Siendo las 4 PM dominicana de este martes, apenas cuatro horas separan al mundo del vencimiento del ultimátum que el presidente de EEUU, Donald Trump, fijó a Irán para reabrir el estrecho de Ormuz.
El plazo expira a las 8 PM (20:00 hora del este de Washington, 00:00 GMT del miércoles), pero el patrón de ultimátum que cambian de día y hora, en una esperanzadora ola de extensiones sucesivas que ha marcado las más de cinco semanas de guerra, alimenta la expectativa de que el inquilino de la Casa Blanca conceda una nueva prórroga antes que desatar "el infierno", la «demolición completa» que ha prometido.
Trump ha amenazado con destruir todos los puentes, carreteras y centrales eléctricas de Irán en un ataque de cuatro horas si Teherán no acepta un acuerdo que incluya la libre navegación por el golfo Pérsico.
«El país entero puede ser eliminado en una noche, y esa noche podría ser esta noche», advirtió Trump ayer en una conferencia de prensa en la Casa Blanca.
Este es solo el último de una serie de plazos que el presidente republicano ha corrido silenciosamente desde el 21 de marzo, sin que la Casa Blanca haya explicado los motivos.
Canadá pide respeto al derecho internacional
Como ya lo hizo la ONU a pocas horas de que expire el nuevo ultimátum, el primer ministro canadiense, Mark Carney, pidió este martes que se respete el derecho internacional y que la infraestructura civil y los civiles no sean atacados.
«Canadá espera que todas las partes en este conflicto, y en cualquier conflicto, respeten el derecho internacional y las normas de enfrentamiento. Y eso significa no atacar, desde luego, a civiles ni a infraestructuras civiles, y urgimos a todas las partes en esta guerra a cumplir con esas responsabilidades. Es un punto que hemos planteado tanto en público como en privado», declaró.
Carney también señaló que se están produciendo negociaciones entre EEUU e Irán y que las declaraciones públicas y privadas no siempre están sincronizadas, pero reafirmó que, sea cual sea el resultado de las negociaciones, «esas responsabilidades internacionales, esas responsabilidades humanitarias, se mantienen para todas las partes durante todo ese período».
Irán rechaza el alto el fuego y presenta un contraplan de diez puntos
Teherán rechazó formalmente el plan de paz estadounidense de quince puntos y respondió la víspera con un documento propio de diez exigencias, transmitido a Washington a través de Pakistán, que Trump ya calificó de insuficiente.
El plan iraní incluye entre sus diez puntos el fin de los conflictos regionales, el tránsito seguro por el estrecho de Ormuz, la reconstrucción de las zonas afectadas por la guerra y el levantamiento de las sanciones internacionales.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, calificó la propuesta estadounidense de «excesivamente exigente e irrazonable». Trump, por su parte, reconoció que la contrapropuesta iraní era «significativa», pero la descartó como «no suficientemente buena».
Mercados en vilo y señales contradictorias
Los precios del petróleo y las bolsas oscilaron este lunes ante las señales contradictorias de la Casa Blanca. Eso, porque Trump alternó sus amenazas de «demolición completa» con afirmaciones de que los líderes iraníes negociaban «de buena fe» y que existía «una buena posibilidad» de un acuerdo.
Esta ambigüedad obligó a los inversores a posicionarse para escenarios radicalmente opuestos, dominados, no obstante, por una incertidumbre reflejada en los mercados energéticos.
Irán desafía el plazo y el Ejército descarta ceder
El Ejército iraní desestimó lo que calificó de «retórica arrogante y amenazas sin fundamento» y aseguró que no detendrá sus operaciones contra las fuerzas estadounidenses e israelíes.
El general Alí Abdolahí Aliabadí, del Cuartel General Central «Jatam al Anbiá», describió el último ultimátum como «una acción desesperada, nerviosa, desequilibrada y estúpida».
Trump, coinciden en destacar los analistas, ha modificado sus plazos en ocasiones anteriores, lo que deja abierta la posibilidad de una nueva prórroga, poer a la par advierten que el tono que usó en la conferencia de prensa del lunes fue el más agresivo contra Irán hasta la fecha.
Cadenas humanas rodean centrales eléctricas en Irán
Mientras el reloj avanza hacia las 8 PM (medianoche GMT), la respuesta en las calles iraníes tomó una dimensión inédita.
Grupos de ciudadanos formaron cadenas humanas este martes para proteger las centrales eléctricas del país, en respuesta directa a las amenazas de Trump contra la infraestructura energética.
Tras una campaña en línea y mediante mensajes de texto para inscribirse en las cadenas humanas en todo el territorio, las autoridades iraníes afirmaron que más de 14 millones de personas se habían sumado.
No fue posible verificar de inmediato esa cifra ni cuántas personas estaban participando efectivamente, aunque las primeras imágenes mostraban a decenas de personas en cada punto.
La agencia de noticias estatal IRNA mostró a personas formando una cadena humana «en apoyo de las centrales eléctricas» en la ciudad sureña de Bushehr, donde se encuentra una central nuclear.
La televisión estatal y la agencia Mehr difundieron imágenes de decenas de personas frente a la principal central eléctrica de la ciudad norteña de Tabriz, así como en una planta de Mashhad.
Con los ataques de EEUU e Israel dirigidos también contra puentes, una multitud se concentró en el principal puente sobre el río en la ciudad de Ahvaz, informó Mehr.
Si bien la guerra de más de cinco semanas ha acabado con todo un escalón de la dirigencia iraní, los ataques contra plantas energéticas supondrían una escalada importante.
El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf —considerado por algunos como el número uno de facto del país tras el asesinato del líder supremo Alí Jamenei al inicio de la guerra—, publicó una captura de pantalla de lo que supuestamente era el sistema de registro para las cadenas humanas. Al afirmar que había añadido su nombre a la lista, escribió: «Mohamad Baqer Qalibaf está dispuesto a sacrificar su vida por Irán».
La palabra persa para «autosacrificio» —yanfadá— se convirtió en tendencia en las redes sociales. «Más de 14 millones de orgullosos iraníes se han registrado hasta ahora para sacrificar sus vidas para defender a Irán. Yo también he estado, estoy y seguiré estando dispuesto a dar mi vida por Irán», escribió en X el presidente Masud Pezeshkian.
Plazos, demoras, repetición: ¿otra prórroga a la vista?
Pese a que Trump aseguró el lunes que el plazo del martes es «definitivo» y que ya le ha dado a Irán «suficientes extensiones», se insiste en que el historial de la guerra sugiere lo contrario.
Las negociaciones continúan con mediadores de Egipto, Pakistán y Turquía intentando cerrar un alto el fuego, lo que abre la puerta a una nueva extensión si las conversaciones muestran algún avance.
Pakistán, que ha trasladado a EEUU la oferta de Irán, presentó una propia que propone un alto el fuego inmediato seguido de negociaciones de entre 15 y 20 días. Este es un esquema que por su propia naturaleza requeriría postergar cualquier acción militar masiva.
Un alto funcionario iraní afirmó que Teherán «no aceptará plazos» mientras revisa la propuesta de Pakistán, y añadió que estimaba que Washington no estaba dispuesto a garantizar un cese permanente de las hostilidades.
Trump ha emitido múltiples ultimátums «definitivos» —primero dio 48 horas, luego pausó posibles ataques para permitir lo que describió como conversaciones «productivas» y después extendió la ventana en repetidas ocasiones—, por lo que la pregunta que se hace el planeta ya no es qué pasará si se cumple el plazo, sino cuánto le queda al ultimátum para ser extendido.
En ese contexto, la expectativa predominante entre analistas y corresponsales de las principales agencias es que, si las negociaciones indirectas a través de Pakistán siguen activas esta noche, Trump opte por conceder una nueva prórroga antes que desatar la «demolición completa» que prometió.
(Con informaciones de EFE, AFP, BBC y Europa Press)
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