Desde hace 100 años tenemos la figura en nuestra ley, pero nunca pudimos votar por un candidato o candidata independiente en unas elecciones.
Cual regalo de navidad anticipado, el 13 de diciembre del 2024, el Tribunal Constitucional emitió la sentencia 788/2024 que convirtió en realidad el derecho a votar en las próximas elecciones por candidatos y candidatas independientes.
La pregunta es obligada, ¿por qué candidaturas independientes?
Veamos solo algunos cambios que veremos en nuestro sistema político, con la aplicación de esta figura:
1.Ahora sí. Podemos participar. Actualmente, la posibilidad de participar en política está secuestrada por unas organizaciones en las cuales prima el interés de un pequeño grupo sobre la matrícula general del mismo partido. Esto hace virtualmente imposible a los ciudadanos acceder a posiciones públicas a través de los partidos.
Ya no. Ahora los líderes comunitarios dejarán de ser los “busca votos” de los políticos tradicionales y podrán participar directamente de la política sin tener que participar en una contienda interna donde prima el dinero y la cercanía con la cúpula del partido.
Esto democratiza el acceso al poder y abre las puertas a personas capaces, buenas y con vocación que no les interesa ingresar a las filas de un partido.
Pero también es una ventaja para el elector. El menú de opciones se amplía y se incluyen figuras con propuestas fuera de los intereses y líneas partidarias.
Al final, como nos refiere Charles De Gaulle, la política es algo muy serio para dejarlo solo a los políticos.
2.Mas respeto al dinero público: Este año la JCE entregará 1620 millones de pesos de los cuales el PLD, PRM y FP recibirán 432 millones. Recordemos que la ley establece que se accede a los fondos públicos en proporción al desempeño que ha tenido la organización política en las elecciones.
La participación de los candidatos y candidatas independientes obligará a que el dinero público llegue a la gente que lo usa para sustentar una campaña basada en lo que le interesa a la gente que representaría el candidato, y no se quedaría en la “tesorería” de las organizaciones políticas a disposición de lo que decida su cúpula.
3.Salvamos la democracia de ahogarse: La abstención electoral ha llegado a niveles alarmantes. Las elecciones del 2024 registraron la mayor abstención en 62 años. La mitad de los dominicanos no se levantaron a votar por su Presidente. Esto unido a que una parte importante del voto se realizó por el descontento generalizado con la impunidad y la corrupción, deja una cuota de legitimidad muy baja a las actuales autoridades.
Esto no es un fenómeno atribuible al PRM, se trata de unos síntomas claros de desapego y hartazgo de la población, a la labor que hacen nuestros políticos.
Las candidaturas independientes son un tanque de oxigeno a una democracia que se ahoga. La oportunidad de llevar al espacio de decisión de nuestro presente y futuro, a personas que no responden a grupos de interés y que tiene una vocación de servicio y participación en los temas que nos preocupan e importan.
4.El momento de la mujer: Uno de los grandes desafíos de nuestra democracia es la participación de la mujer. Nuestra cultura política prioriza la participación de los hombres en las “grandes decisiones” y eso se refleja en la oferta electoral interna de los partidos, a pesar de los ingentes esfuerzos por la paridad.
Ya la mujer, sobre todo las lideresas comunitarias no tendrán que entrar a un partido a fajarse a codazos y papeletas con los hombres. Podrán presentar sus candidaturas independientes contando solo con el voto de su comunidad.
Con esto ganamos todos, necesitamos una política con mayor presencia de la mujer.
5. Se fortalecen los partidos. Los partidos políticos son esenciales para la democracia. La inmensa mayoría de los miembros de los partidos políticos son personas capaces y comprometidas con un mejor futuro. Lo que ha fallado es la élite política que los dirige.
Con las candidaturas independientes abrimos un espacio de libre competencia. Los partidos tendrán que mejorar su oferta y narrativa para conectar con mayor intensidad, que los candidatos independientes.
Los partidos dejarán de negociar espacios de poder porque la omisión en presentar candidatos potables los sacará de competencia. Solo quedarán las organizaciones políticas que sea capaces de presentar un producto social más potable que las opciones independientes.
En resumen, el Tribunal Constitucional nos propone permitir la participación libre de los ciudadanos y ciudadanas en las elecciones, sujeto a los mismos controles y el mismo requisito de apoyo popular que las organizaciones políticas. Con esto logramos abrir una mayor y mejor participación en política, cuidamos el dinero público, salvamos una democracia enferma, integramos a la mujer a las decisiones más importantes y de paso fortalecemos a nuestros partidos políticos-.
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