El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, reveló que le expresó directamente por vía telefónica al presidente Donald Trump su rechazo al ataque militar que muy pocas horas antes ordenó en Venezuela, pero indirectamente suman centenares los líderes estadounidenses y pocos los que avalan tal decisión.
Mamdani señaló que dejó claro en la llamada su desacuerdo con "la violación de la ley federal e internacional", porque. según el lider progresista, la conversación entre ambos fue "franca y directa".
El socialista musulmán que asumió el pasado jueves como alcalde de la Gran Manzana, dijo también que la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, es un "acto de guerra".
Advirtió de que esta "operación unilateral para cambiar el régimen venezolano" no solo afecta a terceros países, sino que también tiene repercusiones directas en la ciudad.
"Atacar unilateralmente a una nación soberana es un acto de guerra y una violación del derecho federal e internacional. Este flagrante intento de cambio de régimen no solo afecta a quienes están en el extranjero, sino que impacta directamente a los neoyorquinos, incluidos decenas de miles de venezolanos que llaman a esta ciudad su hogar", afirmó el alcalde.
Pocos dudan de que Maduro es antidemocrático y represivo, desestabilizador en el hemisferio occidental, responsable en más de una década de asesinatos, torturas, violencia sexual y detenciones arbitrarias por parte de sus agentes contra sus oponentes políticos.
Asimismo, que se robó las elecciones presidenciales de Venezuela el año pasado, responsable de corrupción que alim entan las perturbaciones económicas y políticas en toda la región, instigador del éxodo de casi ocho millones de venezolanos, pero si existe una lección primordial de las relaciones internacionales estadounidenses del siglo pasado es que intentar derrocar incluso al régimen más deplorable puede empeorar las cosas.
Trump recrea la ruta 'monreísta' de hace 200 años. Principalmente es visto como un líder en busca de un orden mundial donde la fuerza se normaliza y la ley se convierte en arma, lo que no puede reducirse a una disyuntiva entre condena y apoyo, y así lo expresan, por ejemplo, las siguienets voces, minoritarias en el caso de secundar lo ya hecho.
Congresista dominicano Adriano Espaillat
Si bien me opongo firmemente al régimen ilegítimo de Maduro, la acción militar del presidente Trump constituyó una grave violación constitucional.
La Constitución de los Estados Unidos otorga explícitamente al Congreso la autoridad para declarar la guerra y aprobar acciones militares contra una nación soberana.
Reafirmo mi postura de que el Congreso debe estar plenamente informado antes de que Estados Unidos participe en hostilidades contra otra nación. Insto a que se brinde una sesión informativa inmediata y completa a los miembros del Congreso sobre los acontecimientos en curso en Venezuela y las consiguientes consecuencias a largo plazo en la región.
La exvicepresidenta y candidata presidencial Kamala Harris
Lo hecho por Trump en Venezuela no hace a Estados Unidos más seguro, más fuerte ni más asequible. Representa un grave riesgo político, militar y económico. Que Maduro sea un dictador brutal e ilegítimo no cambia el hecho de que esta acción fue ilegal e imprudente. Ya hemos visto esta película antes.
Por más dictador brutal e ilegítimo, no se justifica una intervención militar. Guerras por un cambio de régimen o por el petróleo que se venden como fuerza, pero se convierten en caos, y las familias estadounidenses pagan el precio.
El argumento de que la operación estadounidense está vinculada a la lucha contra el narcotráfico o la defensa de la democracia es falso. No se trata de drogas ni de democracia. Se trata de petróleo y del deseo de Donald Trump de erigirse en el dictador regional.
Indulta a narcotraficantes convictos, mientras margina a la oposición venezolana legítima y busca acuerdos con figuras cercanas al chavismo. Trump pone en peligro a las tropas estadounidenses, compromete miles de millones de dólares del erario público y desestabiliza una región entera, sin presentar una base legal clara ni un plan de salida.
La expresidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi
Resulta hipócrita la acusación contra Maduro después de que Trump indultara al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández el año pasado tras su condena por cargos de drogas.
Si el presidente basa sus acciones en cargos de narcotráfico, es completamente hipócrita a la luz de su reciente indulto al expresidente hondureño, responsable de traer más de 400 toneladas de cocaína a Estados Unidos para "meterles la droga por las narices a los gringos’”, escribió Pelosi.
El Congreso debe ser informado sobre los ataques, así como sobre los planes para un cambio de régimen en Venezuela, los objetivos y el alcance de esta operación, y cómo la Administración pretende prevenir mayores consecuencias regionales.
Venezuela está gobernada por un régimen ilegítimo, pero la Administración no ha demostrado que existiera una amenaza urgente a la seguridad nacional de Estados Unidos que justificara el uso de la fuerza militar estadounidense.
Trump no buscó la aprobación del Congreso antes de lanzar la operación. Más bien sus intenciones son abolir efectivamente el Congreso, y ese patrón continúa hoy con su flagrante desprecio por los poderes de guerra del Artículo Uno del Congreso, que son esenciales para nuestro sistema constitucional de controles y equilibrios.
Senador Bernie Sanders
El mandatario republicano actúa fuera de los límites del poder presidencial. El presidente Trump no tiene la autoridad constitucional para atacar a otro país.
Cuando el 60% de los estadounidenses viven al día, debería centrarse en las crisis internas y poner fin a su aventurerismo militar ilegal y dejar de intentar ‘gobernar’ Venezuela para las grandes petroleras.
La intervención militar en territorio venezolano es acto de guerra no autorizado. La Constitución estadounidense otorga al Congreso —y no al presidente— la potestad de declarar la guerra o autorizar operaciones militares ofensivas en el extranjero. Trump ha cruzado una línea peligrosa. No puede actuar como si tuviera carta blanca para iniciar guerras sin rendir cuentas al pueblo estadounidense.
Cuestiono los motivos detrás de la intervención; es una ofensiva que responde más a intereses económicos que a objetivos democráticos. Trump está tratando de ‘dirigir’ Venezuela para las grandes petroleras. Es un patrón que hemos visto antes en la historia de Estados Unidos.
Gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul
Nueva York alberga una vibrante comunidad venezolana. Acompaño a las familias, tanto aquí como en el extranjero, en su esperanza de un futuro mejor y más estable.
Si bien no existen amenazas creíbles para Nueva York en este momento, la Policía Estatal se está coordinando con nuestros aliados en las fuerzas del orden para monitorear la situación y garantizar la seguridad de los neoyorquinos.
Senador Chuck Schumer
La idea de que Trump planee ahora gobernar Venezuela debería infundir temor en todos los estadounidenses. El pueblo estadounidense ya ha vivido esto y ha pagado un precio devastador.
Congresista Hakeem Jeffries
Nicolás Maduro es un dictador criminal y autoritario que ha oprimido al pueblo venezolano durante años. No es el jefe legítimo del gobierno. Sin duda, el estado de derecho y la democracia se han desmoronado en Venezuela, y el pueblo de ese país merece algo mejor. Donald Trump tiene la responsabilidad constitucional de cumplir la ley y proteger las normas democráticas en Estados Unidos. Eso es lo que exige la idea de "América Primero".
Pero, el gobierno de Trump no ha solicitado la autorización del Congreso para el uso de la fuerza militar ni ha notificado adecuadamente al Congreso con antelación sobre la operación en Venezuela. Promover la seguridad y la estabilidad en una región requiere más que solo la fuerza militar, como dolorosamente descubrimos en Irak y Afganistán.
Congresista Alexandria Ocasio-Cortez
No se trata de drogas. Si lo fuera, Trump no habría indultado a uno de los mayores narcotraficantes del mundo el mes pasado. Se trata de petróleo y un cambio de régimen. Y necesitan un juicio ahora para fingir que no es así. Sobre todo para distraer la atención de Epstein y del desorbitado aumento de los costos de la atención médica.
Senadora Kirsten Gillibrand
Nicolás Maduro fue un dictador violento que abusó de su poder, de su pueblo, y se negó a aceptar los resultados de las elecciones. Nadie discute que debe rendir cuentas por sus crímenes, pero la Constitución y el derecho internacional no son opcionales.
El gobierno debe justificar estas acciones ante mis colegas del Comité de las Fuerzas Armadas del Senado y explicar al pueblo estadounidense cómo este fue un acto de guerra justificado contra un país extranjero.
Congresista Mike Lawler
Con la decisión de capturar a Nicolás Maduro, narcoterrorista responsable de la muerte de miles de estadounidenses, el presidente Trump ha cambiado el curso de la historia y ha hecho de Estados Unidos un país más seguro. Durante años, el flujo letal de drogas hacia nuestro país se ha permitido sin trabas.
En un año, el presidente Trump ha hecho más para detenerlo al declarar a los cárteles narcoterroristas y atacar barcos que transportaban estas drogas mortales a Estados Unidos, lo que culminó con el arresto de Maduro.
Congresista Yvette Clarke
El gobierno de Trump lanzó un ataque militar a gran escala contra una nación soberana y secuestró a su presidente en funciones, sin la aprobación del Congreso y sin considerar las consecuencias que sus acciones ilegales podrían traer.
Este acto de agresión es inconstitucional, antiestadounidense y una amenaza directa a nuestra democracia. No podemos permanecer en silencio mientras se ignora el estado de derecho.
Congresista Nicole Malliotakis
Nicolás Maduro ha sido capturado por las fuerzas estadounidenses y llevado a Nueva York para enfrentar cargos de narcoterrorismo y narcotráfico.
Esta acción audaz y decisiva de la Administración Trump representa una gran victoria para la seguridad y la justicia estadounidenses. Maduro, el gobernante ilegítimo de Venezuela, empoderó a pandillas violentas y cárteles de la droga, causando la muerte de innumerables estadounidenses, y se alió con regímenes hostiles en Rusia, China, Irán y Cuba, amenazando nuestra seguridad nacional y la estabilidad del hemisferio occidental.
Congresista Dan Goldman
La operación unilateral de Trump fue un acto de guerra ilegal sin la autorización del Congreso. Maduro es un dictador brutal que ha oprimido al pueblo venezolano, pero nuestra Constitución no se doblega ante las malas personas.
Si el Congreso quiere sobrevivir como institución, la mayoría republicana debe unirse a nosotros para ejercer nuestro poder y exigir responsabilidades a esta administración por esta flagrante violación de la Constitución.
Representante Ritchie Torres
La Constitución de los Estados Unidos confiere al Congreso el poder de declarar la guerra. Ninguna persona tiene la autoridad para comprometer a la nación en una guerra de cambio de régimen sin la autorización del Congreso. El poder no puede reemplazar los principios. Tampoco el fin justifica los medios.
En una república constitucional, el estado de derecho debe prevalecer sobre un acto de fuerza militar bruta. La historia nos advierte que las guerras de cambio de régimen, incluso cuando están bien intencionadas, pueden desencadenar consecuencias imprevistas que producen más inestabilidad de la que previenen.
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