Juan Bolivar me pidió hacer una breve presentación de sus Memorias, Con las riendas tensas. Primero les debo un disclaimer, como dicen los angloparlantes. Somos amigos desde hace muchos años y en varias de nuestras caminatas tanto en el parque Mirador aquí o en el Retiro de Madrid, le pedí escribir sus Memorias.
Como lo dice muy bien nuestra amiga común Margarita Cordero en su prologo al libro de Juan Bolivar: Cómo hablar de las memorias de un amigo sin traicionar su confianza o caer en la apología?
Conocí a Juan Bolivar en el 1980, cuando él era director del periódico El Sol. Yo era un joven periodista de la Agence France Presse, la agencia noticiosa francesa. La UNESCO me había pedido hacer un estudio de factibilidad para la creación de una agencia noticiosa del Gran Caribe.
Como lo cuenta Juan Bolivar en sus Memorias (P 207), la UNESCO quería favorecer la emergencia de un nuevo orden informativo. En ese primer contacto con la Republica Dominicana, de dos días, conocí a Juan Bolivar, a Rafael Herrera el director del Listin Diario y algunos otros periodistas.
No les voy a resumir esas 638 paginas que leí de la primera a la ultima linea con mucho gusto. Me ayudaron a conocer mejor el amigo Juan Bolivar y la historia dominicana de las ultimas décadas. Me interesó sobre todo el recuento de los acontecimientos de los sesenta, de los setenta y de la primera mitad de los ochenta que no había vivido.
En cuanto a los acontecimientos posteriores a 1987, fecha de mi llegada a Santo Domingo, pude comprobar la veracidad de los hechos que había cubierto como corresponsal de medios internacionales, desde las crisis electorales de 1990 y 1994, la explosión de la bomba Baninter, el genocidio civil provocado por la sentencia 168-13 del tribunal constitucional, el escándalo Odebrecht o la Marcha verde para citar algunos de los mas significativos.
Empezare por lo que aprendi sobre Juan Bolivar el ser humano antes de tocar las otras facetas, el periodista, el activista de la sociedad civil y el diplomático.
Los recuerdos de su niñez en los bateyes del Este, marcados por la pobreza extrema, ayudan a entender la sensibilidad humana, social y política que marco su vida. Hasta el día de hoy, soy testigo que Juan Bolivar no renuncio a su lucha contra las discriminaciones, el racismo, la xenofobia y las injusticias.
Antes de leer sus Memorias, y a pesar de múltiples conversaciones, no me daba cuenta hasta que punto la religión cristiana había marcado su vida. Sabia que había sido monaguillo y que había tenido vocación al sacerdocio.
Ignoraba que su compromiso con el periodismo, la defensa de la democracia y la justicia social era para el una misión profética y un compromiso testimonial cristiano.
Juan Bolivar menciona la influencia de Mike Colonesse que conoció en Washington, un sacerdote muy comprometido con la teología de la liberación.
Habla con franqueza de sus temores de niño y de su timidez, sobre todo con las mujeres, para no caer en pecado mortal, como el escribe. Confiesa que a los 27 años apenas había conocido un amor platónico.
Con la ayuda de la psicoanálisis pudo superar el sentimiento de culpa de su educación judeocristiana y vivir amores completos con Isis Duarte, una amiga querida que tuve el privilegio de conocer y con Adita Wiscovitch, otra amiga querida con quien fundo su familia.
Al filo del tiempo Juan Bolivar se convirtió en un hombre feminista, promoviendo las mujeres en los espacios periodísticos y de la sociedad civil, al punto que en sus Memorias, cambia el nombre de su programa de televisión estelar de Uno mas Uno a Uno mas Una.
Se conoce mejor el Juan Bolivar periodista. Desde la famosa rueda de prensa de julio 1968 que propulso el joven reportero recién llegado de Mexico al estrellato frente a un Balaguer iracundo que le acuso de hacer une pregunta capciosa.
Cuenta la famosa entrevista al « guerrillero sin montaña » Toribio Peña Jaquez después del desembarco de Francisco Caamaño en Playa Caracoles en febrero 1972. Nos dice que fue la entrevista mas angustiosa de su vida en los años mas sangrientos de la represión balaguerista,
La bomba que destruyo su carro, los asesinatos de sus colegas Gregorio Garcia Castro, Goyito y Orlando Martinez. No era fácil ser periodista durante los 12 años de Balaguer.
Periodista, director de varios medios, Juan Bolivar dedico mucho tiempo y energía a la lucha por la profesionalización del periodismo dominicano. La crónica de esa larga batalla ocupa dos capítulos del libro.
El retrato de los principales protagonistas de la vida política dominicana de los últimos sesenta años es otro aporte de esas Memorias. Observador y protagonista, a veces hasta consejero, Juan Bolivar no esconde sus preferencias.
El mas malo de la película es Balaguer a su juicio. Cito : « La responsabilidad de Joaquin Balaguer en los atrasos dominicanos nunca ha sido suficientemente ponderada. Por el contrario, perredeistas y peledeistas, ambos sectores víctimas de sus maquinaciones, llegaron al extremo de declararlo padre de la democracia dominicana », lamenta Juan Bolivar.
También deplora la intolerancia de Juan Bosch y su rechazo del acuerdo que proponía Peña Gomez en 1990. Descubrí facetas de Antonio Guzman y de Jorge Blanco que no conocía. Tanto en el plano humano como en la agudeza política, el que sale mejor parado es José Francisco Peña Gomez. A pesar de las campañas rastreras y racistas que sufrió.
Juan Bolivar no esconde su relación compleja con Leonel Fernandez. Joven abogado, el futuro presidente ayudo la lucha de los periodistas para profesionalizarse. Los vínculos amistosos no resistieron a su elección gracias al apoyo de Balaguer y de Vincho Castillo, al clientelismo y a la corrupción.
Juan Bolivar tampoco esconde el apoyo que dio a Luis Abinader al crear la coalición democrática por el cambio.
El Juan Bolivar activista de la sociedad civil nos cuenta en detalle su papel en la creación de Participación ciudadana y su lucha contra la corrupción y la impunidad.
Al terminar la lectura de esas Memorias, busqué los Lineamientos para la regeneración nacional que presento Juan Bolivar poco antes de la primera elección de Luis Abinader. Y me puse a pensar: que paso con el pacto fiscal, que paso con las tres causales? Porque la reforma policial no ha reducido los intercambios de disparos? Porque la política antiinmigrante es cada vez mas cercana a los extremos xenófobos de los grupos ultranacionalistas, como escribe Juan Bolivar?
En sus Memorias, los amigos de Juan Bolivar no mueren. Se van al infinito. Ademas de periodista, de activista de los derechos humanos, de diplomático, Juan Bolivar es poeta y se nota en su libro.
Para terminar, les dejo una reflexión que le comuniqué cuando me llamo para pedirme de presentar su libro. Le dije que merece una difusión masiva, sobre todo hacia la juventud.
Lamentablemente los jóvenes leen cada vez menos, ver los resultados Pisa y las redes sociales. Un volumen de casi 700 paginas impresiona. Tal vez se podría pensar en otros formatos. ¿Podcast? Comic? ¿Historieta? Guardando por supuesto la quintaesencia de esas Memorias.
Gracias
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