El género documental presentó 13 propuestas en la pantalla grande que movilizaron a 4,179 espectadores a las salas de cine durante el 2025. Desde Kacimiro hasta de Sicilia a Santo Domingo, estas producciones lograron conquistar un nuevo público, diversificar la cartelera nacional y rescatar de la memoria histórica de República Dominicana.
En la historia del cine dominicano, la proliferación de este género sucedió durante la dictadura de Trujillo (1930-1961), debido a que se restringió la libertad de expresión al menos que sean manifestaciones de interés político.
Antes de la promulgación de la Ley de Cine, se estrenaron al menos 19 audiovisuales vinculados a este género.
Las primeras producciones fueron la filmación de la llegada del piloto estadounidense Charles Lindbergh (1928), realizada por Adam Sánchez; Los destrozos del ciclón San Zenón (1930), de Salvador Arquímedes.
Además, la grabación de la primera toma de posesión de Trujillo y Estrella Ureña en el parque Colón, realizada en 1930 por Tuto Báez.
El informe de la entidad estatal resaltó el trabajo de María Electa Espaillat, que se centró en la realización de reportajes como el desembarco de la Misión Dawes y el recibimiento del boxeador vasco Paulino Uzcudun. Data al 1929.
El informe señala que Manuel Báez realizó Ganadería: riqueza nacional (1958), considerado el primer documental dominicano filmado en 35 mm.
A partir del 1960, los audiovisuales comenzaron a consolidarse de forma gradual. En 1968, Max Pou y Eduardo Palmer estrenaron El esfuerzo de un pueblo.
Un año después, Carnaval, coproducida entre Ricardo Thorman y Eduardo Palmer, y en 1970 se proyectó Santo Domingo: cuna de América.
Max Pou dirigió las producciones Lengua azul y Fondo negro. Ambas del 1976.
En 1978, el Teatro Olimpia exhibió Siete días con el pueblo, de Jimmy Sierra, abordó un evento artístico celebrado durante el gobierno de Joaquín Balaguer.
En 1977 sucedió el estreno Crisis, documental dirigido por Onofre de la Rosa. El director mostró la agresión económica y militar contra la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) durante el gobierno de Balaguer.
El político también inspiró Rumbo al poder, de José Mieses, centrado en la campaña que llevó al Partido Revolucionario Dominicano (PRD) al Palacio Nacional. El informe fija la fecha de estreno en 1978.
Durante los años siguientes se sumaron producciones como Carnaval y varetas (1981), de Pedro Guzmán; Camino al Pico Duarte (1982), de Claudio Chea; El valle de San Juan (1983).
Asimismo, historias como El paseo de la Virgen que fue estrenado en 1983; El Acuario Nacional, proyectado en 1985; y A golpe de heroísmo, también del 85, dirigido por Tommy García.
La historia de la Dgcine plasma que el fallecido René Fortunato debutó con Abril: la trinchera del honor, durante 1988, iniciando una filmografía en el documentalismo.
Después, le siguieron audiovisuales como El poder del jefe (1996), La herencia del tirano (1998), La violencia del poder (2003) y Bosch: presidente en la frontera imperial (2009).
En 2008, Jorge Lendeborg produjo 60 millas al este, que contó en el séptimo arte la migración de dominicanos hacia Puerto Rico.
Un año después, Javier Balaguer proyectó Del fondo de la noche.
En 2009 también se estrenaron Sol de Caribe, de Félix Limardo, e Historia del béisbol dominicano, dirigida por Miguel Vásquez, consolidando la producción documental antes de la Ley de Cine 108-10.
Noticias relacionadas
Compartir esta nota
