El presidente Luis Abinader firmó esta semana los decretos 236-26 y 285-26, con los que reestructuró el Plan para el Desarrollo Económico de la provincia San Juan, conocido simplemente como Plan San Juan, y creó una Comisión para la Coordinación y Dirección del programa. Al frente de esa comisión quedó designado Carlos Alessandry Roa Howley como director ejecutivo.
La medida llega cuatro años después de que el mismo gobierno pusiera en marcha el plan, en marzo de 2022, con una inversión inicial declarada de RD$2,000 millones y el objetivo de transformar la economía de una de las provincias históricamente más rezagadas del país mediante la diversificación agrícola y el fortalecimiento de sus actividades productivas.
¿Qué es el Plan San Juan?
El Plan San Juan nació como una iniciativa integral de desarrollo económico y social para la provincia de San Juan de la Maguana, en la región Enriquillo. Su diseño contempla la articulación de proyectos en tres grandes ejes: infraestructura, producción agropecuaria y generación de empleo.

El eje central es la reconversión agrícola: sustituir cultivos de bajo valor en el mercado —maíz, arroz, habichuela y guandules— por rubros de alto valor exportable como tabaco, lechosa, uvas, aguacates, ajíes y otros frutos con potencial de industrialización. En el arranque del plan, un decreto presidencial de 2022 autorizó la consolidación de deudas de unos 600 productores por un monto superior a los RD$700 millones, además de financiamiento para la nueva siembra.
Entre los proyectos de infraestructura más visibles figuran la Zona Franca de San Juan, el Boulevard Tenguerengue, la remodelación del Parque Sánchez y del Mercadito de la ciudad, además de obras en vialidad, educación, salud, deporte y energía. Luis Bonilla, director ejecutivo del Plan San Juan, señala que se han construido unos 100 kilómetros de caminos, se adquirieron equipos pesados y se instalaron reservorios y pozos tubulares.
La meta de largo plazo es más ambiciosa: conectar el plan con grandes inversiones como una zona franca y un aeropuerto doméstico en San Juan, un puerto en Barahona y el desarrollo ecoturístico en Pedernales.
Los RD$1,100 millones para este año
Bonilla anunció que para el año en curso se destinarán aproximadamente RD$1,100 millones provenientes de múltiples fuentes del Estado: el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPyD), la Empresa de Generación Hidroeléctrica Dominicana (Egehid), el Ministerio de Medio Ambiente, para reforestación, y la Unidad Técnica Ejecutora de Proyectos de Desarrollo Agroforestal (Utepda).
Esa cifra se suma a la inversión inicial de RD$2,000 millones declarada al arranque del plan en 2022, aunque el gobierno no ha publicado un desglose oficial de cuánto de ese monto original fue efectivamente ejecutado ni en qué proyectos específicos.
La segunda fase y el giro agrícola
En julio de 2025, el gobierno anunció el inicio de una segunda etapa del plan, con un enfoque centrado en la sostenibilidad productiva y la transformación agrícola. En una reunión encabezada por el ministro Administrativo de la Presidencia, Andrés Bautista, y el ministro de Agricultura, Limber Cruz, se presentaron los pilares de esa nueva fase: tecnificación del riego, cultivos de alto valor, acceso a mercados, uso eficiente del agua y acompañamiento técnico a productores.
En el terreno, los resultados son visibles en algunas fincas. José Ramón Valdez, productor de lechosa en el valle, ya exportó fruta al exterior: “Se mandaron dos contenedores de lechosas. Hubo uno que otro inconveniente porque no teníamos la experiencia”, cuenta. En otra parte del valle, obreras “encujan” hojas de tabaco en casas de curado tradicionales. Dilsia Jiménez, quien trabaja en ese oficio, afirma que se trata de “una nueva oportunidad de empleos para la comunidad”.
La nueva comisión
La comisión creada por los decretos de esta semana estará encabezada por el obispo de la diócesis de San Juan e integrada por instituciones públicas, entidades del sector agropecuario y representantes de organizaciones productivas de la provincia. La inclusión del obispo como presidente de la comisión es un elemento inusual en la estructura de un plan de desarrollo estatal y sugiere una apuesta por legitimidad social en un territorio donde la ejecución ha generado resistencias.
Las voces críticas: “prácticamente está desaparecido”
El contraste entre el discurso oficial y la percepción en el campo es marcado. Modesto de los Santos, productor de tabaco, es directo: “El plan provincial prácticamente está desaparecido, no existe ahora mismo. Inclusive en esta siembra lo único que están dando es soporte técnico.” Agrega que en la primera cosecha “la comercialización no se aseguró previamente”, un problema que en la última siembra se intentó resolver con el apoyo de La Aurora.
Manuel Matos, del Comité Agropecuario Unitario, va más lejos: “La mayoría de los agricultores que entraron en ese proyecto están totalmente desilusionados porque se les prometió villas y castillas de ganancias y resultó que no fue así.” Nelfi Mejía, productor en Bohechío, señala que el suministro de agua es “un poco limitado”, aunque confía en que la situación puede cambiar.

Ante esas críticas, Bonilla responde que “puede ser la impresión de alguien que no haya recibido lo que ha querido, porque no califique o por lo que sea”. En enero de 2026, fue publicada una columna de opinión titulada “Plan San Juan: crónica de un fracaso”, que cuestionó el ritmo de ejecución y los resultados concretos del programa. El hecho de que el gobierno haya decidido reestructurarlo apenas tres meses después, creando una nueva comisión y designando un director ejecutivo, sugiere que las críticas tuvieron eco.
Lo que falta saber: la transparencia financiera
Con RD$2,000 millones de inversión inicial declarada, más de RD$700 millones en consolidación de deudas a productores y RD$1,100 millones anunciados para este año, el Plan San Juan acumula en papel una inversión que supera los RD$3,800 millones. Pero el gobierno no ha publicado un informe de ejecución que permita verificar cuánto de ese dinero llegó efectivamente al terreno, en qué proyectos y con qué resultados medibles.
Esas son las preguntas que la nueva comisión, y su flamante director ejecutivo, tendrán que responder si el relanzamiento de esta semana quiere diferenciarse de los anuncios anteriores.
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