Los festivales de cine valen exactamente lo mismo que el peso de sus jurados.
El jurado del VI Festival de Cine Fine Arts Hecho en RD 2026 ha emitido su veredicto la noche de este pasado miércoles 3 de junio en un ceremonial de clausura en el cual se proyectó La corta vida de las flores, de Pablo Lozano, un veredicto que respaldamos y respetamos.
El jurado, presidido por Félix Manuel Lora e integrado por Dahiana Acosta (crítica de cine y presidenta de ADOPRESCI), Jeury Frías, Yoel Morales (cineasta emergente), Marc Mejía, Nolberto Batista e Ysidro García, ha emitido este veredicto:
- Mejor película: La corta vida de las flores, de Pablo Lozano.
- Mejor actriz: Judith Rodríguez (La corta vida de las flores).
- Mejor actor: Héctor Aníbal (La corta vida de las flores).
- Mejor guion: Juan Antonio Bisonó (La corta vida de las flores).
- Mejor director: Ulises Porra por la película Bajo el mismo sol.
- Mejor actriz secundaria: Valentina Shen Wu (Bajo el mismo sol).
- Mejor actor secundario: Jean-Jean (Bajo el mismo sol).
- Mejor documental: Boru, de Ronny Sosa.
- Mejor cortometraje: Mute, de Alerick Jiménez, del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC).
Menciones de honor
Aquella primavera, de Mayra Poueriet, en Mejor Documental.
Última llamada, de Stef Peña, estudiante de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), en Mejor Cortometraje.
Sobre los veredictos
El veredicto de un jurado en un festival de cine tiene una importancia que va mucho más allá de la entrega de un trofeo. Para directores, actores y productores, constituye una validación profesional emitida por colegas y especialistas de alto nivel, capaz de influir en la distribución, la financiación de futuros proyectos, la carrera internacional de los artistas y la percepción crítica de una obra.
Es significativo el sentido cultural del veredicto, ya que establece cuáles películas serán consideradas relevantes en la historia del cine. Muchos filmes que hoy son clásicos comenzaron su prestigio gracias al respaldo de un jurado. Desde luego, esto no aplica de forma absoluta porque —como ya se sabe— también se otorgan premios inmerecidos y, cuando se dice esto, la mente suele referir un concepto: el Óscar.
Mis lauros
El siguiente veredicto es personal y no cuestiona ni rechaza el resultado oficial ni se opone a la voluntad expresada. Solo aporta el punto de vista de un crítico que no fue parte del jurado 2026, el cual —ratificamos— respetamos y defendemos. Se trata de una opinión preferencial e individual que, en algunos casos, se extiende a categorías que el jurado oficial no tiene establecidas, tal vez como sugerencia para que la dirección del evento siga ampliando sus galardones (que iniciaron siendo la mitad de los actuales).
Es una propuesta para ampliar los casilleros y categorías a premiar. Se comprende que el jurado oficial tiene la responsabilidad de fallar de acuerdo con las bases, sin poder “crear” categorías que no existen o reconocimientos no establecidos.
Como los miembros del jurado, en oportunidades nos tuvimos que definir por una de dos opciones que merecían ambas el primer lugar, como el caso que veremos a continuación:
MEJOR PELÍCULA DRÁMATICA
Ganador: Melodrama (Dir. Andrés Farías). Se sitúa en medio de una realidad conflictiva, traumática y compleja para validar el amor como un sentimiento humano que no conoce diferencias ni barreras impuestas por el prejuicio o la creencia ideológicamente inoculada. Posee una belleza absoluta en su composición fotográfica y brinda la oportunidad de disfrutar de un ejercicio actoral inolvidable. Mercedes Morales deslumbra en su primer protagónico de cine cuando logra el milagro de actuar con rostro en silencio. Es esta la única diferencia de fondo que tiene este laudo con el veredicto oficial, debido a que el drama de Pedro Lozano (que sigue a continuación) nos impactó notablemente, pero al valorar todos los elementos cinematográficos, la evaluación se inclina por el trabajo de Farías, sin el menor deseo de desmeritar la obra del equipo de la brevedad existencial floral del título que sigue y que perfectamente se pudo haber invertido el orden de premiación.
Primera mención de honor: La corta vida de las flores (Dir. Pablo Lozano). Es normal que exista siempre una película con el “ángel” de agradar tanto al público general como a los jurados. En este caso, es una cinta sin aparatajes logísticos ni inversiones extraordinarias; una obra que va al centro del conflicto humano y de pareja, planteando en voz baja circunstancias por las que muchos ya han pasado. Verlo expresado en la pantalla, con el equilibrio de sus componentes y el criterio de un talento del cine joven como Lozano, merece honor y una alta valoración.
Segunda mención de honor: La batalla de los Ángeles (Dir. Félix Germán). Teatro de nivel en cine de nivel. Un experimento que vincula la calidad del texto dramatúrgico de Federico García Lorca y el argentino Juan Carlos Gené. La película procede de la pieza teatral que Germán había montado anteriormente con la Compañía Nacional de Teatro, ahora con un elenco de lujo. Su cartel, creado por Jorge Pineda, merece una distinción como uno de los dos mejores presentados en el evento.
Tercera mención de honor: Bajo el mismo sol (Dir. Ulises Porra). Triunfa en el complicado desafío del cine de época. Nos traslada con verosimilitud a la era colonial, la de corsarios y filibusteros, y la de la lucha entre Francia y España por el control de La Hispaniola. Tres actores de nacionalidades diversas ofrecen una exposición interpretativa de la cual emanan el amor y la solidaridad en el fragor de la explotación colonial. Destaca el regreso notable de Jean-Jean, actor haitiano que ha producido aportes inolvidables a nuestro cine.
MEJOR COMEDIA
Ganadora: Entiérrenlo parao (Dir. Ronny Castillo). El guion de Miguel Yarull le otorga una alta categoría conceptual al género. Castillo, como director, supo redondear con precisión sus elementos y recursos.
MEJOR ACTOR PRINCIPAL
Ganador: Yasser Michelén por Qué más puedes hacerme. Michelén es un fenómeno artístico polivalente con presencia en cuatro de las películas del festival. Es increíble lo que logra en pantalla, sumado a sus lauros previos como director y actor de teatro. Un verdadero fenómeno.
Mención de honor: David Maler por La batalla de los ángeles.
Mención de honor: Héctor Aníbal por La corta vida de las flores.
MEJOR ACTOR SECUNDARIO
Ganador: Víctor Ramírez por Bajo el mismo sol.
Menciones de honor: Vicente Santos por La batalla de los ángeles.
Jean-Jean por Bajo el mismo sol.
MEJOR ACTRIZ PRINCIPAL
Ganador: Judith Rodríguez por La corta vida de las flores.
Mención de honor: Mercedes Morales por Melodrama.
Mención de honor: Valentina Shen Wu por Bajo el mismo sol.
MEJOR ACTRIZ SECUNDARIA
Ganadora: Isabel Spencer por La corta vida de las flores.
Mención de honor: Lumy Lizardo por La batalla de los ángeles.
MEJOR GUION
Ganador: La corta vida de las flores.
Mención de honor: Melodrama.
Mención de honor: La batalla de los ángeles.
MEJOR DOCUMENTAL
Ganador: Boru (Dir. Ronny A. Sosa). El más resaltante de los documentales por el lazo binacional (Japón-RD) que presenta, al que suma una estructuración artística de altísimo nivel. Humor, gracia, historia y poesía dominicana en idioma japonés conforman una opción que se gana con creces este premio.
Mención de honor: Aquella primavera (Dir. Mayra Poueriet). Excelente producción de cine documental de parte de una cineasta y docente de la comunicación. El trabajo es una hermosa declaración de amor familiar que completa una verdad histórica sobre la participación de las mujeres en la Revolución Constitucionalista. La directora estrena voz propia y un estilo del cual se deduce la disciplina y las muchas jornadas de esfuerzo. El jurado oficial, con razón y justicia, le otorgó el lugar de mejor documental.
Mención de honor: Milvio, fotógrafo de la revolución (Dir. Milbert Pérez). Una demostración del buen desarrollo del género cuando toca temas y personajes históricos. El director convence a su tío, Milvio, de realizar un documental que exponga de forma distinta los hechos de la Revolución Constitucionalista, basándose en miles de fotos que tomó como artista y militante. Resalta la dirección de arte, la introducción del efecto de movimiento Parallax en las fotografías y las excelentes animaciones de Lone Coconut, empresa de Ricky Glusky (productor ejecutivo que financió la película), junto al aporte del supervisor de animación Guillermo Molina Mueses, quien ilustra de forma notable pasajes como la Batalla del Hotel Matum en Santiago.
Mención de honor: Life Is a Dream (Dir. Alex Rodríguez). Un road trip centrado en la reconexión; una pieza de valor que se convierte en un auténtico canalizador de la cultura y el turismo. Esta docu-ficción relata la historia del destacado artista plástico Domingo Zapata, quien pierde el estímulo para pintar y emprende un viaje a la República Dominicana para volver a soñar. Funciona muy bien como un encuentro entre creadores internacionales y dominicanos, permitiendo registrar intercambios culturales poco habituales en nuestro cine.
MEJOR CORTOMETRAJE
Ganador: Mute (Dir. Alerick Jiménez – INTEC). Cine iniciático en estado de pureza creativa. La economía de parlamentos, la fuerza de la idea desarrollada y la forma de abordarla hacen presentir que Jiménez habrá de llegar lejos.
Mención de honor: Última llamada (Dir. Stef Peña).
Observación sobre los cortos: Se impone ser mucho más estricto con la selección final de los cortometrajes que van a cartelera, pensando en la calidad y no en la cantidad. De los trabajos presentados, apreciamos que solo debió haber estado el 50%, y tal vez eso sea mucho.
No se puede, por el mero hecho de estimular a los estudiantes, enviar a consideración del festival todo lo producido. Algunas piezas (como las dos que estamos premiando y otras más) dan justamente la idea de lo promisorio que es el talento en preparación, pero no debe haber precipitación en querer proyectarlo a destiempo.
Categorías sugeridas
Premio Fine Arts al Mérito Cinematográfico
Félix Germán (actor, director y productor). Figura fundamental dentro de la cultura dominicana: actor de teatro, televisión y cine, dramaturgo, gestor cultural y director cinematográfico. Entre sus antecedentes destaca su participación como actor en la emblemática película dominicana Un pasaje de ida, considerada un punto de partida del cine dominicano contemporáneo. Germán tiene el mérito de haber transitado exitosamente desde las tablas hacia la dirección cinematográfica; haber apostado por producciones de gran escala cuando la industria local aún era precaria; ser responsable de una filmografía guiada por temas complejos de identidad nacional —rechazando fórmulas comerciales fáciles para asumir riesgos históricos y sociales—, y contribuir de forma esencial a la profesionalización y madurez del cine dominicano contemporáneo. Lo mejor de su filmografía incluye La maldición del Padre Cardona (2005) (primera superproducción dominicana realizada en ambiente provincial, dirigida cuando el país no tenía experiencia en presupuestos industriales, aportado por Manuel Corripio), La isla rota, La batalla de los Ángeles y Qué más puedes hacerme, entre otras.
MEJOR CARTEL
Ganadores (Empate):
La batalla de los ángeles: Una obra de arte de Jorge Pineda (EPD) que otorga un valor especial a este instrumento de proyección. Su realización en una colorimetría simplificada plantea con acierto el laberinto al que se refiere la película. Los carteles dominicanos pocas veces son tratados con este sentido estético.
La corta vida de las flores: Obra de Zoé Guzmán, diseñadora de Lantica, con un manejo pictórico de micro tonalidades cubistas sobre colores pasteles a partir de la imagen de los dos protagonistas. Una belleza.
Mención de honor: Boru. Extraordinariamente bien plasmada la perspectiva, definiendo de forma directa el tema del documental y logrando transmitir, de un golpe de vista, el objetivo del trabajo. Una estética simbólica, simple y amigable.
DOCUMENTAL EN EVENTO EQUIVOCADO
Reseña: Más allá del humo (Mariel Aponte). No se trata de establecer cuál es “el peor documental del evento”, sino de señalar que su selección para este festival fue inadecuada. Se trata de una pieza de mercadeo comercial de una empresa productora y, por tanto, se enfoca en dos unidades familiares patrocinadoras del trabajo, desaprovechando el tema central, sus historias y sus posibilidades visuales. Como altar al ego de ejecutivos no puede ser mejor, pero para un festival en el cual se evalúan documentales de cine, no funciona.
PREMIO ESPECIAL DE EDUCACIÓN EN VALORES
Ganador: La ventana. Por sus enfoques sobre la enfermedad mental en el ambiente comunitario urbano-marginal. Es una realización colectiva de siete directores egresados o estudiantes de la Escuela de Cine de la UASD basada en el tema de la salud mental. Se presta para desmitificar esta condición médica, resaltando algunas actuaciones profesionales (Abbi Alberto, Claudio Rivera, Manuel Raposo), aunque este título no tuviera la posibilidad de competir en igualdad de condiciones técnicas con las películas de industria participantes.
PREMIO ESPECIAL AL EMPRENDIMIENTO CINEMATOGRÁFICO
Ganador: Un maldito lío (Mario de Moya). Por su obra realizada en colectivo con los estudiantes de la clase de fotografía del Liceo Politécnico de San Luis, sin ningún financiamiento público ni patrocinio privado. Su dramática exposición en siete capítulos sobre la violencia contra la mujer —trabajando durante dos años los fines de semana con fondos personales del director— muestra notables aportes en su fotografía, edición y musicalización, a pesar de ciertos fallos en la interpretación actoral, entendibles por tratarse de un personal aficionado.
PELÍCULA QUE NO DEBIÓ LLEGAR A SELECCIÓN OFICIAL
Reseña: Lo que puede ser mañana: La invasión (Dir. Oscar Evelio Gutiérrez). Debido a la falta de unidad en su guion, los desajustes en su reproducción de época y las discontinuidades de algunas actuaciones, salvando únicamente lo que logra el recordado Miguel Ángel Martínez (EPD). Desde luego que es incómodo criticar en modo de tragedia, pero tenemos que aprender a hacer que todo funcione mejor, y ocultarlo no es la vía correcta.
PREMIO AL EVENTO DE PENSAMIENTO CINEMATOGRÁFICO
Ganador: Los tres paneles conversatorios sobre producción, dirección y actuación/interpretación de cine, coordinados por Kendry Yanoreh, Yoel Morales y Johanne Gómez. Figuras como Tabaré Blanchard, Judith Rodríguez, Vicente Santos y Gerardo Mercedes (El Cuervo) congregaron a decenas de personas para escuchar y debatir experiencias sobre estos aspectos fundamentales de la industria. Una recomendación para 2027: grabarlos para YouTube, redes sociales y para una revista o libro que sirva de material docente para estudiantes de cine y amantes del arte fílmico dominicano. Estas sesiones de exposición y dilucidación de temas fueron de lo más valioso del festival.
Fomentar la conversación sobre el cine
La riqueza de un festival de cine no termina cuando se apagan las luces de la sala de clausura ni se ocupa por completo con la lectura de un acta oficial. Al contrario, es ahí donde empieza el verdadero debate cultural.
Este ejercicio de contra veredicto, en realidad, no busca restar brillo a los legítimos ganadores ni cuestionar la idoneidad de un jurado técnico y respetable, sino enriquecer la conversación en torno al rumbo que está tomando nuestra cinematografía.
El cine dominicano sigue creciendo en diversidad de géneros, búsquedas estéticas y propuestas técnicas, y es justamente esa efervescencia la que justifica la existencia de múltiples miradas. Al final, la última palabra siempre la tendrá el tiempo, ese juez supremo que decide qué películas se desvanecen en el olvido y cuáles se quedan a vivir para siempre en nuestra memoria colectiva.
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