El exprocurador general de la República, Jean Alain Rodríguez, regresó este sábado a la República Dominicana a las 8:25 de la noche, a bordo del vuelo IB0263 de la aerolínea Iberia, procedente del aeropuerto Adolfo Suárez de Madrid. Lo hizo 24 horas antes de la fecha límite que le había fijado el Segundo Tribunal Colegiado del Distrito Nacional, que le autorizó el viaje por razones de salud con retorno el domingo 26 de abril.
Un viaje autorizado que generó polémica desde el inicio
El permiso de salida fue otorgado mediante la resolución 249-04-2026-SRES-00016, de fecha 9 de abril de 2026, firmada por el tribunal presidido por la magistrada Claribel Nivar e integrado por las juezas Clara Castillo y Jisell Soto. La decisión levantó de manera provisional el impedimento de salida del país que pesa sobre Rodríguez, para que pudiera realizarse estudios médicos en el exterior.
El permiso comprendía únicamente dos días laborables: desde la noche del miércoles 22 de abril hasta el domingo 26. El tribunal fue explícito en señalar que la autorización "no interrumpe ni retrasa el calendario del proceso judicial", dado que las audiencias están fijadas para los lunes y miércoles, y que durante ese período no había sesiones programadas.
La decisión fue adoptada pese a la oposición del Ministerio Público, que argumentó en contra del levantamiento del impedimento. El tribunal la fundamentó en el historial médico del imputado, su asistencia constante al proceso y el derecho constitucional a la salud.
Regresó solo, en primera clase y sin contratiempos
Según informaciones obtenidas por Acento, Rodríguez viajó solo en el vuelo IB0263, que partió de Madrid a las 4:05 de la tarde, hora europea, en un trayecto directo hacia Santo Domingo. Durante el vuelo ocupó el asiento 1J de primera clase, y pasó gran parte del trayecto leyendo y escribiendo en su computadora portátil, además de dormir.
Al llegar al Aeropuerto Internacional de las Américas José Francisco Peña Gómez utilizó una de las salidas Fast Track y se dirigió a un lounge privado, sin necesidad de recoger personalmente su equipaje. Su estado físico fue descrito como de fuerte contextura, moviéndose con facilidad.
Cinco años sin sentencia y el riesgo de extinción
El regreso anticipado de Rodríguez se produce en uno de los momentos más tensos del caso Medusa, el proceso judicial más voluminoso y mediático de la República Dominicana en los últimos años. El expediente supera las 12,000 páginas y acumula cargos por prevaricación, asociación de malhechores, estafa contra el Estado, falsedad en escritura pública, coalición de funcionarios, sobornos, delitos de alta tecnología y lavado de activos. Más de 25 coacusados han confirmado las acusaciones que pesan sobre el exprocurador.
El Ministerio Público sostiene que durante la gestión de Rodríguez al frente de la Procuraduría General de la República —entre 2016 y 2020— se produjo un desfalco superior a RD$6,000 millones.
Sin embargo, el proceso acumula ya casi cinco años sin sentencia definitiva. Desde que fue enviado a juicio de fondo en septiembre de 2024, se han celebrado 22 audiencias sin que se haya podido avanzar a la lectura de la acusación, según documentó el movimiento cívico Participación Ciudadana en su octavo informe de seguimiento al caso, publicado en abril de 2026.
La organización advirtió que la defensa de los imputados ha recurrido a una estrategia sistemática de incidentes dilatorios que amenaza con llevar el proceso al vencimiento del plazo máximo legal, lo que abriría la puerta a la extinción de la acción penal. Rodríguez, por su parte, calificó ese informe de "manipulado y vergonzoso" y presentó ante el tribunal 35 razones para solicitar la extinción de la acción penal en su contra, solicitud que fue rechazada por el Ministerio Público.
Las próximas sesiones del caso Medusa están fijadas para los lunes y miércoles de las semanas venideras. El tribunal deberá retomar los incidentes diferidos antes de poder avanzar al fondo de las acusaciones.
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