agradeció a los amigos y colegas que lo acompañaron durante seis años al frente del partido, así como al personal de Downing Street y al "extraordinario servicio civil" (los funcionarios públicos).
Y concluyó diciendo que, al dejar "el trabajo más importante del país", dedicará más tiempo a lo que considera "lo más importante": ser esposo y padre.
"El rey del Norte"
La renuncia de Starmer se ha producido el mismo día en que Andy Burnham, a quien muchos en el país dan como el próximo primer ministro, juró como nuevo integrante de la Cámara de los Comunes.
Burnham, nacido hace 56 años en Aintree, un suburbio de la ciudad inglesa de Liverpool, es un rostro familiar para los laboristas.
El político ocupó diversos cargos en los gobiernos de Tony Blair (1997-2007) y de Gordon Brown (2007-2010) e intentó en dos ocasiones hacerse con las riendas del partido.
Desde 2017 se ha desempeñado como alcalde de Mánchester, una de las ciudades más grandes del país. Por sus victorias en las urnas y su capacidad de discrepar con la dirección de su partido, la prensa local lo ha apodado el "rey del Norte".
Su elección como diputado sorprendió, pues las encuestas pronosticaban un resultado reñido entre él y el candidato populista y antiinmigración de Reform UK.
Sin embargo, Burnham se impuso con casi 20 puntos de ventaja y obtuvo el 55% de los votos.
En su primer mensaje, tras la renuncia de Starmer, el flamante legislador afirmó que "el país espera estabilidad, seriedad y una atención constante a los temas más importantes, y eso es lo que obtendrá".
Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.
Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.
También puedes seguirnos en YouTube, Instagram, TikTok, X, Facebook y en nuestro nuevo canal de WhatsApp.
Y recuerda que puedes recibir notificaciones en nuestra app. Descarga la última versión y actívalas.
- ¿Se está volviendo ingobernable Reino Unido?
- Starmer se niega a dimitir como primer ministro de Reino Unido pese a las crecientes presiones de miembros de su partido y la renuncia de varios de sus ministros
- Las razones que explican el arrollador triunfo del laborismo y la debacle de los conservadores en las elecciones de Reino Unido
Compartir esta nota