Con una de las mayores remontadas en la historia de los playoffs de la NBA, los New York Knicks derrotaron este martes 115-104 a los Cleveland Cavaliers en prórroga en el juego 1 de la final de la Conferencia Este.

Jalen Brunson, con 38 puntos, fue el artífice de una reacción que parecía imposible cuando los locales se encontraban 22 abajo (93-71) con menos de ocho minutos por jugar.

La victoria completó un arranque de infarto en las finales de conferencia de la NBA: el lunes, los San Antonio Spurs también ganaron como visitantes al Oklahoma City Thunder en doble prórroga.

Fue la primera vez en la historia en que los dos partidos inaugurales de las finales de conferencia se resolvieron en tiempo extra.

La explosión de Brunson

Los Knicks llegaron al descanso con solo dos triples anotados de 19 intentos y sin encontrar ritmo ofensivo. Cleveland dominó casi todo el partido a lomos de Donovan Mitchell, que sumó 29 puntos y estableció su récord personal de robos con seis. El marcador llegó a 93-71 a 7 minutos y 52 segundos del final cuando los Cavaliers parecían enfilados hacia una victoria cómoda.

Fue entonces cuando Brunson tomó el control. El base anotó 14 de sus 38 puntos en el parcial de 18-1 con el que los Knicks se metieron de nuevo en el partido.

Fue la segunda mayor remontada en un cuarto final de playoffs desde que comenzaron a registrarse estas estadísticas en 1997.

"Todavía no lo sé", dijo Brunson al ser preguntado cómo se puede explicar esta reacción. "Creo que el denominador común fue que seguíamos creyendo los unos en los otros y seguíamos jugando, seguimos luchando. Solo fue ir desgastando al rival poco a poco", afirmó el base.

Harden, el blanco de la remontada

La estrategia de los Knicks en la segunda mitad del cuarto período no fue ningún secreto. James Harden, errático en ataque durante todo el partido, se convirtió en el objetivo defensivo que los neoyorquinos explotaron en cada posesión de la remontada.

"No es ningún secreto de que estábamos atacando a Harden", admitió el entrenador local, Mike Brown. La Barba, de 36 años, aportó apenas 15 puntos y, por sexto partido en estos playoffs, terminó con más balones perdidos (6) que tiros anotados (5).

Desde el momento en que los Knicks iniciaron la remontada y hasta el final de la prórroga, Brunson anotó 17 puntos con un 80 % de efectividad en tiros, principalmente atacando a Harden en situaciones de aislamiento.

El triple de Merrill que no entró

Aunque los Cavaliers fueron alcanzados en el marcador a 19 segundos del final, aún tuvieron la oportunidad de arrebatar el triunfo. Sam Merrill lanzó un triple sobre la bocina que rozó el aro y no entró. Los Knicks aprovecharon la vida extra y anotaron los nueve primeros puntos de la prórroga para asegurar el triunfo.

"Deberíamos haber ganado el partido", recalcó Donovan Mitchell, antes de intentar minimizar el golpe. "Es una mala derrota, pero es solo un partido. Podríamos haber perdido por 40 que también estaríamos 1-0″, afirmó la estrella de Cleveland.

"Creo que anotaron algunos tiros muy difíciles en el último cuarto y nosotros tuvimos un poco de mala suerte, para ser honesto. Brunson tomó el control al final", lamentó el entrenador de Cleveland, Kenny Atkinson.

El Madison Square Garden, en éxtasis

La noche fue especialmente emotiva para los casi 20.000 aficionados que llenaron el Madison Square Garden, con la primera fila plagada de celebridades como el músico Lenny Kravitz y los actores Timothée Chalamet y Ben Stiller. El público neoyorquino lleva esperando desde 1999 para volver a ver a su equipo en unas finales de la NBA.

Una derrota ante los Cavaliers hubiera sido un golpe muy duro para unos Knicks que llegaban como favoritos tras barrer 4-0 a los Philadelphia 76ers en la ronda anterior. Los neoyorquinos contaban además con una semana más de descanso que Cleveland, que eliminó a los Detroit Pistons —el primer sembrado del Este— apenas 48 horas antes.

Wembanyama y los Spurs también roban el primer juego en el Oeste

La jornada del lunes ya había dejado otra actuación histórica en el Oeste. Victor Wembanyama anotó 41 puntos y capturó 24 rebotes para liderar a los San Antonio Spurs en una victoria 122-115 ante el Oklahoma City Thunder en doble prórroga, en el juego 1 de las finales de la Conferencia Oeste.

El francés, de 22 años, se convirtió en el jugador más joven de la historia en registrar al menos 41 puntos y 24 rebotes en un partido de playoffs, una lista en la que solo figuraban Wilt Chamberlain (ocho veces), Hakeem Olajuwon (dos), Kareem Abdul-Jabbar y Charles Barkley.

Wembanyama selló el triunfo con dos volcadas en el último minuto, una de ellas convertida en jugada de tres puntos. Dylan Harper aportó 24 puntos y estableció un récord de playoffs del equipo con siete robos.

Los Spurs ganaron sin De’Aaron Fox, quien no jugó por rigidez en el tobillo, y vencieron al Thunder por quinta vez en seis encuentros en la temporada.

Shai Gilgeous-Alexander, elegido por segundo año consecutivo como el jugador más valioso de la liga, no pudo evitar la derrota de los vigentes campeones, que en la temporada regular acumularon 64 victorias frente a las 62 de San Antonio.

Servicios de Acento.com.do

Acento es el más ágil y moderno diario electrónico de la República Dominicana. Información actualizada las 24 horas. Entérate de las noticias y sucesos más importantes a nivel nacional e internacional, videos y fotos sobre los hechos y los protagonistas más relevantes en tiempo real.

Ver más