La libertad obtenida por el médico Wilver Armando Polanco Sanz duró poco. Después de que una corte sustituyera la prisión preventiva que cumplía por una garantía económica, el galeno fue arrestado nuevamente por otro expediente relacionado con una denuncia de presunta agresión sexual durante un procedimiento médico.

Este nuevo proceso no corresponde a la acusación presentada por una paciente de nacionalidad haitiana en febrero de 2026, caso por el que inicialmente fue enviado a prisión. Se origina en el testimonio de otra mujer, quien denunció que fue agredida durante una sonografía practicada el 3 de marzo de 2021 en el dispensario médico Nuestra Señora del Carmen, en el municipio de Las Guáranas, provincia Duarte.

Tras obtener su libertad, otro expediente también por violación sexual devuelve a prisión al médico Wilver Polanco

La denuncia fue presentada el 22 de febrero de 2026, pero adquirió una nueva dimensión procesal después de que Polanco Sanz recuperara su libertad en el primer caso. El nuevo arresto fue ejecutado el 20 de julio, según la solicitud de medida de coerción depositada por el Ministerio Público.

La Fiscalía pide que el médico sea enviado nuevamente a prisión preventiva durante tres meses, esta vez por la investigación correspondiente a los hechos denunciados en 2021.

Una denunciante que permaneció en silencio durante cinco años

El documento emitido por el Ministerio Público sostiene que la mujer declaró que acudió al dispensario referida por su ginecólogo para realizarse una sonografía pélvica transvaginal, debido a que sospechaba que estaba embarazada.

Según su versión, el procedimiento comenzó de manera regular, pero posteriormente sintió dolor y se lo comunicó al médico. La denunciante sostiene que Polanco Sanz le pidió cambiar de posición con el argumento de determinar la causa de la molestia.

La mujer afirma que, una vez colocada de espaldas, el médico se quitó los guantes y le introdujo dos dedos en la vagina. Cuando cuestionó esa actuación, este presuntamente le respondió que formaba parte del procedimiento.

También aseguró que escuchó el sonido del cierre del pantalón del imputado. Al voltear y preguntarle qué ocurría, el médico habría repetido que se trataba de una parte del estudio.

La denunciante manifestó que se levantó, enfrentó al galeno y se dirigió a vestirse. Conforme al relato incorporado al expediente, la puerta del consultorio estaba cerrada con seguro, pero logró abrirla antes de recibir los resultados y retirarse.

Como elemento para demostrar que estuvo bajo la atención de Polanco Sanz, entregó al Ministerio Público una copia de la sonografía realizada el 3 de marzo de 2021.

¿Por qué denunció en 2026?

La mujer explicó que no acudió inmediatamente ante las autoridades porque temía que su pareja reaccionara violentamente contra el médico.

Aseguró, sin embargo, que había contado lo sucedido a una hija y a una hermana desde tiempo atrás. Ambas, según el expediente, tenían conocimiento del supuesto incidente antes de que el caso del médico alcanzara notoriedad pública.

La denunciante decidió romper el silencio después de conocer la acusación presentada por una paciente haitiana contra Polanco Sanz en febrero de este año.

Según declaró, encontró similitudes entre aquella denuncia y la experiencia que asegura haber vivido cinco años antes. También señaló que le preocupaba que sectores de la comunidad pusieran en duda el testimonio de la paciente extranjera.

La hija de la denunciante confirmó durante una entrevista con el Ministerio Público que su madre le había relatado los hechos desde 2021. Su esposo declaró que tuvo conocimiento de la situación en febrero de 2026 y que le recomendó presentar la denuncia.

El caso que permitió inicialmente su libertad

El primer proceso de 2026 comenzó luego de que una paciente haitiana denunciara que fue violada durante una sonografía realizada el 17 de febrero en una clínica de Las Guáranas.

Por ese expediente, un tribunal impuso a Polanco Sanz tres meses de prisión preventiva. Posteriormente, la denunciante cambió su versión y manifestó ante el tribunal que pudo haberse confundido al interpretar el procedimiento.

La mujer solicitó que el médico fuera puesto en libertad, tras afirmar que el estudio se había realizado conforme a los protocolos correspondientes.

Luego de esa declaración, la corte sustituyó la prisión preventiva por una garantía económica. Sin embargo, poco después de abandonar el centro penitenciario, el médico fue arrestado nuevamente por la investigación relacionada con la denuncia de 2021.

Aunque la paciente haitiana modificó su versión, ese proceso todavía tiene una audiencia preliminar fijada para el 3 de agosto de 2026 ante el Primer Juzgado de la Instrucción de Duarte.

Durante esa etapa, el tribunal deberá decidir si existen elementos suficientes para enviar el caso a juicio o disponer otra salida procesal.

Ministerio Público conecta los diferentes expedientes

En la nueva solicitud de coerción, la Unidad de Atención Integral a las Víctimas de Violencia de Género, Intrafamiliar y Delitos Sexuales de Duarte sostiene que los señalamientos contra Polanco Sanz no constituyen hechos aislados.

La Fiscalía cita cuatro denuncias anteriores por presuntas agresiones sexuales y violencia contra la mujer cometidas en circunstancias similares.

Tres fueron presentadas el 27 de mayo de 2019 por pacientes que afirmaron haber sido atendidas por el médico en el Hospital Municipal de Arenoso.

De acuerdo con esos relatos, las mujeres acudieron al centro por dolores abdominales y fueron llevadas individualmente a un consultorio. Allí, el médico supuestamente les pidió retirarse la ropa interior y les introdujo los dedos en la vagina sin guantes, sin consentimiento informado y sin explicar una justificación clínica.

Dos de las denunciantes aseguraron que observaron al médico con el pantalón bajado durante los incidentes. Una de ellas declaró que tenía un preservativo en la mano, mientras otra manifestó que abandonó el consultorio gritando cuando advirtió la situación.

Estas tres denuncias forman parte de un proceso cuya audiencia preliminar está programada para el 27 de julio de 2026, a las 9:00 de la mañana, ante el Primer Juzgado de la Instrucción de Duarte.

Fiscalía atribuye un supuesto patrón de actuación

El Ministerio Público considera que los diferentes testimonios presentan elementos coincidentes que podrían configurar un supuesto patrón reiterado de conducta.

Entre esas coincidencias menciona el aislamiento de las pacientes, la solicitud de retirar prendas íntimas, la realización de procedimientos sin observar protocolos médicos y la presunta ejecución de actos sexuales bajo la apariencia de una evaluación clínica.

La Fiscalía sostiene que el imputado habría aprovechado su condición de médico, la confianza depositada por las pacientes y la vulnerabilidad propia de los procedimientos ginecológicos para cometer las supuestas agresiones.

A partir de esos elementos, el órgano acusador entiende que existe riesgo de reiteración y que otras medidas de coerción resultarían insuficientes. Por esa razón solicita que el médico sea enviado al Centro de Corrección y Rehabilitación Vista al Valle, en San Francisco de Macorís.

Corresponde al tribunal determinar si los indicios reunidos y los riesgos planteados justifican la prisión preventiva. La defensa podrá cuestionar los señalamientos y presentar sus propios elementos.

Una suspensión temporal del SNS

El expediente contiene, además, un registro del Servicio Nacional de Salud (SNS) sobre una suspensión transitoria aplicada al médico durante 60 días, desde el 1 de marzo hasta el 29 de abril de 2026.

La disposición fue adoptada con disfrute de salario por posibles faltas de tercer grado y para permitir el desarrollo de una investigación judicial o administrativa.

El documento señalaba que la suspensión podía ser prorrogada una sola vez. Sin embargo, el expediente entregado no establece si posteriormente fue extendida ni cuál es la situación laboral actual del médico dentro del sistema público de salud.

Polanco Sanz es investigado en este nuevo proceso por presunta violación sexual y violencia contra la mujer. Los señalamientos constituyen acusaciones del Ministerio Público y deberán ser probados judicialmente. El imputado mantiene la presunción de inocencia hasta que intervenga una sentencia definitiva.

Abraham Marmolejos

Periodista, docente y estratega de comunicación, con experiencia en medios digitales, periodismo de investigación y creación de contenido.

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