Un terremoto de magnitud 7 sacudió la región del Tíbet, en el oeste de China, y dejó al menos 16 muertos, 76 heridos y 12,489 personas evacuadas, según el balance divulgado este viernes por las autoridades chinas.
Más de 5,000 personas participan en las labores de búsqueda y rescate, atención médica, traslado de afectados y distribución de suministros, mientras los equipos de emergencia continúan evaluando los daños y las necesidades de las comunidades afectadas.
El sismo ocurrió el jueves a las 10:33 de la noche, hora local, en el condado de Baqing, perteneciente a la ciudad de Nagqu, a una profundidad de 10 kilómetros, de acuerdo con el Centro de Redes Sismológicas de China.
Las autoridades informaron que, tras realizar inspecciones vivienda por vivienda durante la noche, no se habían reportado personas desaparecidas hasta la última actualización.
¿Dónde ocurrió el terremoto y por qué dificulta los rescates?
El área afectada se encuentra en la meseta tibetana, a unos 4,800 metros sobre el nivel del mar, una zona de elevada actividad sísmica donde las bajas temperaturas y la altitud complican las operaciones de emergencia.
Hasta las 7:00 de la mañana del viernes, hora local, se habían registrado 413 réplicas, la mayor de magnitud 4.3, según la Red Sismológica de China.
Especialistas de la Administración Sismológica china atribuyeron el movimiento a una fractura por extensión de la corteza terrestre, vinculada a la actividad tectónica de la meseta tibetana. También advirtieron sobre la posibilidad de nuevos temblores perceptibles durante los próximos días.
La persistencia de las réplicas obliga a mantener la vigilancia en las zonas afectadas, tanto por el riesgo de nuevos daños como por las dificultades que pueden enfrentar los equipos que trabajan entre edificaciones dañadas y comunidades aisladas.
¿Qué están haciendo las autoridades chinas?
Más de 5,000 personas fueron distribuidas en equipos de búsqueda y rescate, asistencia sanitaria, reubicación de damnificados y suministro de ayuda, según informó la agencia estatal Xinhua.
El Ejército también se incorporó a las operaciones. Hasta las 5:00 de la tarde del viernes, hora local, había movilizado a más de 400 militares y milicianos, además de utilizar dos drones para inspeccionar varias aldeas desde el aire.
El Ministerio de Gestión de Emergencias elevó la respuesta nacional ante el desastre del nivel cuatro al nivel tres. El sistema chino contempla cuatro niveles, con el nivel uno reservado para las emergencias de mayor gravedad.
El presidente Xi Jinping ordenó concentrar los esfuerzos en localizar supervivientes, atender a los heridos, garantizar alojamiento para las personas evacuadas y reparar las infraestructuras dañadas.
Por su parte, el primer ministro Li Qiang pidió reforzar la vigilancia sísmica y prevenir nuevos daños derivados de posibles desastres secundarios.
¿Existe riesgo de nuevos terremotos?
Los especialistas chinos advirtieron que podrían producirse nuevos temblores perceptibles durante los próximos días. Hasta el momento del último balance citado, la réplica de mayor magnitud había alcanzado 4.3.
La posibilidad de nuevos movimientos sísmicos, sumada a las condiciones climáticas y geográficas de la zona, mantiene la presión sobre los equipos de emergencia.
Las autoridades también deben evaluar la estabilidad de las construcciones afectadas y las condiciones de las infraestructuras, mientras continúan las tareas de asistencia a las personas evacuadas.
Antecedente: otro terremoto mortal en el Tíbet
En enero de 2025, un terremoto de magnitud 6.8 en el condado tibetano de Dingri dejó al menos 126 muertos y causó cuantiosos daños materiales.
El nuevo sismo vuelve a poner de relieve la exposición de las comunidades de la meseta tibetana a los terremotos y las dificultades que supone responder a emergencias en territorios de gran altitud y temperaturas bajas.
Último balance citado: viernes 23 de octubre de 2026. Las cifras de víctimas, evacuados y réplicas pueden cambiar conforme avancen las labores de rescate y evaluación de daños.
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