Como escribí en una ocasión, conocí a Pedro Cruz a través de los artículos y ensayos que publica en el periódico digital Acento. Le hablé al escritor y gestor cultural Andrés Acevedo y me dijo: “Yo lo conozco”. Así comenzó nuestra amistad, leyendo sus trabajos. Incluso llegué a pensar que era una persona de mayor edad por la profundidad con la que asume la escritura.
Descubrí a un joven pensador brillante: dueño de una sabia reflexión no muy común en nuestro ambiente intelectual; y con dominio de los temas filosóficos, de la cultura y de la lengua como instrumento de pensamiento.
El año pasado lo busqué para que presentara mi libro, Contextos desde la lengua, en Santiago de los Caballeros, junto a la destacada académica y lingüista Rita Díaz. En Santo Domingo lo presentó el sobresaliente académico y filósofo Alejandro Arvelo.
Cada uno realizó una exposición brillante; aun así, me sorprendió la del maestro Pedro Cruz.
Por su formación y sagacidad intelectual, le realicé la siguiente entrevista. Debo decir, con la sinceridad que me caracteriza, que es impresionante. Por la forma en que responde a cada una de las 14 preguntas—de distintos temas que se relacionan y se entrecruzan para ahondar en el plano de la filosofía, la lingüística, las teorías literarias, la cultura y su propia obra—, las entrevistas las estamos realizando para nuestro libro Entrevistas a escritores dominicanos: un encuentro con la literatura y el pensamiento.
Pero, hasta que eso llegue, disfrutemos por nuestro periódico Acento, un verdadero medio de la democracia del pensamiento y la cultura.
1. ¿Cómo escribe un filósofo?
Un filósofo escribe a partir de una relación crítica con la realidad. No escribe únicamente para expresar lo que piensa, sino para interrogar aquello que parece evidente. La escritura filosófica nace de la necesidad de convertir la experiencia, la duda y el conocimiento en problemas.
Para mí, escribir como filósofo significa pensar con las palabras. Cada concepto debe ser examinado, porque el lenguaje no es un simple instrumento neutral: también determina la manera en que comprendemos el mundo. Por eso, la escritura filosófica exige claridad, rigor y, al mismo tiempo, una sensibilidad especial hacia el lenguaje.
2. ¿Qué relación existe entre la escritura y la filosofía?
La relación es fundamental. La filosofía no existe separada del lenguaje. El pensamiento necesita una forma para manifestarse, y esa forma es, en gran medida, la escritura.
Desde Platón hasta nuestros días, gran parte de la historia de la filosofía ha sido también una historia de la escritura. El filósofo no solo comunica ideas: construye conceptos, organiza argumentos y crea formas de interpretar la realidad. En ese sentido, escribir es también una manera de pensar.
3. ¿El poeta utiliza un lenguaje filosófico en su creación literaria?
No necesariamente utiliza un lenguaje filosófico en sentido técnico, pero la poesía puede contener una profunda dimensión filosófica. El poeta interroga la existencia, el tiempo, la muerte, el amor, la libertad y la verdad.
La diferencia es que el filósofo suele intentar construir una argumentación conceptual, mientras que el poeta puede alcanzar una verdad mediante la imagen, el símbolo y la intuición. La filosofía y la poesía son caminos diferentes, pero en muchos momentos se encuentran en una misma preocupación: comprender la condición humana.

4. ¿Qué es la filosofía: una disciplina o una ciencia?
La filosofía es un saber interdisciplinar que estudia de manera racional y crítica los fundamentos del conocimiento, la realidad, la verdad, la moral, el lenguaje y la existencia. Su carácter interdisciplinar radica en que dialoga constantemente con las ciencias naturales, las ciencias sociales, las humanidades y las artes, ofreciendo los principios conceptuales y metodológicos que permiten comprender, interpretar y evaluar sus presupuestos. Más que limitarse a un campo específico, la filosofía integra y articula distintos saberes para construir una comprensión más amplia y coherente de la experiencia humana.
Por esta razón, la filosofía no debe entenderse únicamente como una ciencia en el sentido moderno del término ni reducirse a una disciplina aislada. Su propósito no consiste principalmente en producir conocimientos empíricamente verificables, sino en analizar críticamente las condiciones de posibilidad del conocimiento, los criterios de verdad y los fundamentos de las diferentes formas del saber. En este sentido, la filosofía constituye un saber interdisciplinar que orienta, cuestiona y enriquece a las demás áreas del conocimiento, contribuyendo a una visión integral de la realidad.
5. ¿Existe una epistemología filosófica propia en la República Dominicana?
Sí, es posible hablar de una epistemología filosófica propia en la República Dominicana, aunque aún se encuentra en proceso de construcción. El país cuenta con una tradición de pensadores que han reflexionado sobre problemas nacionales como la identidad, la educación, la democracia, la cultura, la ética pública, el desarrollo y la herencia colonial. Sin embargo, estas reflexiones todavía no se han consolidado en un cuerpo epistemológico sistemático que pueda identificarse como una escuela filosófica dominicana con rasgos claramente definidos.
El reto consiste en desarrollar una filosofía que, sin desligarse del pensamiento universal, parta de los problemas específicos de la sociedad dominicana. Esto implica generar categorías y marcos de análisis que permitan comprender nuestra historia, la formación del Estado, las desigualdades sociales, la realidad educativa, la relación con el Caribe y los desafíos de la globalización desde nuestra propia experiencia. En otras palabras, la epistemología filosófica dominicana debe aspirar a producir conocimiento desde la realidad nacional y para la realidad nacional, dialogando con la filosofía universal, pero sin limitarse a reproducir teorías elaboradas en otros contextos.
6. ¿Cuáles son los filósofos más importantes desde Andrés Avelino hasta nuestros días?
La respuesta depende de los criterios que utilicemos. En la tradición filosófica dominicana habría que reconocer figuras como Andrés Avelino, Andrés López de Medrano, Juan Francisco Sánchez, Armando Cordero, Juan Isidro Jimenes-Grullón, Héctor Incháustegui Cabral y otros pensadores que han contribuido al desarrollo de la reflexión filosófica nacional.
Lo importante no es elaborar simplemente una lista de nombres, sino comprender qué problemas planteó cada uno y cuál fue su contribución al pensamiento dominicano. La filosofía nacional debe estudiarse como una tradición en proceso de construcción.
7. ¿Qué significado tiene para ti la historia de la filosofía nacional?
Tiene una importancia fundamental. Un pueblo que desconoce la historia de sus ideas tiene dificultades para comprender su propia formación intelectual.
La historia de la filosofía dominicana nos permite descubrir que el pensamiento filosófico no comenzó recientemente, sino que forma parte de una tradición mucho más amplia. El caso de Andrés López de Medrano y su tratado de lógica de 1813 es significativo porque demuestra la existencia de una preocupación filosófica y académica en una etapa temprana de nuestra historia intelectual.
Estudiar esa tradición no significa encerrarnos en el nacionalismo, sino comprender desde dónde pensamos y cuáles han sido las condiciones históricas de nuestro pensamiento.
8. ¿Conoces el libro de Alejandro Arvelo sobre Andrés López de Medrano?
Sí, conozco el libro de Alejandro Arvelo sobre Andrés López de Medrano y considero que constituye una de las investigaciones más relevantes para comprender el pensamiento filosófico de quien es considerado uno de los primeros filósofos dominicanos. Arvelo desarrolla un estudio con una estructura sencilla, pero de gran profundidad analítica, que permite situar a López de Medrano en el contexto histórico, político, religioso y filosófico de finales del período colonial y comienzos del siglo XIX.
La obra se organiza en ejes temáticos que articulan las principales perspectivas filosóficas de López de Medrano. Entre ellos destacan Estructura social y subjetividad, donde se analizan aspectos como ¿Silencio, indiferencia o asunción tácita de la esclavitud? y Lo temporal y lo eterno; Orden constitucional, monarquía e Ilustración, que examina la relación entre el pensamiento ilustrado y el orden político de su época; y La dominicanidad: ventana hacia un patriotismo, sección en la que Arvelo aborda temas como El proceso de intervención, La irrupción militar y el contraste entre Núñez de Cáceres y López de Medrano: dos visiones, dos perspectivas. A partir de esta estructura, el autor reconstruye los esquemas fundamentales del pensamiento de López de Medrano y demuestra que su filosofía no puede entenderse aisladamente, sino en diálogo con los procesos sociales, religiosos, políticos e intelectuales que marcaron el nacimiento de la nación dominicana.
9. ¿Cuáles son los aportes de las corrientes lingüísticas a las teorías literarias?
Las corrientes lingüísticas han realizado uno de los aportes más significativos al desarrollo de la teoría literaria. La teoría literaria, entendida como el conjunto de principios, conceptos y métodos destinados a estudiar, analizar e interpretar las obras literarias, tiene como propósito definir qué es la literatura, explicar el funcionamiento del texto, orientar la crítica y comprender la relación entre la obra, el lector y la sociedad. En este contexto, la lingüística proporcionó un fundamento científico para el estudio del lenguaje literario, permitiendo analizar la literatura como un sistema organizado de signos y no únicamente como la expresión de la vida o las intenciones del autor.
A partir de las contribuciones de la lingüística moderna, especialmente del estructuralismo, la teoría literaria amplió considerablemente sus métodos de análisis. El formalismo ruso centró su atención en la estructura interna del texto y en los procedimientos que producen la literariedad; el estructuralismo explicó que el significado surge de las relaciones entre los elementos del sistema lingüístico; y la teoría de la función poética mostró que la especificidad de la literatura reside en la organización del lenguaje y en la forma del mensaje. Posteriormente, el posestructuralismo cuestionó la estabilidad del significado, mientras que la estética de la recepción y la teoría de la respuesta del lector destacaron el papel activo del lector en la construcción del sentido.
Junto a estas perspectivas surgieron otras corrientes que enriquecieron el campo de la teoría literaria. El marxismointerpretó la literatura desde las relaciones de poder, la ideología y las clases sociales; el psicoanálisis exploró el inconsciente presente en los textos y los personajes; la crítica arquetípica identificó mitos y símbolos universales; la crítica feminista, la teoría queer y los estudios poscoloniales analizaron la representación del género, la identidad y la colonialidad; mientras que enfoques contemporáneos como la ecocrítica, los estudios culturales, la teoría de la literatura digital, las humanidades digitales y la neuroestética literaria han ampliado el horizonte de investigación al incorporar nuevas dimensiones culturales, tecnológicas y cognitivas.
En conjunto, estas corrientes demuestran que la teoría literaria constituye un campo interdisciplinario en permanente evolución. Gracias a los aportes de la lingüística y de las distintas escuelas críticas, hoy es posible estudiar la literatura con rigor metodológico, sin perder de vista su riqueza estética, su dimensión histórica y su capacidad para generar múltiples interpretaciones según el contexto, el lector y la cultura.
10. ¿Se puede ser filósofo en un país donde no se puede vivir del pensar?
Sí. Pero hay que reconocer que es difícil.
Ser filósofo no significa necesariamente vivir económicamente de la filosofía. Significa asumir una actitud crítica frente al mundo y convertir el pensamiento en una forma de vida. En países como el nuestro, el filósofo suele tener que combinar la investigación, la docencia, la escritura y otras actividades profesionales.
La dificultad económica no elimina la necesidad de pensar. Al contrario, muchas veces las sociedades que menos posibilidades ofrecen para vivir del pensamiento son precisamente las que más necesitan la reflexión crítica.
11. ¿Qué es el marxismo: una ciencia social, política o económica?
El marxismo no puede reducirse exclusivamente a una de esas categorías. Es una tradición de pensamiento amplia que incluye una teoría de la sociedad, una crítica de la economía política, una interpretación de la historia y una propuesta de transformación social.
Su importancia radica en que intentó comprender la sociedad a partir de las relaciones materiales, económicas y sociales que la estructuran. Incluso quienes no aceptan todas sus conclusiones tienen que reconocer que el marxismo transformó profundamente la manera de estudiar el capitalismo, las clases sociales, el trabajo y la historia.
12. ¿Cuáles son los mejores filósofos de la humanidad?
Es difícil establecer una lista definitiva porque la importancia de un filósofo depende de los problemas que queramos estudiar. Sin embargo, considero fundamentales a Platón, Aristóteles, Kant, Hegel, Marx, Nietzsche, Heidegger y otros grandes pensadores.
Pero no creo que la filosofía deba entenderse como una competencia para determinar quién es “el mejor”. Cada filósofo representa una forma distinta de enfrentarse a los grandes problemas de la existencia. La pregunta más importante no es únicamente quién fue el mejor, sino qué problemas nos permite pensar cada uno.
13. Desde el punto de vista filosófico, ¿qué son las religiones?
Las religiones son sistemas complejos de creencias, símbolos, valores y prácticas mediante los cuales los seres humanos intentan responder a preguntas fundamentales sobre el origen, el sentido y el destino de la existencia.
En mi libro Religión y verdad, me interesa precisamente examinar la relación entre la experiencia religiosa y el problema de la verdad. La religión no debe ser estudiada únicamente desde la fe o desde el rechazo de la fe. También puede ser analizada filosóficamente como una forma de conocimiento, una estructura de sentido y una respuesta humana ante el misterio de la existencia.
14. Para quienes no hayan leído tus obras: ¿cuáles son y cuáles son sus aportes?
Esta respuesta debe ser especialmente importante porque te permite presentar tu obra:
Mi trabajo intelectual se ha desarrollado fundamentalmente en los campos de la filosofía, la teoría literaria, la crítica y la historia de las ideas. Entre mis obras se encuentra Religión y verdad, donde examino filosóficamente la relación entre la religión, la verdad y la experiencia humana. También he trabajado problemas relacionados con el lenguaje, la literatura y las teorías literarias, especialmente las corrientes que han intentado explicar cómo se produce el significado.
Mi propósito no ha sido simplemente escribir sobre temas distintos, sino establecer un diálogo entre la filosofía, la literatura, el lenguaje y la cultura. Considero que esas áreas no están separadas de manera absoluta. La literatura plantea problemas filosóficos; la filosofía necesita del lenguaje; y la crítica literaria puede convertirse también en una forma de pensamiento.
En ese sentido, el aporte que intento realizar consiste en contribuir a la construcción de una reflexión propia, rigurosa y vinculada con nuestra realidad. Escribir y pensar desde la República Dominicana también significa demostrar que la producción intelectual dominicana puede dialogar con las grandes tradiciones universales sin renunciar a su propia perspectiva.
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