La empresa tecnológica OpenAI reveló que desarticuló dos operaciones internacionales de influencia, originadas en Rusia e Irán, que utilizaron inteligencia artificial (IA) para producir y perfeccionar contenidos, ocultar la identidad de sus responsables y difundir mensajes geopolíticos mediante medios de comunicación y plataformas digitales.
Los hallazgos fueron publicados el 8 de octubre de 2026 en el informe Desarticular operaciones de «fachada» que usan IA, en el que la compañía explicó cómo ambas redes utilizaron ChatGPT junto con métodos tradicionales de manipulación informativa para construir identidades y organizaciones aparentemente legítimas.
Uno de los principales descubrimientos corresponde a una operación de origen iraní que utilizó siete identidades ficticias de periodistas para presentar artículos a medios digitales internacionales, mientras que una red de origen ruso aparentemente consiguió incorporar a investigadores latinoamericanos a una organización sin que estos conocieran a sus verdaderos responsables.
OpenAI señaló que ambas operaciones lograron introducir contenidos en medios de comunicación establecidos, en lugar de limitar su difusión a cuentas falsas en redes sociales.
Siete periodistas ficticios y casi cien artículos publicados
La operación iraní, denominada Bogus Bylines, utilizó ChatGPT para revisar artículos sobre el conflicto entre Estados Unidos e Irán, adaptar su redacción a las exigencias editoriales de diferentes medios y preparar correos electrónicos destinados a proponer su publicación.
Los operadores emplearon siete identidades periodísticas ficticias: Ervin B. Hoskins, Noah Lamington, Sophia Gonzalez, Michael Harrison, Ericka Feusier, Jenny Williams y Alice Johnson.
Según la investigación, estas identidades se presentaban como periodistas occidentales, principalmente estadounidenses, especializados en política internacional, derechos humanos y conflictos geopolíticos.
Algunas disponían de perfiles en plataformas como Facebook, Instagram, X, Medium y Threads para reforzar su apariencia de legitimidad.
Mediante investigaciones en fuentes abiertas, OpenAI identificó cerca de cien artículos publicados o redistribuidos con las firmas de la operación en aproximadamente una docena de medios digitales, principalmente dedicados a asuntos internacionales y acontecimientos de Medio Oriente.
El artículo más antiguo identificado por la compañía se publicó en julio de 2025, mientras que el más reciente apareció en octubre de 2026.
La empresa también detectó que los operadores utilizaron ChatGPT para generar comentarios en inglés y persa destinados a publicaciones en redes sociales, incluidos mensajes que respaldaban sus propios artículos.
Sin embargo, OpenAI indicó que estos comentarios consiguieron pocas interacciones y que los responsables de la operación utilizaron métodos cuestionables para exagerar su supuesto alcance.
Una operación rusa utilizó un centro de investigación en América Latina
La segunda operación, denominada Dark Clark, estuvo vinculada con cuentas de ChatGPT originadas en Rusia que desarrollaban actividades de influencia dirigidas a diferentes países latinoamericanos.
Según OpenAI, los responsables buscaban principalmente desacreditar a Ucrania e influir en debates políticos de la región, especialmente en Argentina y Bolivia.
La investigación identificó una supuesta plataforma académica denominada Centro de Investigación Social (SRC), que aparentemente operaba bajo el control de los responsables rusos mediante una identidad ficticia llamada Mia Clark.
Los informes internos examinados por OpenAI contenían referencias a contrataciones, despidos, salarios y proyectos de investigación, lo que llevó a la compañía a concluir que los operadores ejercían control sobre la organización.
La evidencia disponible sugiere que los trabajadores latinoamericanos vinculados al centro desconocían que prestaban servicios a una operación de origen ruso y desarrollaban sus investigaciones de buena fe.
La empresa identificó más de 60 artículos en el sitio web de la organización, la mayoría aparentemente originales.
Entre las prácticas documentadas también figuraron la elaboración de documentos falsos, la suplantación de comunicaciones institucionales y la producción de contenidos destinados a provocar controversias políticas.
En Perú, los operadores afirmaron haber utilizado una dirección de correo electrónico falsa para hacerse pasar por autoridades educativas y promover actividades relacionadas con Ucrania en centros escolares.
En Ecuador, la investigación identificó contenidos falsos que atribuían declaraciones a representantes diplomáticos y utilizaban elementos visuales de medios de comunicación legítimos para reforzar su credibilidad.
OpenAI encontró publicaciones y verificaciones independientes que coincidían con algunas de las actividades descritas en los informes internos, aunque advirtió que otras afirmaciones de los operadores no pudieron comprobarse.
La inteligencia artificial facilitó operaciones que ya existían
La investigación destacó que las campañas compartían características con operaciones de influencia desarrolladas antes de la popularización de la inteligencia artificial generativa.
En el caso ruso, ChatGPT fue utilizado principalmente para elaborar informes internos sobre las actividades de la organización, mientras que en la operación iraní sirvió para perfeccionar artículos, preparar propuestas editoriales y generar comentarios para redes sociales.
También se identificaron solicitudes para traducir textos y adaptar documentos a las expresiones lingüísticas y los estilos institucionales de distintos países.
OpenAI sostuvo que la inteligencia artificial puede proporcionar a estas operaciones mayor escala, eficiencia y capacidad de producción editorial, lo que facilita la construcción de organizaciones ficticias y la difusión de contenidos mediante intermediarios que desconocen el engaño.
La compañía informó que, desde principios de 2024, ha expuesto 30 operaciones encubiertas de influencia y observó que aquellas capaces de colocar contenidos en medios de comunicación establecidos suelen alcanzar una mayor difusión potencial.
OpenAI informó que suspendió las cuentas de ChatGPT relacionadas con ambas operaciones y compartió información sobre los casos con las autoridades correspondientes.
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