Tesla presentó la nueva generación de su esperado Roadster, un automóvil eléctrico equipado con tecnología desarrollada junto a SpaceX que, en su versión más extrema, es capaz de elevarse del suelo y realizar maniobras en el aire.
La compañía mostró las capacidades del vehículo durante una presentación realizada en las instalaciones de pruebas de SpaceX en McGregor, Texas, donde el Roadster protagonizó varias demostraciones que hasta ahora parecían propias de un vehículo de ciencia ficción.
En una de ellas, el automóvil ascendió por una estructura curva hasta quedar invertido, se mantuvo adherido a la superficie mediante un sistema de succión, salió impulsado al aire, realizó un giro y aterrizó nuevamente sobre sus ruedas.
En otra demostración, el Roadster utilizó sus propulsores para elevarse mientras se desplazaba y superar otros vehículos de Tesla.
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¿Realmente puede volar?
La versión denominada Rocket incorpora propulsores de gas frío colocados alrededor del vehículo, capaces de generar empuje hacia adelante, hacia arriba y lateralmente.
El sistema utiliza gas comprimido a alta presión, en lugar de combustible para cohetes, y se combina con ventiladores instalados en la parte inferior del vehículo que generan una fuerte succión contra el pavimento.
Esto le permite realizar saltos y movimientos aéreos controlados. Sin embargo, no se trata de un automóvil diseñado para volar durante largos trayectos como un avión o un helicóptero.
La propia Tesla describe la versión Rocket como preparada para volar, aunque advierte que no está aprobada para circular por vías públicas y que su disponibilidad estará sujeta a las regulaciones de cada territorio.
De 0 a casi 100 kilómetros por hora en menos de un segundo
Otra de las características que Tesla mostró durante la presentación fue la capacidad de aceleración del Roadster.
Una de las versiones equipada con propulsores logró pasar de 0 a 60 millas por hora —unos 97 kilómetros por hora— en menos de un segundo durante las pruebas.
Tesla también anunció una velocidad máxima superior a las 230 millas por hora, alrededor de 370 kilómetros por hora, para las configuraciones de mayor rendimiento.
La autonomía anunciada para el nuevo modelo supera las 300 millas por carga, equivalentes a aproximadamente 480 kilómetros, aunque las especificaciones definitivas podrían cambiar antes de su producción.
Tres versiones del nuevo Roadster
Tesla plantea comercializar el vehículo en diferentes configuraciones.
La versión Performance estará orientada al uso convencional y contará con dos asientos, aerodinámica activa y el sistema de succión.
La variante Thrust incorporará además propulsores destinados a mejorar radicalmente la aceleración y el desempeño en pista.
Por encima estará la Rocket, una versión de un solo asiento y acceso limitado que incluirá el sistema completo de propulsión para realizar maniobras aéreas.







Un proyecto anunciado hace nueve años
El nuevo Roadster tiene una larga historia de retrasos. Tesla presentó por primera vez el concepto de segunda generación en 2017 y originalmente esperaba comenzar las entregas pocos años después.
Elon Musk comenzó a hablar en 2018 de incorporar un paquete desarrollado con SpaceX que utilizaría pequeños propulsores para mejorar la aceleración, el frenado y el comportamiento del vehículo, llegando incluso a plantear entonces la posibilidad de que pudiera volar.
Casi nueve años después de aquella presentación inicial, Tesla mostró por primera vez un prototipo ejecutando públicamente esas maniobras.
Musk indicó que la producción está prevista para 2028, por lo que todavía faltan varios años para conocer qué características llegarán finalmente a los vehículos destinados a clientes.
Del espectáculo a las calles todavía hay distancia
Aunque la demostración mostró que el prototipo puede elevarse y maniobrar en el aire, existen interrogantes sobre la regulación, seguridad y utilidad práctica de un sistema de este tipo en vías públicas.
Especialmente la versión Rocket tendrá que enfrentar normativas que van más allá de las aplicables a un automóvil convencional debido a sus capacidades de propulsión y movimiento aéreo.
Por ahora, el denominado “Tesla volador” representa principalmente una demostración de hasta dónde la compañía pretende llevar la combinación entre la ingeniería automotriz y la tecnología aeroespacial de SpaceX.
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