El Gobierno presentó un paquete de medidas económicas y tributarias con el que busca impulsar la inversión, aliviar cargas a pequeñas empresas y trabajadores, combatir la evasión fiscal y obtener entre RD$ 60,000 millones y RD$ 70,000 millones adicionales para enfrentar el impacto de la crisis internacional.
La propuesta combina incentivos para la producción y la inversión con aumentos de impuestos dirigidos principalmente a grandes empresas, actividades específicas y contribuyentes de altos ingresos.
¿Quiénes se benefician?
Entre los principales beneficiarios figuran las micro, pequeñas y medianas empresas.
El proyecto elimina los anticipos del Impuesto Sobre la Renta (ISR) para las microempresas y simplifica el esquema para las pequeñas empresas, que pasarían de realizar 12 pagos al año a solo tres. También elimina por ley los anticipos y el impuesto a los activos para el sector agropecuario.
Asimismo, las empresas podrán deducir el 100 % de las inversiones realizadas en maquinarias y equipos nuevos durante 2026, mientras que a partir de 2027 se implementará un régimen de depreciación acelerada para estimular nuevas inversiones.
Los exportadores también recibirían el reembolso de los impuestos selectivos aplicados a combustibles y seguros, un mecanismo similar al que actualmente opera con el ITBIS.
La iniciativa contempla además la eliminación gradual de gravámenes considerados obsoletos, entre ellos impuestos sobre hipotecas, constitución de compañías y seguros de vida.
Beneficios para la clase media
El Gobierno también propone medidas dirigidas a trabajadores y familias de ingresos medios.
Entre ellas figura el aumento de la deducción por gastos educativos del 25 % al 30 %, porcentaje que subiría al 50 % en el caso de centros especializados para estudiantes con discapacidad.
Además, se actualizarían por inflación el mínimo exento y las escalas del Impuesto Sobre la Renta para personas físicas, que no han sido ajustadas en aproximadamente una década.
La propuesta elevaría el ingreso libre de impuestos de RD$ 34,685 a RD$ 39,900 mensuales, con el argumento de compensar el aumento del costo de la vida.
¿Quiénes pagarían más?
El grueso de la carga tributaria recaería sobre grandes empresas y determinados sectores económicos.
La medida de mayor impacto es el aumento temporal de la tasa del ISR empresarial del 27 % al 30 % durante tres años para los grandes contribuyentes.
El proyecto también plantea elevar el impuesto sobre cheques y transferencias electrónicas a tres por mil, gravar los cigarrillos electrónicos y vapeadores, aumentar la tributación de casinos y juegos de azar y elevar el impuesto de salida del país entre US$ 10 y US$ 20.
Asimismo, las rentas financieras obtenidas en el exterior por personas físicas quedarían sujetas a una retención del 10 %, equiparando su tratamiento al de intereses y dividendos.
Combate a la evasión
Otra parte importante de la propuesta está orientada a reducir la evasión y la informalidad.
Entre las medidas figura la aplicación de mecanismos de percepción del ITBIS a importaciones realizadas por contribuyentes informales, mayores retenciones de ISR para sectores considerados difíciles de fiscalizar y nuevas herramientas de trazabilidad para bebidas alcohólicas, cigarrillos y combustibles.
El proyecto también otorgaría al Ministerio de Hacienda y a la Presidencia capacidad de veto sobre la clasificación de beneficiarios de determinadas leyes de incentivos fiscales, con el objetivo declarado de evitar abusos.
Amnistía y modernización tributaria
El plan contempla además una amnistía para deudas tributarias acumuladas y una ampliación del Régimen Simplificado de Tributación (RST) para incluir a medianos contribuyentes.
También moderniza el impuesto sucesoral y de donaciones, vigente desde 1950, elevando los montos exentos y reduciendo del 25 % al 3 % el impuesto aplicable a transmisiones patrimoniales entre padres e hijos realizadas en vida.
Lo que busca el Gobierno
Las autoridades sostienen que el paquete persigue un doble objetivo: estimular el crecimiento económico y fortalecer las finanzas públicas sin recurrir a una reforma tributaria tradicional.
Según el documento oficial, la propuesta evita aumentar el ITBIS, no modifica los impuestos sobre combustibles, alcoholes, telecomunicaciones ni seguros, no afecta a las mipymes con el incremento del ISR empresarial y elimina o reduce algunos gravámenes existentes.
El Gobierno considera que estas medidas permitirían preservar la estabilidad macroeconómica, impulsar la inversión privada y generar ingresos adicionales para enfrentar un escenario internacional marcado por la incertidumbre económica y las tensiones geopolíticas.
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