El 25 de enero ha terminado la Feria Internacional de Turismo (Fitur 2026), celebrada en Madrid, capital de España, con México como socio principal, y ha resultado perfecta, de acuerdo al consenso mediático construido por un tropel de periodistas, “influencers” y otros que asistieron desde República Dominicana. Al menos, es la lectura a partir de los relatos.

Pese a que durante cinco días de jornadas concentró 10,500 empresas expositoras, 155,000 profesionales, 967 expositores titulares representantes de 161 países, 256,000 visitantes y beneficios por 505 millones de euros, para la mayoría de los ojos periodísticos locales en el país europeo no hubo elementos anecdóticos, el frío fue una brisita insignificante, nada de triturar los huesos; en un cuarto de millón de personas, nadie rompió la normalidad, todo fue a pedir de boca; el stand dominicano fue una maravilla, la novedad de la casita de arquitectura vernácula estuvo “fuera de serie, muy bonita, genial”, sin más detalles. Ninguna crónica describió el ambiente. Ningún reportaje explicó a Fitur.

Las notas oficiales secas (Gobierno y bancos) cumplieron su cometido: estandarizar el discurso en torno al éxito económico para el turismo dominicano.

Las miradas críticas que incomodan, pero construyen, en general estuvieron ausentes.

Las cifras sobre llegadas de turistas van bien, pero la geopolítica y la geoeconomía registran cambios brutales. Mejor prepararse para lo peor y barajar alternativas porque “el que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan”.

El turismo no solo depende de nuestra planificación; variables externas lo determinan, es muy vulnerable. Se necesitan turistas para que haya turismo.

El Ministerio de Turismo (Mitur) destacó sus logros. Poco más de US$ 13,000 millones convenidos con tres bancos nuestros, Reservas, Popular, BHD, para inversiones en el sector, para más hoteles. Los nuevos destinos (Miches, Punta Bergantín y Pedernales) estuvieron como prioridad gubernamental en la agenda.

El Fideicomiso Pro Pedernales formalizó el anuncio sobre la entrada al proyecto de desarrollo turístico en Cabo Rojo, Pedernales, del socio estratégico del Estado Consorcio Cabo Rojo/Grupo Puntacana, más el respaldo del Banco Popular y Banreservas, para la gestión de la administración.

En Cabo Rojo, 23 kilómetros al sureste del municipio capital de la fronteriza provincia Pedernales, el Gobierno ha construido la infraestructura hidrosanitaria (acueducto, alcantarillado pluvia y sanitario, planta de tratamiento), convirtió el viejo muelle de embarque de bauxita (1957) en puerto turístico; construyó vías de acceso, subestación eléctrica interconectada al sistema nacional y ha avanzado  en la construcción de los primeros tres que serán administrados por las cadenas internacionales Iberostar (española) y Hyatt (EUA).

Y a 20 minutos de allí, en coche, en el paraje Tres Charcos, municipio Oviedo, avanza la construcción del aeropuerto internacional a cargo de la empresa española Acciona.

Ha habido voluntad presidencial y seguimiento. Todas las obras se iniciaron a meses de la toma de posesión del presidente Luis Abinader tras ganar las elecciones de mayo de 2020.

Halló el terreno despejado con la recuperación de la parcela estatal con vocación turística 215-A (362 millones de metros cuadrados) robada en los años 90 del siglo pasado, mediante un proceso judicial (Caso Bahía de las Águilas), que comenzó en 1997 en la gestión gubernamental de Leonel Fernández y coronó en 2018 en el gobierno de Danilo Medina, que, seguido, informó que “ha llegado la hora del sur” y anunció la modernización de la zona. La litis mantuvo a distancia a potenciales inversores.

SANTIAGO ALERTA

En los municipios de la provincia (Pedernales y Oviedo) otra historia se pinta. El desequilibrio en cuanto a ejecución de obras es abismal. Una contradicción si de turismo sostenible se trata.

En el litoral de la playa local construyen el frente marino harto reclamado, cuyo diseño original es factura de la gestión del gobierno de Danilo Medina (2012-2020).

Con la instalación de la subestación eléctrica a la entrada de Pedernales y otra en Cabo Rojo, han concretado la interconexión al sistema eléctrico nacional, dejada a término por las anteriores autoridades con instalación de una línea de 138 kilovatios más una fibra óptica para Internet, desde el distrito municipal Juancho (61.33 kilómetros).

La Empresa Eléctrica Dominicana (ETED) anunció el reinicio de la obra el sábado 21 de noviembre de 2020, paralizada -conforme al administrador de entonces Martín Robles- por el impacto de la pandemia de covid-19.

Durante décadas, el municipio Pedernales, diferente al resto del país, gozó de un servicio eléctrico permanente a partir de un generador particular, hasta que comenzaron   los apagones que Edesur y Ege-Haina atribuyeron a la demanda de servicios, pero la población considera que obedecen a ineficiencia y a una estrategia para sacar los generadores individuales y llevárselos.

El talón de Aquiles de la gestión de Abinader (segundo año del cuatrienio) es, hasta ahora, el vaivén con la construcción de la carretera Barahona-Pedernales (124 kilómetros), única vía de acceso a la provincia suroestana contigua a la caótica República de Haití.

Aunque la terminación del tramo Enriquillo-Pedernales (74 kilómetros) fue anunciado para el primer cuatrienio gubernamental (2024), a la fecha no se le ve final. El tramo Barahona-Enriquillo (49 kilómetros) hace rato que pasó la década en reconstrucción anárquica.

En todo el recorrido de la vía, la intervención de ingeniería es intermitente; cuando terminan de rellenar un lado, el anterior se ha llenado de matojos. Y nada de señales de advertencia. Una tortura insufrible para los usuarios que poco importa a las autoridades, según su acentuada indiferencia ante los reclamos.

No hay proyectos de viviendas en curso, pese al déficit y a la veloz arrabalización de la periferia. El centro cultural, un sueño colectivo, pero ni siquiera lo han diseñado.

La academia y la banda de música, huérfanas de apoyo, pese a que el ministro de Cultura, Robertico Salcedo, viajó hasta allá y prometió maravillas. Ningún resultado.

En cuanto a deportes, desalienta ver el abandono de los estadios de béisbol y softball en los corazones de los municipios.

Y en las lomas, en Sierra de Baoruco, peor. La Asociación de Mencieros Ausentes, de la comunidad agrícola Mencía, distrito municipal José Francisco Peña Gómez, desde los años 50 con descendencia de los Corona nativos de San José de las Matas, Santiago (Sajoma), reclama al ministro de Deportes, Kelvin Cruz, que disponga la remodelación del play, porque allí no solo se juega béisbol, sino que es centro para las actividades de la comunidad.

Aunque el Gobierno desarrolla un plausible proceso de formación técnica entre jóvenes de cara al proyecto turístico, hay quejas a granel sobre la asignación de los empleos en “Port Cabo Rojo” y la asignación de los locales a foráneos. Igual que resuenan las quejas sobre la escasa cantidad de cruceristas que bajan al pueblo cada vez que arriba un crucero con hasta 6000 cruceristas (media de 300).

Pedernales, entretanto, sufre ya un desorden mayúsculo con el ordenamiento territorial, pese a la buena idea del Plan de Ordenamiento Turístico Territorial (Zona urbana) impulsado por Mitur.

Una irracional “airbinbización” crece sin control. Negocios de bebidas, restaurantes y tarantintes nublan el municipio principal. El tráfico de vehículos apunta al caos, la droga y la prostitución ganan terreno. Todo se encarece. Los fenómenos indeseables de la turistificación y la gentrificación están en pie. Sobre pendiente resbalosa sobrevive la promesa de turismo sostenible. Los lamentos están por venir.

El magnate de Santiago, Manuel Estrella, presidente del Grupo Estrella y del consejo de administración del grupo de comunicación Multimedios del Caribe (CDN/periódico El Caribe, fue contundente en Fitur, aunque la declaración obtuvo poco eco mediático.

En el radiotelevisado Sol de la Mañana, el empresario destacó el creciente desarrollo turístico en la provincia mediterránea, pero advirtió sobre los riesgos de caos en la ciudad y reclamó al alcalde de su municipio, Ulises Rodríguez, que se plantee ya un plan de ordenamiento territorial.

Como se trata del influyente Manuel Estrella y de la provincia Santiago, la segunda capital del país, que representa el 14% del Producto Interior Bruto, tal vez haya al menos una reacción.

Tony Pérez

Periodista

Periodista y locutor, catedrático de comunicación. Fue director y locutor de Radio Mil Informando y de Noticiario Popular.

Ver más