Con este Reconocimiento Anual 2026, el Taller Literario Virgilio Díaz Grullón del Recinto Santiago de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) conmemora su trigésimo segundo aniversario con su tradicional reconocimiento anual 2026. Este grupo fue fundado el 30 de junio de 1994, con la grata presencia de don Virgilio Díaz Grullón, padre de la cuentística contemporánea del siglo XX en la literatura dominicana, junto al profesor Juan Bosch. La fecha se festeja en honor a su natalicio, el Día Nacional del Maestro.
Un hecho que poca gente recuerda es que fue consagrado mediante la resolución no. 6-39, de fecha 6 de junio de 1939, siendo secretario de Estado de Justicia, Educación Pública y Bellas Artes el licenciado Virgilio Díaz Ordóñez, quien fue el padre de Virgilio Díaz Grullón.
Cuando decidimos emprender este viaje, sabíamos que no iba a ser fácil por la complejidad de nuestra universidad, pero también porque dedicarse a la gestión y a la creación de la literatura en nuestro país parece una misión imposible que debemos hacer posible. Todo esto, a pesar de las vicisitudes y las incertidumbres que tenemos que soportar, porque la cultura no es una necesidad prioritaria ni para los políticos ni para el Estado dominicano. Nombran a personas que nada saben de su trascendental importancia para el desarrollo de los pueblos; entonces colocan faranduleros, sin ningún talento ni capacidad para administrarla o regentearla.
Quienes me conocen saben que vengo de una familia iletrada: comenzando por mis padres, nunca vi un libro en la humilde casita que tenían alquilada; incluso aprendí a leer, medianamente, en mi adultez. Pero cuando descubrí la fascinación de los libros en la Biblioteca Amantes de la Luz y la Alianza Cibaeña, mi vida cambió para siempre. Creo más en los textos que en los hombres y sus instituciones, porque hacen más habitable el mundo al revelarnos sus misterios y sus grandezas, como lo cuentan en la maravillosa obra El infinito en un junco, de Irene Vallejo, a quien tuve el placer de conocer y con quien pude compartir.
Aunque aparecen muchísimas mezquindades en el universo literario local, haber conocido a don Virgilio Díaz Grullón fue para mí un honor: un maestro de la palabra y la magia de la creación literaria, y un caballero a carta cabal de nuestro país.
José Rafael Lantigua es otra luz de nuestra literatura y la gestión cultural; con quien trabajé como viceministro de la Región Norte, con asiento en Santiago de los Caballeros. Un ser humano que fue de una vocación de servicio incomparable; incluso llegó a enseñarnos que, para trabajar la cultura, era necesario tener una tríada: pasión, creatividad y gerencia.
Otro escritor que admiro y respeto por su obra y dedicación, que hoy también está con nosotros, es José Enrique García, creador del poema más extraordinario de nuestra poesía actual: El fabulador, el único poemario que trabaja, como nadie, el universo de la poesía con una plenitud incomparable en nuestras letras y en el idioma español.
José, el de Moca y José, el de Santiago, han sufrido de una misma condición: ambos han sido marginados y maltratados en la historia contemporánea de la literatura nacional, hasta el extremo de que sus mismos compañeros de letras y sus instituciones les han negado el Premio Nacional de Literatura. A sabiendas de que cuentan con una obra que está por encima de muchos a quienes se lo han otorgado. Así de cruel es nuestro mundillo literario; por eso, para contrarrestar esta aciaga inmundicia, hoy entregamos los siguientes reconocimientos:
Distinción al Mérito Virgilio Díaz Grullón: Al doctor José Enrique García
Fecha:01/10/2021
Otorgado por su fecunda y trascendental trayectoria —toda una vida dedicada a la creación y a los aportes en la narrativa dominicana e hispanoamericana contemporánea—, tanto infantil como novelística, géneros que ha cultivado con maestría y en los cuales ha potenciado la imaginación y la fantasía mediante el uso magistral del lenguaje y el desarrollo de técnicas narrativas.
Sus aportes en la narrativa están centrados en la hibridación de géneros, la exploración de la memoria histórica y una profunda sensibilidad poética. Su obra es un diálogo continuo con la tradición y el porvenir en su esencia más pura: el asombro ante la existencia y la creación del pensamiento humanístico. El autor introdujo dinámicas de experimentación formal y una fuerte carga reflexiva en el formato breve. Su producción narrativa ha dejado huellas indelebles en las letras de la República Dominicana.
Distinción al Mérito Poético Manuel del Cabral: Al doctor José Enrique García
En reconocimiento a su legado en la poesía, que se constituye, con una voz propia, en pilar fundamental de nuestras letras. Su poética, cargada de profundidad lírica, identidad y rigor formal, no solo se lee; se habita, se siente y se preserva como parte del patrimonio cultural de la República Dominicana.
Con El Fabulador creó uno de los poemas de largo aliento más destacados del país y de la lengua española. Por la exquisita calidad de su universo poético, es considerado el poeta vivo más emblemático y excelso del país.
En su primera versión, le hacemos entrega de este reconocimiento, creado para reconocer su legado y honrar la memoria y la obra poética del santiaguero Manuel del Cabral, uno de los aedas más significativos de todos los tiempos. Mientras, José Enrique García es un patrimonio viviente de nuestra poesía dominicana.
Institución Cultural: Archivo General de la Nación
Por su encomiable labor en la custodia del patrimonio documental e histórico de nuestra sociedad. Esta distinción resalta el compromiso inquebrantable de su personal con la preservación, la organización y la difusión de las fuentes que configuran la memoria colectiva de la República Dominicana.
Desde quien la preside, el doctor y eminente historiador Roberto Cassá, acompañado por un equipo de investigadores nacionales, se ha convertido en un símbolo emblemático de la nación, gracias a su consagrada visión gerencial y su compromiso con la preservación de nuestras memorias culturales e históricas.
Reconocimiento a la Gestión Cultural Narciso González (Narcisazo): Ramón Saba
Por sus destacados y permanentes aportes en la consolidación y difusión literaria como poeta narrador y formador. Ha contribuido en el perfeccionamiento de la escritura y la enseñanza de la poesía en las nuevas generaciones. Merecedor del respeto y la admiración a nivel nacional e internacional por ser defensor de la identidad artística de la República Dominicana. Valorado como uno de los gestores y promotores culturales más activos e influyente del país, logrando conectar y difundir el legado de autores nacionales con los escritores de estos nuevos tiempos a través de su columna Trayectorias Literarias Dominicanas, convirtiéndose en referente de dedicación, perseverancia y servicio a la comunidad. Es vivo ejemplo de que cuando se quiere, se puede.
Joven Escritor: Adelso Reinoso
Por destacarse en las letras nacionales e internacionales como poeta que transforma con la fuerza de sus versos y la sensibilidad de su alma.
Su obra resalta por su gran madurez: el dolor, el erotismo, la melancolía y las complejidades de la condición humana. En ella afloran la metáfora del dolor, el recuerdo, la nostalgia y la desesperación.
Su voz no solo representa el renacer de la lírica joven en la República Dominicana, sino también la encarnación del artista integral que utiliza la palabra escrita, la voz declamada y la acción comunitaria.
Con su juventud sigue edificando el parnaso literario de su generación. Su trayectoria nos recuerda que la poesía sigue viva, latiendo con fuerza entre la memoria y el porvenir.
Reconocimiento Anual Dionisio López Cabral: Grupo literario Mujeres de Roca y Tinta
Por los aportes en la gestión cultural contemporánea. Su dedicación ha transformado el parnaso literario, abriendo espacios esenciales para la expresión, la creación y el intercambio de ideas.
Este grupo de destacadas escritoras, con su eslogan “Por un mundo de letras”, ha trascendido la creación individual para convertirse en un pilar fundamental del desarrollo artístico nacional.
A través de sus constantes tertulias, conversatorios y publicaciones de antologías colectivas, ha democratizado la equidad y diversificado el pensamiento crítico.
Su esfuerzo continuo, dentro y fuera de la República Dominicana, por fomentar la animación a la lectura y la escritura y visibilizar la voz femenina en la sociedad.
A través de su gestión cultural incansable, este colectivo ha demostrado que la literatura es un motor vivo de cambio social y comunitario.
Extendemos este merecido reconocimiento a cada una de sus integrantes por su pasión, visión y entrega al enriquecimiento y desarrollo de nuestra literatura.
Reconocimiento Apoyo al Taller: Maestro Juan Arias Fuentes
Por su apoyo logístico e institucional, firme y continuo, a las acciones literarias y culturales desarrolladas en su gestión como director general de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Recinto Santiago.
El Taller Literario Virgilio Díaz Grullón agradece su compromiso con el desarrollo integral de los estudiantes y el fomento de la literatura.
Gracias a su esfuerzo, el taller sigue consolidándose en su rol como formador y difusor de los nuevos escritores y lectores, motivando el desarrollo cultural, escritural y artístico de nuestro país a través de sus reconocimientos anuales.
Su gerencial académica oportuna ha servido como plataforma y sostén principal para todas las gestiones literarias de este colectivo y de la universidad. Agradecemos su respaldo con la gratitud que solo emana de la cultura.
Reconocimiento Apoyo al Taller: Maestra Rosalía Sosa Pérez
Por su respaldo en los reconocimientos anuales, en el marco de nuestros aniversarios, durante su gestión como vicerrectora de Extensión de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Su compromiso constante ha enriquecido el amor por la palabra escrita y el quehacer cultural nacional.
Su incansable vocación de servicio y sus aportes al desarrollo intelectual y humanístico han dejado huellas imborrables en nuestra comunidad universitaria. Su legado como promotora de la cultura dominicana nos impulsa a seguir escribiendo la historia literaria con pasión y compromiso, siempre al servicio de nuestro país.
Tenerlos aquí a cada uno de ustedes es un honor para nuestra Universidad Primada de América. Agradezco por acompañarnos en este evento solemne, igual que a cada uno de los presentes, los miembros del taller y los colaboradores de este centro, por hacerlo posible un año más. Hoy estamos celebrando nuestro trigésimo segundo aniversario; sin importar las trabas y las dificultades que se nos presenten, porque, como dijera el más talentoso humanista dominicano, el más respetado a nivel internacional, Pedro Henríquez Ureña: «Sigo impenitente en la arcaica creencia de que la cultura salva a los pueblos».
Compartir esta nota
